La resistencia a la insulina aumenta tu riesgo de llegar a tener diabetes. Podrías tener años de ser resistente a la insulina y no saberlo. Esta afección, por lo general, no desencadena ningún síntoma perceptible. Por lo tanto, es importante que tu médico controle regularmente tu nivel de glucosa en la sangre.

La Asociación Americana de Diabetes (ADA, en inglés) estima que hasta el 50% de las personas con resistencia a la insulina y prediabetes desarrollarán diabetes tipo 2 si no realizan cambios en su estilo de vida.

La resistencia a la insulina aumenta el riesgo de tener:

  • sobrepeso
  • triglicéridos altos
  • presión arterial elevada

Algunas personas con resistencia a la insulina también pueden desarrollar una afección cutánea conocida como acantosis nigricans. Esta aparece como parches oscuros y aterciopelados, por lo general, en la parte posterior del cuello, la ingle y las axilas.

Algunos expertos creen que una acumulación de insulina dentro de las células de la piel podría causar acantosis nigricans. No hay cura para esta afección. Pero si la causa se debe a otra afección, el tratamiento puede ayudar a que regrese el color natural de la piel.

Si tienes prediabetes, es importante que trabajes con tu médico. Él o ella controlará rutinariamente tu azúcar en la sangre o HgbA1c para que puedas reconocer si has desarrollado diabetes.

Los síntomas clásicos de la diabetes incluyen:

  • sed o hambre extrema
  • sentirte con hambre incluso después de comer
  • mayor micción o con más frecuencia
  • sensación de hormigueo en manos o pies
  • sentirte más cansado de lo habitual
  • infecciones recurrentes
  • evidencia en análisis de sangre

Si no tienes síntomas obvios, tu médico por lo general puede detectar resistencia a la insulina, prediabetes o diabetes con una extracción de sangre.

Una manera de diagnosticar la prediabetes o la diabetes es con una prueba de A1C. Esta prueba mide tu nivel promedio de azúcar en la sangre durante los últimos dos o tres meses.

  • Un A1C por debajo del 5.7% se considera normal.
  • Un A1C entre 5.7% y 6.4% corresponde a un diagnóstico de prediabetes.
  • Un A1C igual o superior al 6.5% corresponde a un diagnóstico de diabetes.

Es posible que tu médico quiera volver a confirmar los resultados de la prueba más tarde. Sin embargo, dependiendo del laboratorio donde te extraigan la sangre, estos números pueden variar entre 0.1% y 0.2%.

Una prueba de glucosa en la sangre en ayunas mostrará tu nivel de azúcar en la sangre cuando no has comido. Esta prueba debes hacerla sin haber comido o bebido durante al menos ocho horas.

Un nivel alto puede requerir una segunda prueba unos días después para confirmar la lectura. Si ambas pruebas muestran niveles elevados de glucosa en la sangre, tu médico te puede diagnosticar prediabetes o diabetes.

  • Los niveles de azúcar en la sangre en ayunas por debajo de 100 miligramos/decilitros (mg/dL) se consideran normales.
  • Los niveles entre 100 mg/dL y 125 mg/dL indican prediabetes.
  • Niveles iguales o superiores a 126 mg/dL corresponden a un diagnóstico de diabetes.

Dependiendo del laboratorio, estos números podrían variar hasta 3 mg/dL en los números límite.

Según la ADA, una prueba de tolerancia a la glucosa de dos horas puede ser otra forma para diagnosticar la prediabetes o la diabetes. Tu nivel de glucosa en la sangre se determinará antes de que comiences esta prueba. Luego, recibirás una bebida azucarada dosificada y tu nivel de glucosa en la sangre se volverá a revisar en dos horas.

  • Un nivel de azúcar en la sangre después de dos horas de menos de 140 mg/dL se considera normal.
  • Un resultado entre 140 mg/dL y 199 mg/dL se considera prediabetes.
  • Un nivel de azúcar la sangre de 200 mg/dL o más se considera diabetes.

Las pruebas aleatorias de azúcar en la sangre son útiles, si experimentas síntomas importantes de diabetes. Sin embargo, la ADA no recomienda pruebas aleatorias de glucosa en la sangre para la detección sistemática de diabetes o para identificar la prediabetes.

Las pruebas de diabetes deben comenzar aproximadamente a los 40 años de edad, junto con los exámenes habituales de colesterol y otros marcadores de salud. Idealmente, tu médico te evaluará durante tu examen físico anual o una evaluación preventiva.

El especialista podría recomendarte una prueba a una edad más temprana si:

  • llevas un estilo de vida sedentario
  • tienes un nivel bajo de colesterol bueno (HDL) o niveles altos de triglicéridos
  • tienes un padre o hermano con diabetes
  • eres nativo americano, afroamericano, latino, asiático o de las Islas del Pacífico
  • tienes presión arterial alta (140/90 mm Hg o superior)
  • tienes síntomas de resistencia a la insulina
  • te diagnosticaron con diabetes gestacional (una afección temporal que causa diabetes solo durante el embarazo)
  • diste a luz a un bebé que pesaba más de 9 libras
  • sufriste un accidente cerebrovascular

Los niños y adolescentes de 10 a 18 años también pueden beneficiarse de las pruebas de detección de diabetes si tienen sobrepeso y tienen dos o más de los factores de riesgo para la diabetes que se mencionaron arriba.

Si tienes prediabetes, puedes prevenir la diabetes al hacer ejercicio durante 30 minutos al menos cinco días a la semana y seguir una dieta equilibrada. Perder peso, incluso perder solo el 7% de tu peso corporal puede reducir tu riesgo de desarrollar diabetes.

Tomar buenas decisiones sobre el estilo de vida es la mejor manera de que tus niveles de glucosa en la sangre se mantengan en el rango deseado.

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