Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), se considera que más de 1.1 millones de adolescentes y adultos en Estados Unidos viven con VIH. Aproximadamente el 15% no sabe que tiene el virus.

Con frecuencia, las personas no tienen síntomas evidentes al momento de contraer el VIH. Muchos de los síntomas del VIH agudo son vagos y pueden reflejar otras condiciones comunes, así que no pueden reconocerse como síntomas del virus.

Cuando alguien es diagnosticado con VIH, puede recordar haber tenido síntomas similares a los de la gripe en los meses anteriores.

Cuando una persona contrae el VIH, se dice que están en la etapa aguda. La etapa aguda es un tiempo en el que el virus se multiplica muy rápidamente. En esta etapa, el sistema inmunitario se activa e intenta contrarrestar el VIH.

Los síntomas pueden ocurrir durante esta etapa. Si una persona sabe que ha estado expuesta recientemente al VIH, entonces se la puede animar a que ponga atención a sus síntomas y se realice pruebas. Los síntomas del VIH son similares a los de otras infecciones virales. Estos incluyen:

  • cansancio
  • dolor de cabeza
  • pérdida de peso
  • fiebre y sudoraciones frecuentes
  • agrandamiento de ganglios linfáticos
  • prurito

Las pruebas estándar de anticuerpos no pueden detectar el VIH en esta etapa. Una persona debe buscar atención médica inmediata si experimenta estos síntomas y piensa o sabe que ha estado expuesta recientemente al VIH.

Las pruebas alternativas pueden usarse para identificar la transmisión temprana de VIH. Esto permite un tratamiento temprano, lo que puede mejorar los pronósticos de la persona.

Después de que el virus se establezca en el cuerpo, estos síntomas se aliviarán. Esta es la etapa crónica del VIH.

La etapa crónica del VIH puede durar muchos años. Durante este tiempo, es posible que una persona con VIH no tenga síntomas obvios.

Sin embargo, sin tratamiento, el virus continuará dañando su sistema inmunitario. Es por eso que el diagnóstico temprano y el tratamiento temprano se recomiendan para todas las personas que viven con VIH. De lo contrario, eventualmente, pueden desarrollar el VIH en etapa 3, comúnmente conocido como SIDA. Conoce más sobre el tratamiento del VIH.

El tratamiento del VIH puede beneficiar la salud de las personas VIH positivas y sus parejas. Si el tratamiento de una persona VIH positiva ocasiona la supresión viral y una carga viral no detectable, entonces “no implica efectivamente un riesgo” de transmitir el VIH, según los CDC.

Si el VIH debilita el sistema inmunitario suficientemente, una persona desarrollará el SIDA.

Un diagnóstico de SIDA significa que una persona experimenta inmunodeficiencia. Su cuerpo ya no puede contrarrestar efectivamente muchos tipos distintos de infecciones o enfermedades que podría haber tratado previamente con facilidad el sistema inmunitario.

El SIDA no causa muchos síntomas en sí mismo. Con SIDA, una persona experimentará los síntomas de infecciones y enfermedades oportunistas. Estas son infecciones y condiciones que aprovechan la función inmunitaria reducida del cuerpo.

Los síntomas y señales de las condiciones oportunistas comunes incluyen:

  • tos seca o dificultad para respirar
  • dificultad o dolor para tragar
  • diarrea que dura más de una semana
  • puntos blancos o manchas inusuales en y alrededor de la boca
  • síntomas similares a la neumonía
  • fiebre
  • pérdida de la visión
  • náuseas, cólicos abdominales y vómitos
  • manchas rojas, cafés, rosadas o púrpuras en o debajo de la piel o dentro de la boca, nariz o párpados
  • convulsiones o falta de coordinación
  • trastornos neurológicos como depresión, pérdida de la memoria y confusión
  • dolores de cabeza severos y rigidez en el cuello
  • coma
  • desarrollo de varios tipos de cáncer

Los síntomas específicos dependerán de qué infecciones y complicaciones afectan el cuerpo.

Si una persona experimenta cualquiera de estos síntomas y tiene VIH o piensa que pudo haber estado expuesta en el pasado, debe buscar asesoría médica de inmediato. Las infecciones y enfermedades oportunistas pueden ser mortales, a menos que se traten rápidamente.

Ciertas condiciones oportunistas, como sarcoma de Kaposi, son extremadamente raras en personas sin SIDA. Tener una de estas enfermedades puede ser la primera señal de VIH en personas que no se han realizado pruebas para detectar el virus.

El tratamiento del VIH usualmente previene el avance del VIH y el desarrollo del SIDA.

Si una persona considera que puede haber estado expuesta al VIH, debe realizarse pruebas. Es posible que algunas personas no deseen saber su estado de VIH. Sin embargo, el tratamiento puede evitar que el VIH dañe su cuerpo. Las personas con VIH pueden tener vidas plenas y prolongadas con los tratamientos adecuados.

De acuerdo con los CDC, la prueba del VIH debería ser parte del cuidado médico rutinario. Todos entre las edades de 13 y 64 años deberían realizarse pruebas de VIH.

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