La cetoacidosis diabética es una complicación grave de la diabetes tipo 1 y, mucho menos común, de la diabetes tipo 2. La cetoacidosis diabética aparece cuando el azúcar en tu sangre es muy alto y las sustancias acídicas, llamadas cetonas, se acumulan hasta niveles peligrosos en tu cuerpo.

La cetoacidosis no debería confundirse con la cetosis, la cual es inofensiva. La cetosis puede aparecer como resultado de una dieta extremadamente baja en carbohidratos, conocida como dieta cetogénica o de un ayuno. La cetoacidosis diabética solo aparece cuando no tienes suficiente insulina en tu cuerpo para procesar los niveles altos de glucosa en la sangre.

Es menos común en personas con diabetes tipo 2 debido a que los niveles de insulina usualmente no caen tan bajo; sin embargo, sí puede suceder. La cetoacidosis diabética puede ser la primera señal de la diabetes tipo 1, ya que las personas con esta enfermedad no pueden producir su propia insulina.

Los síntomas de la cetoacidosis diabética pueden aparecer rápidamente y pueden incluir:

  • micción frecuente
  • sed extrema
  • niveles altos de azúcar en la sangre
  • niveles altos de cetonas en la orina
  • náusea o vómitos
  • dolor abdominal
  • confusión
  • aliento con olor a frutas
  • cara enrojecida
  • fatiga
  • respiración acelerada
  • boca y piel secas

La cetoacidosis diabética es una emergencia médica. Llama a tus servicios de emergencia locales inmediatamente si consideras que estás experimentando cetoacidosis diabética.

Si se deja sin tratamiento, la cetoacidosis diabética puede causar coma o la muerte. Si usas insulina, asegúrate de discutir el riesgo de cetoacidosis diabética con tu equipo médico y ten un plan establecido. Si tienes diabetes tipo 1, deberías tener un suministro de pruebas de cetonas en orina caseras. Puedes comprarlas en farmacias o en línea.

Si tienes diabetes tipo 1 y tienes una lectura de azúcar enla sangre de más de 250 miligramos por decilitro (mg/dL) dos veces, deberás realizar una prueba de cetonas en la orina. También se recomienda realizar pruebas si estás enfermo o estás planificando hacer ejercicios y tu azúcar en la sangre es 250 mg/dL o más.

Llama a tu médico si tus niveles de cetonas son moderados o altos. Siempre busca ayuda médica si sospechas que podrías llegar a tener cetoacidosis diabética.

El tratamiento de la cetoacidosis diabética usualmente incluye una combinación de enfoques para normalizar los niveles de azúcar en la sangre e insulina. Si te diagnostican cetoacidosis diabética, pero todavía no te han diagnosticado diabetes, tu médico creará un plan de tratamiento para la diabetes para evitar la recurrencia de la cetoacidosis.

Las infecciones pueden aumentar el riesgo de cetoacidosis diabética. Si tu cetoacidosis diabética es resultado de una infección o enfermedad, tu médico tratará eso también, usualmente con antibióticos.

Reemplazo de líquidos

En el hospital, tu médico probablemente te administrará líquidos. Si es posible, puede dártelos oralmente, pero es posible que recibas líquidos por vía intravenosa. El reemplazo de líquidos ayuda a tratar la deshidratación, que puede causar niveles mucho más altos de azúcar en la sangre.

Terapia de insulina

La insulina posiblemente se administrará por vía intravenosa hasta que tu nivel de azúcar en la sangre baje a menos de 240 mg/dL. Cuando tu nivel de azúcar en la sangre se encuentre dentro de un rango aceptable, tu médico trabajará contigo para ayudarte a evitar la cetoacidosis diabética en el futuro.

Reemplazo de electrolitos

Cuando tus niveles de insulina son demasiado bajos, los electrolitos también pueden ser anormalmente bajos. Los electrolitos son minerales cargados eléctricamente que ayudan a tu cuerpo, incluyendo el corazón y nervios, a funcionar adecuadamente. El reemplazo de electrolitos también se realiza comúnmente a través de IV.

La cetoacidosis diabética ocurre cuando los niveles de azúcar en la sangre son muy altos y los niveles de insulina son bajos. Nuestros cuerpos necesitan insulina para usar la glucosa disponible en la sangre. En la cetoacidosis diabética, la glucosa no puede llegar a las células, así que se acumula, lo que causa niveles altos de azúcar en la sangre.

En respuesta, el cuerpo empieza a descomponer la grasa en combustible utilizable que no requiere insulina. Ese combustible se llama cetonas. Cuando demasiadas cetonas se acumulan, tu sangre se convierte en acídica. Eso es la cetoacidosis diabética.

Las causas más comunes de la cetoacidosis diabética son:

  • omitir una inyección de insulina o no inyectarte suficiente insulina
  • enfermedad o infección
  • una obstrucción en la bomba de insulina (para las personas que la usan)

Tu riesgo de cetoacidosis diabética aumenta si:

  • tienes diabetes tipo 1
  • tienes menos de 19 años
  • has sufrido alguna forma de trauma, emocional o físico
  • estás estresado
  • tienes fiebre alta
  • has sufrido un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular
  • fumas
  • tienes adicción a las drogas o alcohol

Aunque la cetoacidosis diabética es menos común en personas que tienen diabetes tipo 2, sí ocurre. Algunas personas con diabetes tipo 2 se consideran “propensas a las cetonas” y están en mayor riesgo de CAD. Algunas infecciones pueden aumentar el riesgo de CAD. Habla con tu médico sobre tus factores de riesgo.

Realizar la prueba de cetonas en una muestra de orina es uno de los primeros pasos para diagnosticar la cetoacidosis diabética. Posiblemente también realicen pruebas para determinar tu nivel de azúcar en sangre. Otras pruebas que tu médico podría ordenar incluyen:

  • pruebas de sangre básicas, incluyendo potasio y sodio, para evaluar tu función metabólica
  • gases en sangre arterial, en donde la sangre se extrae de una arteria para determinar su acidez
  • presión arterial
  • si estás enfermo, radiografías del pecho u otras pruebas para buscar señales de una infección como neumonía

Existen muchas maneras de prevenir la cetoacidosis diabética. Una de las más importantes es el control adecuado de tu diabetes:

  • Toma los medicamentos para la diabetes como se te indica.
  • Sigue tu plan de alimentos y permanece hidratado con agua.
  • Realiza pruebas de sangre consistentemente. Esto te ayudará a crear el hábito de asegurarte de que tus valores estén dentro del rango. Si observas un problema, puedes hablar con tu médico sobre cómo ajustar tu plan de tratamiento.

Aunque no puedes evitar por completo la enfermedad o infección, puedes tomar acciones para recordar tomar tu insulina y ayudarte a evitar y planificar una emergencia por cetoacidosis diabética:

  • Coloca una alarma si la tomas a la misma hora todos los días o descarga una aplicación en tu teléfono para que te ayude a recordar que debes tomar tu medicamento.
  • Llena tu jeringa o jeringas previamente durante la mañana. Eso te ayudará a ver fácilmente si omitiste una dosis.
  • Habla con tu médico acerca de ajustar tus niveles de dosis de insulina basado en tu nivel de actividad, enfermedades u otros factores, como lo que comes.
  • Desarrolla un plan de emergencia o “día de enfermedad” para que sepas qué hacer si desarrollas los síntomas de cetoacidosis diabética.
  • Realiza pruebas a tu orina para determinar los niveles de cetonas durante períodos de mucho estrés o enfermedad. Esto puede ayudarte a detectar los niveles leves a moderados de cetonas antes de que amenacen tu salud.
  • Busca atención médica si tus niveles de azúcar en la sangre son más altos de lo normal o hay cetonas. La evaluación temprana es esencial.

La cetoacidosis diabética es grave, pero se puede prevenir. Sigue tu plan de tratamiento y sé proactivo con relación a tu salud. Indícale a tu médico si algo no está funcionando para ti o si tienes problemas. Puede ajustar tu plan de tratamiento o ayudarte a encontrar soluciones para controlar mejor tu diabetes

Lee el artículo en inglés.

Edición en español por Stella Miranda el 5 de junio de 2021.

Versión original actualizada el 7 de mayo de 2020.

Última revisión médica realizada el 4 de diciembre de 2018.