El síndrome premenstrual (SPM) es un grupo de síntomas relacionados con el ciclo menstrual. Por lo general, los síntomas del síndrome premenstrual ocurren una o dos semanas antes de tu periodo. Usualmente desaparecen después de que comience tu periodo.

Los síntomas del síndrome premenstrual pueden ser muy similares a los del inicio del embarazo. Sigue leyendo para saber cómo distinguirlos. Pero debes recordar que las diferencias entre el embarazo y el síndrome premenstrual son sutiles y varían de una mujer a otra.

SPM: durante el síndrome premenstrual, la inflamación y la sensibilidad en los senos pueden ocurrir en la segunda mitad de tu ciclo menstrual. La sensibilidad varía de leve a intensa, y generalmente es más intensa justo antes de tu periodo. Las mujeres en edad fértil tienden a tener síntomas más graves.

El tejido mamario puede sentirse irregular y denso, especialmente en las áreas externas. Es posible que tengas una sensación de llenura en los senos con sensibilidad y un dolor intenso y sordo. El dolor a menudo mejora durante tu periodo o inmediatamente después, a medida que bajan tus niveles de progesterona.

Embarazo: al inicio del embarazo, los senos pueden sentirse adoloridos o sensibles al tacto. También pueden sentirse más llenos y pesados. Esta sensibilidad e hinchazón generalmente sucederá una o dos semanas después de la concepción, y puede durar un tiempo a medida que tus niveles de progesterona aumentan debido al embarazo.

SPM: si se trata del SPM, por lo general, no tendrás sangrado ni manchado. Cuando tienes tu periodo, el flujo es notablemente más intenso y puede durar hasta una semana.

Embarazo: para algunas mujeres, uno de los primeros signos de embarazo es un ligero sangrado vaginal o manchas que, por lo general. son de color rosa o marrón oscuro. Esto suele suceder entre 10 y 14 días después de concebir y, por lo general, no es suficiente para necesitar toallas sanitarias o tampones. El manchado generalmente dura solo uno o dos días, así que es más corto que un periodo normal.

SPM: durante el síndrome premenstrual, puedes estar irritable y sentirte un poco malhumorada. También puedes tener episodios de llanto y sentirte ansiosa. Por lo general, estos síntomas desaparecen después de que comienza tu periodo.

Hacer un poco de ejercicio y dormir lo suficiente puede ayudar a aliviar tu estado de ánimo por SPM. Sin embargo, si te sientes triste, abrumada, sin esperanza o sin energía durante dos semanas o más, podrías estar deprimida. Asegúrate de hablar con tu médico.

Embarazo: si estás embarazada, podrías tener cambios de humor que duran hasta el parto. Durante el embarazo, es más probable que sientas muchas emociones. Puedes estar extasiada y emocionada, esperando con ansias al nuevo miembro de tu familia. También puedes tener momentos de tristeza y llorar más fácilmente.

Al igual que con el síndrome premenstrual, estos últimos síntomas también pueden indicar depresión. Si te preocupan tus síntomas y crees que podrías estar deprimida, asegúrate de hablar con tu médico. La depresión durante el embarazo es normal, pero puede y tiene que tratarse.

SPM: el cansancio o la fatiga, al igual que los problemas para dormir son comunes durante el síndrome premenstrual. Estos síntomas deberían desaparecer cuando comience tu periodo. Hacer un poco de ejercicio puede ayudar a mejorar el sueño y disminuir la fatiga.

Embarazo: durante el embarazo, el aumento de los niveles de la hormona progesterona puede causarte cansancio. La fatiga puede ser más marcada durante el primer trimestre, pero también puede durar durante todo el embarazo. Para ayudar a tu cuerpo a sobrellevarlo, asegúrate de comer bien y dormir lo suficiente.

SPM: un retraso en tu periodo no suele causar náuseas o vómitos, pero algunas molestias digestivas como las náuseas pueden acompañar a los síntomas del síndrome premenstrual.

Embarazo: las náuseas matutinas son uno de los signos más clásicos y claros de que estás embarazada. Los ataques de náuseas a menudo comienzan un mes después de quedar embarazada. El vómito puede o no acompañar a las náuseas. A pesar del nombre, las náuseas matutinas pueden ocurrir en cualquier momento del día. Sin embargo, no todas las mujeres experimentan náuseas matutinas.

SPM: cuando tienes SPM, probablemente notarás un cambio en tus hábitos alimenticios. Puedes desear chocolate, carbohidratos, azúcares, dulces o alimentos salados. O puedes tener un apetito voraz. Estos antojos no ocurren en la misma medida cuando estás embarazada.

Embarazo: es posible que tengas antojos muy específicos y que otros alimentos no se te antojen en lo absoluto. También puedes tener una aversión a ciertos olores y sabores, incluso los que alguna vez te gustaron. Estos efectos pueden durar todo el embarazo.

También podrías tener el síndrome de pica, que es cuando consumes de manera compulsiva artículos que no tienen valor nutricional, como hielo, suciedad, escamas de pintura seca o piezas de metal. Habla con tu médico de inmediato, si tienes antojos de cosas que no son alimentos.

SPM: si tienes síndrome premenstrual, podrías tener dismenorrea, cólicos que ocurren de 24 a 48 horas antes de tu periodo. El dolor probablemente disminuirá durante tu periodo y eventualmente desaparecerá al final de este.

Los cólicos menstruales a menudo disminuyen después de tu primer embarazo o a medida que envejeces. Algunas mujeres tendrán más cólicos a medida que comienzan a entrar en la menopausia.

Embarazo: podrías experimentar cólicos leves o suaves al principio del embarazo. Estos cólicos probablemente se sentirán como los cólicos leves que se presentan durante el periodo, pero estarán localizados en la parte baja del estómago o la espalda baja.

No ignores estos síntomas si tienes antecedentes de pérdidas de embarazo. Descansa. Y si no disminuyen, habla con tu médico. Durante el embarazo, puedes tener cólicos durante semanas o hasta meses. Si sabes que estás embarazada y estos cólicos van acompañados de cualquier sangrado o secreción acuosa, consulta a un médico de inmediato.

Es importante conocer la causa de tus síntomas. Si estás embarazada, cuanto antes te enteres, antes podrás obtener la atención adecuada. Una prueba de embarazo es la mejor manera de distinguir entre los síntomas del síndrome premenstrual y el inicio del embarazo.

También puede ser útil hacer un seguimiento de tus síntomas para que notes cuando hay un cambio en tu patrón típico. Asegúrate de consultar a tu médico si tienes preguntas o inquietudes sobre cualquiera de tus síntomas.

Leer el artículo en Inglés