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Luis Alvarez/Getty Images
RETIRO DE METFORMINA DE LIBERACIÓN PROLONGADA

En mayo de 2020, la Dirección de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) recomendó que algunos fabricantes de metformina de liberación prolongada retiraran algunas de sus tabletas del mercado de Estados Unidos. Esto se debe a que se encontró un nivel inaceptable de un posible carcinógeno (agente que causa cáncer) en algunas tabletas de metformina de liberación prolongada. Si actualmente tomas este medicamento, llama a un profesional de salud. Te aconsejará si debes continuar tomando tu medicamento o si necesitas una nueva receta.

La metformina es un medicamento recetado que se usa para tratar la diabetes tipo 2. Pertenece a una clase de medicamentos llamados biguanidas. Las personas con diabetes tipo 2 tienen niveles de azúcar en la sangre (glucosa) que aumentan más de lo normal. La metformina no cura la diabetes. En cambio, ayuda a reducir los niveles de azúcar en la sangre a un rango seguro.

Es necesario tomar metformina a largo plazo. Esto puede hacer que te preguntes qué efectos secundarios puede causar. La metformina puede causar efectos secundarios leves y graves, y son los mismos en hombres y mujeres. Aquí te decimos lo que necesitas saber sobre estos efectos secundarios, y cuándo necesitas llamar a tu médico.

La metformina causa algunos efectos secundarios comunes. Pueden presentarse cuando comienzas a tomar metformina, pero suelen desaparecer con el tiempo. Informa a tu médico si alguno de estos síntomas es grave o te causa un problema.

Los efectos secundarios más comunes de la metformina incluyen:

  • acidez
  • dolor de estómago
  • náuseas o vómitos
  • hinchazón
  • gases
  • diarrea
  • constipación
  • pérdida de peso
  • dolor de cabeza
  • sabor metálico desagradable en la boca

Las náuseas, los vómitos y la diarrea son algunos de los efectos secundarios más comunes que las personas experimentan cuando comienzan a tomar metformina. Estos problemas suelen desaparecer con el tiempo. Puedes reducir estos efectos tomando metformina con una comida. Además, para ayudar a disminuir el riesgo de diarrea grave, tu médico probablemente te indicará que comiences con una dosis baja de metformina, y luego la aumentará lentamente.

La metformina a veces se usa para prevenir la diabetes en mujeres con enfermedad ovárica poliquística (SOP). Se usa para afecciones no indicadas en la etiqueta para este propósito (off-label). Los efectos secundarios para este uso son los mismos que para otros usos.

Acidosis láctica

El efecto secundario más grave, pero poco común, que la metformina puede causar es la acidosis láctica. De hecho, la metformina tiene una “advertencia”, también conocida como “advertencia en un cuadro negro” respecto a este riesgo. Una advertencia en un cuadro negro es la advertencia más grave que emite la Dirección de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).

La acidosis láctica es un problema infrecuente, pero grave que puede ocurrir debido a una acumulación de metformina en tu cuerpo. Es una emergencia médica que debe ser tratada de inmediato en el hospital.

Consulta la sección de precauciones para obtener más información sobre los factores que aumentan el riesgo de acidosis láctica.

Llama a tu médico de inmediato si presentas alguno de los siguientes síntomas de acidosis láctica. Si te cuesta respirar, llama al 911 de inmediato o ve a la sala de emergencias más cercana.

  • cansancio extremo
  • debilidad
  • reducción del apetito
  • náuseas
  • vómitos
  • dificultad para respirar
  • mareos
  • aturdimiento
  • un ritmo cardíaco rápido o lento
  • sentir frío
  • dolor muscular
  • rubor, enrojecimiento repentino y calor en la piel
  • dolor de estómago junto con cualquiera de estos otros síntomas

Anemia

La metformina puede disminuir los niveles de vitamina B12 en tu cuerpo. Es poco común, pero puede causar anemia o niveles bajos de glóbulos rojos. Si no obtienes mucha vitamina B12 o calcio de tu dieta, podrías estar en mayor riesgo de niveles muy bajos de vitamina B12.

Tus niveles de vitamina B12 pueden mejorar si dejas de tomar metformina, o si tomas suplementos de vitamina B12. No dejes de tomar metformina sin consultarlo antes con tu médico.

Los síntomas más comunes de la anemia incluyen:

  • cansancio
  • mareos
  • aturdimiento

Si crees que puedes tener anemia, haz una cita con tu médico para que haga un recuento de tus niveles de glóbulos rojos.

Hipoglucemia

La metformina por sí sola no causa hipoglucemia o azúcar baja en la sangre. Sin embargo, en casos poco comunes, podrías desarrollar hipoglucemia si combinas la metformina con:

  • una dieta inadecuada
  • ejercicio extenuante
  • consumo excesivo de alcohol
  • otros medicamentos para la diabetes

Para que puedas evitar desarrollar hipoglucemia:

  • Toma tus medicamentos a la hora prevista.
  • Sigue una dieta equilibrada.
  • Haz ejercicio siguiendo las indicaciones de tu médico.
  • Informa a tu médico sobre cualquier medicamento adicional que tomes.

Llama a tu médico si tienes algún síntoma de hipoglucemia, que puede incluir:

  • debilidad
  • cansancio
  • náuseas
  • vómitos
  • dolor de estómago
  • mareos
  • aturdimiento
  • ritmo cardíaco anormalmente rápido o lento

Varios factores aumentan el riesgo de acidosis láctica mientras tomas metformina. Si alguno de estos factores te afecta, asegúrate de hablarlo con tu médico antes de tomar este medicamento.

Problemas renales

Los riñones eliminan la metformina de tu cuerpo. Si tus riñones no funcionan bien, tus niveles de metformina en tu sistema serán más altos. Esto aumenta el riesgo de acidosis láctica.

Si tienes problemas renales leves o moderados, tu médico puede comenzar con una dosis más baja de metformina.

Si tienes problemas renales graves o tienes 80 años o más, la metformina podría no ser adecuada para ti. Es probable que tu médico examine la función de tus riñones antes de comenzar a tomar metformina, y luego de nuevo cada año.

Problemas cardíacos

Si tienes insuficiencia cardíaca aguda, o recientemente tuviste un ataque cardíaco, no debes tomar metformina.

Es posible que tu corazón no envíe suficiente sangre a los riñones. Esto evitaría que tus riñones eliminen la metformina de tu cuerpo de la manera que lo harían normalmente, aumentando tu riesgo de acidosis láctica.

Problemas hepáticos

No debes tomar metformina si tienes problemas hepáticos graves. Tu hígado elimina el ácido láctico de tu cuerpo.

Los problemas graves en el hígado podrían llevar a una acumulación de ácido láctico. El ácido láctico aumenta el riesgo de acidosis láctica. La metformina también aumenta tu riesgo, por lo que tomarlo si tienes problemas hepáticos es peligroso.

Consumo de alcohol

Beber alcohol mientras estás tomando metformina, aumenta tu riesgo de hipoglucemia. También aumenta el riesgo de acidosis láctica. Esto se debe a que aumenta los niveles de ácido láctico en tu cuerpo.

No deberías beber grandes cantidades de alcohol mientras tomas metformina. Esto incluye el consumo prolongado y excesivo de alcohol. Si bebes alcohol, habla con tu médico acerca de la cantidad de alcohol que es segura para ti mientras tomas metformina.

Procedimientos quirúrgicos o radiológicos

Si planeas someterte a una cirugía o a un procedimiento radiológico que requiere contraste de yodo, debes dejar de tomar metformina 48 horas antes del procedimiento.

Estos procedimientos pueden retrasar la eliminación de metformina del cuerpo, aumentando tu riesgo de acidosis láctica. Debes reanudar el uso de metformina después del procedimiento solo cuando los resultados de las pruebas de la función renal sean normales.

Si tu médico te ha recetado metformina, y te preocupan sus efectos secundarios, díselo. Es posible que quieras revisar este artículo con él. Asegúrate de hacer cualquier pregunta que tengas, como:

  • ¿A qué efectos secundarios debo prestar atención?
  • ¿Estoy en alto riesgo de desarrollar acidosis láctica?
  • ¿Hay otro medicamento que podría tomar con menos efectos secundarios?

Tu médico puede responder a tus preguntas y trabajar contigo para controlar cualquier efecto secundario que pudieras tener.

Lee el artículo en inglés.

Traducción al español por HolaDoctor.

Edición en español 16 de noviembre de 2021.

Versión original actualizada el 5 de junio de 2020.

Última revisión médica realizada el 19 de agosto de 2019.