Las pulgas son pequeños insectos. No crecen mucho más que la punta de un bolígrafo, y su color varía de marrón claro a casi negro.

No tienen alas, por lo que se mueven saltando de un lugar a otro.

Sus cuerpos delgados, planos y caparazones duros hacen que a menudo necesites apretarlas entre las uñas o dos superficies duras para matarlas. Aun así, donde hay una, muchas otras la siguen.

Las pulgas se reproducen rápidamente, en especial si tienes mascotas en la casa. Pero incluso si no tienes mascotas, tu jardín puede ser el anfitrión de las pulgas, y puedes terminar con muchas picaduras misteriosas.

Es casi imposible eliminarlas sin un tratamiento con pesticidas.

Las picaduras de pulgas causan varios síntomas comunes. Pican mucho y la piel alrededor de cada picadura puede irritarse y doler. Puedes experimentar urticaria o desarrollar una erupción cerca del sitio de la picadura.

Rascarse mucho puede dañar aún más la piel y puede causar una infección bacteriana en el área de la picadura.

Evita rascarte, si puedes. Controla las picaduras en busca de signos de una infección, que incluyen ampollas blancas o sarpullido.

Las picaduras de pulgas son bastante distintivas. Se presentan como pequeñas protuberancias rojas en grupos de tres o cuatro o en una línea recta. Las protuberancias son pequeñas, a diferencia de las picaduras de mosquitos.

Quizá notes un "halo" rojo alrededor del centro de la picadura. Los lugares más comunes para encontrar estas picaduras son alrededor de las piernas o los tobillos. Las picaduras de pulgas también son comunes alrededor de la cintura, las axilas, los senos, la ingle o en los pliegues de los codos y las rodillas.

Para los humanos, el riesgo de contraer una enfermedad debido a las pulgas es muy pequeño. Sin embargo, las picaduras podrían ser la entrada de bacterias a tu cuerpo y causar una infección, especialmente si te rascas. Una picadura infectada se pondrá roja, tibia al tacto y puede liberar pus.

Las picaduras de pulgas también pueden causar una reacción alérgica en personas sensibles a ellas. Los síntomas pueden variar desde ronchas abultadas en la piel hasta dificultad para respirar.

Las picaduras de pulgas también pueden causar complicaciones en las mascotas, como reacciones alérgicas e incluso anemia, debido a la pérdida de sangre. Por eso es importante llevar a los animales a un veterinario si tienen pulgas.

Si tienes un animal peludo de cuatro patas en tu casa, probablemente sabrás exactamente dónde están las pulgas.

Las pulgas prefieren vivir en tu perro o gato, pero también pueden estar en otros animales o en ti. Si la población crece, las pulgas pueden expandirse y comenzar a vivir en alfombras, ropa de cama o en tu jardín.

Una infestación de pulgas puede ser muy obvia. Intenta caminar sobre tu alfombra usando calcetas o calcetines blancos. Míralos después de haber caminado. Si ves pequeños insectos negros, es probable que sean pulgas.

Las picaduras de pulgas en los perros se parecen mucho a las de la piel humana. Forman pequeñas protuberancias rojas, a veces con un círculo rojo a su alrededor.

Puede ser más difícil detectar estas picaduras debajo del grueso pelaje de tu mascota, así que, si ves que tu perro se rasca mucho, es una señal reveladora de que lo han mordido. También podrías ver áreas sin pelaje o enrojecimiento en su piel.

Puedes atrapar estos pequeños bichos en el pelaje de tu perro con un peine para pulgas. Es más probable que las encuentres en el cuello, el abdomen, la zona lumbar y la base de la cola de tu mascota.

Si no ves las pulgas como tal, puedes ver su excremento o "suciedad". Se ven como pequeñas manchas de pimienta negra en la piel de tu perro.

Sí, las pulgas también morderán a los humanos sin mascotas. Si no tienes una mascota, las pulgas podrían provenir de tu jardín o del animal de otra persona.

Estos insectos prefieren la hierba alta y áreas sombreadas cerca de porches, pilas de leña o depósitos de almacenamiento.

Así como los dueños de mascotas deben tratar sus hogares si se infestan, deshacerte de una infestación de pulgas al aire libre podría requerir que trates tu jardín.

Si ves que tienes pequeñas picaduras rojas después de un día en tu jardín, consulta a un experto en control de plagas.

Las protuberancias más grandes que pican son una señal de que te ha picado un mosquito, no pulgas. Es posible que veas una picadura o un grupo de varias picaduras.

Los mosquitos hembra dejan estas protuberancias cuando se alimentan de tu sangre. Por lo general, las picaduras de mosquitos son inofensivas, pero en personas con un sistema inmunitario debilitado pueden causar síntomas como fiebre o dolor de cabeza.

Para tratar una picadura de mosquito, lava el área con agua tibia y jabón. Si la picazón te molesta, pon una bolsa con hielo en las picaduras, toma un antihistamínico o frota un medicamento de venta libre contra la picazón.

Los mosquitos también pueden transmitir enfermedades como el virus del Nilo Occidental. Tomar algunas medidas preventivas en tu casa te puede ayudar a evitar las picaduras de mosquitos y reducir el riesgo de contraer una infección más grave.

Las chinches de cama son otras pequeñas criaturas que se alimentan de sangre humana. A diferencia de las pulgas, las chinches de cama solo salen de noche. Se esconden en colchones y alfombras, y muerden a los humanos mientras duermen.

A diferencia de las picaduras de pulgas, que se encuentran más comúnmente alrededor de los pies y los tobillos, las chinches muerden la parte superior del cuerpo. Verás pequeñas manchas de color rojo oscuro en áreas como el rostro, el cuello, los brazos y las manos. Al igual que las pulgas, estos puntos a menudo aparecen en un grupo o una línea.

Las picaduras de chinches de cama deberían desaparecer por sí solas en una o dos semanas. Si te molestan, trata de usar una crema con esteroides.

¿No estás seguro de si tienes una picadura de pulga o una picadura de chinche? Ve cómo notar la diferencia.

Las picaduras de pulga desaparecerán sin tratamiento. Sin embargo, para que ya no te piquen, debes deshacerte de las pulgas.

Para aliviar los síntomas de las picaduras de pulgas, prueba cremas y antihistamínicos de venta libre.

Evita rascarte el área. Si notas signos de una infección en el sitio de la picadura, como una protuberancia blanca o sarpullido, haz una cita para ver a tu médico.

Compra en línea cremas contra la picazón y medicamentos antihistamínicos.

Cualquier pulga en tu hogar que te pique a ti o a tu perro también puede picar a tu bebé. Las picaduras de pulgas no son peligrosas en los niños pequeños, pero son incómodas.

Estas se verán como pequeñas protuberancias rojas en la piel de tu bebé. Pueden tornarse rojas, hincharse y formar ampollas.

Pregúntale al pediatra la mejor manera de tratar las picaduras según la edad de tu hijo. Los tratamientos pueden incluir:

  • lavar el área de las picaduras con agua y un jabón suave
  • ponerle una crema o líquido antihistamínico para detener la picazón
  • cortar las uñas de tu hijo para evitar que se rasque las picaduras

Llama al pediatra si tu bebé:

  • tiene fiebre
  • tiene protuberancias hinchadas, se sienten tibias al tacto o liberan líquido
  • desarrolla urticaria o le cuesta respirar, ya que son signos de una reacción alérgica

Dejar tu hogar libre de pulgas es un proceso de dos pasos:

  • trata a tus mascotas
  • trata tu casa

Revisa a tu mascota para ver si es la fuente de tu problema de pulgas. Mueve su pelaje hacia atrás para buscar pulgas o picaduras de pulgas en la piel. Si se ha estado rascando con más frecuencia, podría ser una señal de que tiene pulgas.

Usa un champú y un polvo antipulgas para acabar con las pulgas de tu perro. Luego, considera ponerle un collar antipulgas para evitar que entren nuevamente.

Consulta a su veterinario para que te aconseje si puedes usar medicamentos tópicos u orales para tu tipo de mascota. Puedes obtener muchos tratamientos sin prescripción, mientras que otros deben ser recetados por el veterinario.

En cuanto a tu casa, querrás aspirar tus alfombras, ya que es ahí donde se esconden las pulgas. Tira la bolsa o arroja el contenido de la aspiradora fuera de la casa.

Lavar toda la ropa de cama (la tuya y la de tu mascota) con agua caliente y secarla a la temperatura más alta puede ayudar a matar las pulgas.

Por otro lado, para eliminar totalmente las pulgas de tu casa, es posible que necesites usar insecticidas adentro, lo que generalmente implica tener que salir de la casa por un tiempo hasta que el aerosol se haya secado.

Una compañía de control de plagas puede ayudarte a determinar el mejor curso de acción cuando se trata de pesticidas.

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