Los síntomas tempranos del VIH pueden ser moderados y fáciles de confundir. Sin embargo, aún sin síntomas evidentes, una persona VIH positiva puede transmitir el virus a otros. Esa es una de las muchas razones por las que es importante que las personas conozcan su estado de VIH.

Las mujeres pueden preguntarse cómo sus síntomas del VIH difieren de los que se observan en los hombres. Muchos síntomas del VIH son iguales en los hombres y mujeres, pero no todos.

A continuación, encontrarás una lista de nueve síntomas comunes, incluyendo aquellos que son específicos para las mujeres.

En las primeras semanas después de contraer VIH, no es raro que las personas no tengan síntomas. Algunas personas pueden tener síntomas similares a los de una gripe leve, incluso:

  • fiebre
  • dolor de cabeza
  • falta de energía
  • glándulas linfáticas hinchadas
  • prurito

Estos síntomas con frecuencia desaparecen en pocas semanas. En algunos casos, puede tomar hasta 10 años para que aparezcan los síntomas más severos.

La mayoría de las personas con VIH desarrollan problemas de la piel. El sarpullido es un síntoma común del VIH y muchos tipos de erupción se relacionan con la condición. Este puede ser un síntoma del mismo VIH o el resultado de una infección o condición concurrente.

Si aparece un sarpullido, es buena idea que un proveedor de atención médica revise el historial médico de la persona. Pueden usar un historial médico completo para determinar qué pruebas diagnósticas se necesitan.

Las llagas o lesiones también se pueden formar en la piel de la boca, genitales y ano de las personas con VIH.

Sin embargo, con el medicamento adecuado, los problemas de la piel pueden ser menos severos.

Los ganglios linfáticos están ubicados en todo el cuerpo humano, incluso en el cuello, la parte trasera de la cabeza, las axilas y la ingle. Como parte del sistema inmunitario, los ganglios linfáticos repelen las infecciones al almacenar las células inmunes y filtrar los patógenos.

A medida que el VIH empieza a propagarse, el sistema inmunitario se acelera. El resultado es ganglios linfáticos dilatados, comúnmente conocidos como glándulas inflamadas.

Con frecuencia este es uno de los primeros signos del VIH. Si las personas viven con VIH, las glándulas inflamadas también pueden durar por varios meses.

El VIH dificulta que el sistema inmunitario contrarreste los gérmenes, así que es más fácil que las infecciones oportunistas (IO) se aprovechen.

Algunas de estas incluyen neumonía, tuberculosis y candidiasis oral o vaginal. Las infecciones micóticas (un tipo de candidiasis) y las infecciones bacterianas pueden ser más comunes en las mujeres VIH positivas y más difíciles de tratar.

En general, las personas con VIH son más propensas a infecciones en las siguientes áreas:

  • piel
  • ojos
  • pulmones
  • riñones
  • tracto digestivo
  • cerebro

El VIH puede dificultar dar tratamiento a dolencias comunes como la gripe, también.

Sin embargo, tomar medicamentos antirretrovirales y lograr la supresión viral reducirá dramáticamente el riesgo de la persona de contraer una IO. Otras precauciones, incluso lavarse las manos con frecuencia, también puede ayudar a evitar algunas de estas enfermedades y sus complicaciones.

Las personas con VIH pueden experimentar períodos prolongados de fiebre baja. Una temperatura entre 99.8°F (37.7°C) y 100.8°F (38.2°C) se considera una fiebre baja.

El cuerpo desarrolla una fiebre cuando algo no está bien, sin embargo, la causa no siempre es evidente. Debido a que es una fiebre baja, las personas que no conocen su condición de VIH positivo pueden ignorar el síntoma.

Algunas veces, los sudores nocturnos que pueden interferir con el sueño pueden acompañar a la fiebre.

Las mujeres con VIH pueden experimentar cambios en su ciclo menstrual. Sus períodos pueden ser más ligeros o más fuertes de lo normal o posiblemente no tener el período.

Las mujeres VIH positivas también pueden tener síntomas premenstruales más severos.

Para las personas que ya tienen otra infección de transmisión sexual (ITS), el VIH puede ocasionar que se empeoren los síntomas.

El virus del papiloma humano (VPH), que ocasiona las verrugas genitales, es más activo en personas que tienen VIH. El VIH también puede ocasionar brotes más frecuentes, y más intensos, en personas con herpes genital. Es posible que sus cuerpos tampoco no respondan tan bien a su tratamiento contra el herpes.

La enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) es una infección del útero, trompas de Falopio y ovarios.

La EPI en las mujeres VIH positivas puede ser más difícil de tratar. Además, los síntomas pueden durar más tiempo de lo usual y regresar con más frecuencia.

A medida que el VIH progresa, los síntomas pueden incluir:

  • diarrea
  • náuseas y vómitos
  • pérdida de peso
  • dolor de cabeza severo
  • dolor de articulaciones
  • dolores musculares
  • dificultad para respirar
  • tos crónica
  • dificultad para tragar

En las etapas avanzadas, el VIH puede ocasionar:

  • pérdida de la memoria de corto plazo
  • confusión mental
  • coma

La etapa más avanzada del VIH es el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).

En esta etapa, el sistema inmunitario se ve gravemente comprometido y las infecciones se hacen cada vez más difíciles de contrarrestar. Una persona recibe un diagnóstico de SIDA cuando su recuento de células CD4 baja a menos de 200 células por milímetro cúbico de sangre (mm3).

En este momento, el riesgo de cierto tipo de cáncer se incrementa. Los llamados “tipos de cáncer que definen el SIDA” incluyen sarcoma de Kaposi, linfoma no Hodgkin y cáncer cervical (que es específico en las mujeres).

El VIH se transmite a través de los fluidos corporales. Esto puede suceder al compartir las agujas durante el uso de drogas o a través de las relaciones sexuales. Las claves para reducir el riesgo del VIH incluyen lo siguiente:

  • no compartir las agujas cuando se usan drogas inyectadas;
  • tomar profilaxis antes de la exposición (PrEP), un medicamento preventivo preparado para las personas que tienen factores de riesgo conocidos para el VIH;
  • no realizar lavados vaginales después de las relaciones sexuales; esto puede alterar el balance natural de las bacterias y la cándida en la vagina, haciendo que empeore una infección existente o se incremente el riesgo de contraer VIH y enfermedades de transmisión sexual (ETS);
  • usar un preservativo, adecuadamente, si no es una relación monógama con una pareja VIH negativa.

Las mujeres sin VIH que tienen parejas VIH positivas no están en riesgo de contraer el virus si su pareja usa medicamentos contra el VIH diariamente y logra una supresión viral, aunque se recomienda el uso constante de un preservativo.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), las personas VIH positivas “no implican efectivamente un riesgo” de transmitir el virus cuando su carga viral mide consistentemente menos de 200 copias de VIH por mililitro (mL) de sangre.

Conocer los factores de riesgo es una parte importante de la prevención del VIH.

Si se observan los síntomas anteriores y existe preocupación sobre la posibilidad de VIH, un buen primer paso es hacerte pruebas. Esta es la única manera en la que una persona puede saber con seguridad si tiene VIH.

Los CDC realmente recomiendan que todos, entre los 13 y 64 años de edad, se hagan pruebas al menos una vez para el VIH, sin importar su riesgo. Si una persona tiene factores de riesgo conocidos, es buena idea que se haga pruebas anualmente.

Las pruebas son sencillas y se pueden hacer de forma confidencial en la clínica de un proveedor médico o de manera anónima en casa o en un lugar para hacer exámenes. Los departamentos de salud pública locales, al igual que recursos como HIV.gov, ofrecen información para encontrar sitios donde se hacen las pruebas.

Si los resultados de las pruebas de VIH son negativos, pero todavía existen síntomas, considera dar seguimiento con un proveedor de atención médica. Los síntomas como sarpullido pueden ser una señal de una condición médica grave, incluso en personas sin VIH.

Si los resultados de la prueba de VIH fueron positivos, un proveedor de atención médica puede ayudar a preparar un plan de tratamiento. La condición puede controlarse con el tratamiento adecuado y los avances recientes han mejorado significativamente la expectativa de vida de las personas con VIH.

También considera buscar apoyo de estas organizaciones dedicadas a ayudar a niñas y mujeres con VIH:

  • La Coalición Mundial de las Mujeres y el SIDA
  • Red de Mujeres Positivas - EE.UU.
  • The Well Project
  • Mujeres Organizadas para Responder a Enfermedades Mortales (WORLD, en inglés)

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