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Raquel Arocena Torres / Getty Images

Un alérgeno es una sustancia inofensiva que causa una reacción alérgica. La rinitis alérgica o fiebre del heno es una respuesta alérgica a alérgenos específicos. El polen es el alérgeno que usualmente causa rinitis alérgica estacional. Estos son síntomas de alergia que ocurren con el cambio de estaciones.

Cerca del 8 por ciento de los adultos en Estados Unidos experimentan algún tipo de rinitis alérgica, según la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología (AAAAI, por sus siglas en inglés). Entre el 10 por ciento y el 30 por ciento de la población mundial también puede padecer rinitis alérgica.

Los síntomas comunes de la rinitis alérgica incluyen:

  • estornudos
  • secreción nasal
  • congestión nasal
  • picazón en la nariz
  • tos
  • ardor de garganta o carraspera
  • picazón en los ojos
  • ojos llorosos
  • círculos oscuros debajo de los ojos
  • dolores de cabeza frecuentes
  • síntomas parecidos a los del eccema, como piel extremadamente seca y con picazón que puede ampollarse y supurar
  • urticaria
  • fatiga excesiva

Usualmente sentirás uno o más de estos síntomas inmediatamente después de entrar en contacto con un alérgeno. Algunos síntomas, como dolores de cabeza recurrentes y fatiga, solo pueden ocurrir después de una exposición prolongada a alérgenos. La fiebre no es un síntoma de la fiebre del heno.

Algunas personas experimentan síntomas solo en raras ocasiones. Esto probablemente ocurre cuando te expones a alérgenos en grandes cantidades. Otras personas experimentan síntomas durante todo el año.

Habla con tu médico sobre posibles alergias si tus síntomas duran más de unas pocas semanas y no parecen mejorar.

Cuando tu cuerpo entra en contacto con un alérgeno, libera histamina, que es una sustancia química natural que defiende a tu cuerpo del alérgeno. Este químico puede causar rinitis alérgica y sus síntomas, incluyen secreción nasal, estornudos y picazón en los ojos.

Además del polen de los árboles, otros alérgenos comunes incluyen:

  • polen del pasto
  • ácaros del polvo
  • caspa de los animales, (piel vieja)
  • saliva de gato
  • moho

Durante ciertas épocas del año, el polen puede ser especialmente problemático. El polen de los árboles y las flores es más común en la primavera. Las hierbas y la maleza producen más polen en verano y durante el otoño.

Los dos tipos de rinitis alérgica son estacionales y perennes. Las alergias estacionales generalmente ocurren durante la temporada de primavera y otoño, en respuesta a alérgenos externos como el polen.

Las alergias perennes pueden ocurrir durante todo el año o en cualquier momento particular del año en respuesta a sustancias que hay en el interior, como los ácaros del polvo y la caspa de las mascotas.

Las alergias pueden afectar a cualquier persona, pero es más probable que desarrolles rinitis alérgica si hay antecedentes de alergias en tu familia. Tener asma o eccema atópico también puede aumentar tu riesgo de rinitis alérgica.

Algunos factores externos pueden desencadenar o empeorar esta afección, que incluyen:

  • humo del cigarrillo
  • químicos
  • temperaturas frías
  • humedad
  • viento
  • contaminación del aire
  • laca para el cabello
  • perfumes
  • colonias
  • humo de madera
  • humo

Si tienes alergias leves, probablemente solo necesites un examen físico. Sin embargo, tu médico puede realizar ciertas pruebas para determinar el mejor plan de tratamiento y prevención para ti.

Una prueba de punción es una de las más comunes. Tu médico coloca varias sustancias en tu piel para ver cómo reacciona tu cuerpo a cada una. Por lo general, aparece una pequeña protuberancia roja si eres alérgico a una sustancia.

También es común un análisis de sangre o prueba de radioalergoabsorción (RAST). El RAST mide la cantidad de anticuerpos de inmunoglobulina E contra alérgenos particulares en tu sangre.

Puedes tratar tu rinitis alérgica de varias formas. Estas incluyen medicamentos, remedios caseros y posiblemente medicamentos alternativos. Habla con tu médico antes de probar cualquier tratamiento nuevo para la rinitis alérgica.

Antihistamínicos

Puedes tomar antihistamínicos para tratar las alergias. Su acción consiste en impedir que tu cuerpo produzca histamina.

Algunos antihistamínicos populares de venta libre (OTC, por sus siglas en inglés), incluyen:

  • fexofenadina (Allegra)
  • difenhidramina (Benadryl)
  • desloratadina (Clarinex)
  • loratadina (Claritin)
  • levocetirizina (Xyzal)
  • cetirizina (Zyrtec)

Habla con tu médico antes de comenzar a tomar un nuevo medicamento. Asegúrate de que un nuevo medicamento para la alergia no interfiera con otros medicamentos o afecciones médicas.

Descongestionantes

Puedes usar descongestionantes durante un período corto, generalmente no más de tres días, para aliviar la congestión nasal y la presión de las fosas nasales. Usarlos durante más tiempo puede causar una recaída, lo que significa que una vez que dejes de usarlos, tus síntomas empeorarán. Los descongestionantes OTC más populares incluyen:

  • oximetazolina (aerosol nasal de Afrin)
  • pseudoefedrina (Sudafed)
  • fenilefrina (Sudafed PE)
  • cetirizina con pseudoefedrina (Zyrtec-D)

Si tienes un ritmo cardíaco anormal, enfermedad cardíaca, antecedentes de derrame cerebral, ansiedad, un trastorno del sueño, presión arterial alta o problemas de vejiga, habla con tu médico antes de usar un descongestionante.

Gotas para los ojos y aerosoles nasales

Las gotas para los ojos y los aerosoles nasales pueden ayudar a aliviar la picazón y otros síntomas relacionados con las alergias durante un período breve. Sin embargo, dependiendo del producto, es posible que debas evitar su uso prolongado.

Al igual que los descongestionantes, el uso excesivo de ciertas gotas para los ojos y para la nariz también puede causar una recaída.

Los corticosteroides pueden ayudar con la inflamación y las respuestas inmunitarias, estos no provocan una recaída. Los aerosoles nasales con esteroides se recomiendan comúnmente como una forma útil a largo plazo de controlar los síntomas de la alergia. Están disponibles tanto como productos OTC y también bajo receta.

Habla con tu médico antes de comenzar un régimen de cualquier tratamiento de alergia para asegurarte de que tomas los mejores medicamentos para tus síntomas. Tu médico también puede ayudarte a determinar qué productos están hechos para uso a corto plazo y cuáles están diseñados para un control a largo plazo.

Inmunoterapia

Tu médico puede recomendarte inmunoterapia o vacunas contra la alergia, si tienes alergias graves. Puedes usar este plan de tratamiento junto con medicamentos para controlar tus síntomas. Estas inyecciones disminuyen con el tiempo tu respuesta inmunitaria a alérgenos particulares. Requieren un compromiso a largo plazo con un plan de tratamiento.

Un régimen de vacunas contra la alergia comienza con una fase de inicio. Durante esta fase, irás con tu alergólogo para que te aplique una inyección de una a tres veces por semana durante unos tres a seis meses para que tu cuerpo se acostumbre al alérgeno en la inyección.

Durante la fase de mantenimiento, es probable que debas ver a tu alergólogo para que aplique las inyecciones cada dos o cuatro semanas en el transcurso de tres a cinco años. Es posible que no notes ningún cambio hasta más de un año después de que comiences la fase de mantenimiento. Una vez que llegues a este punto, es posible que tus síntomas de alergia se atenúen o desaparezcan por completo.

Algunas personas pueden experimentar reacciones alérgicas graves a un alérgeno en su inyección. Muchos alergólogos te piden que esperes en el consultorio de 30 a 45 minutos después de una inyección para asegurarse de que no tengas una respuesta fuerte o que ponga en peligro tu vida.

Inmunoterapia sublingual (SLIT)

La inmunoterapia sublingual (SLIT, por sus siglas en inglés) consiste en colocar una tableta que contiene una mezcla de varios alérgenos debajo de la lengua. Funciona de manera similar a las vacunas contra la alergia, pero sin una inyección. Actualmente, es eficaz para tratar la rinitis y las alergias al asma causadas por el pasto, el polen de los árboles, la caspa de los gatos, los ácaros del polvo y la ambrosía.

Puedes tomar tratamientos SLIT, como Oralair para ciertas alergias al pasto, en casa después de una consulta inicial con tu médico. Tu primera dosis de cualquier SLIT se administrará en el consultorio de tu médico. Al igual que con las vacunas contra la alergia, el medicamento se toma con frecuencia durante un período de tiempo determinado por tu médico.

Los posibles efectos secundarios incluyen picazón en la boca, o irritación de oídos y garganta. En casos poco frecuentes, los tratamientos SLIT pueden causar anafilaxia. Habla con tu médico sobre la SLIT para ver si tus alergias responden a este tratamiento. Tu médico deberá dirigir el tratamiento con este método.

Los remedios caseros dependerán de los alérgenos que te afectan. Si tienes alergias estacionales o al polen, puedes intentar usar aire acondicionado en lugar de abrir las ventanas. Si es posible, agrega un filtro diseñado para alergias.

Usar un deshumidificador o un filtro de partículas de aire de alta eficiencia (HEPA, en inglés) puede ayudarte a controlar tus alergias en interiores. Si eres alérgico a los ácaros del polvo, lava las sábanas y mantas en agua caliente a más de 130 °F (54,4 °C). Agregar un filtro HEPA a tu aspiradora y pasar la aspiradora semanalmente también puede ayudar. Limitar el uso de alfombras en tu hogar también puede ser útil.

Medicina alternativa y complementaria

Debido a las preocupaciones sobre los posibles efectos secundarios, más personas con alergias están buscando formas de controlar los síntomas de la fiebre del heno de forma “natural”. Sin embargo, es importante recordar que cualquier medicamento puede tener efectos secundarios, incluso si se considera natural. Aparte de los remedios caseros, las opciones también pueden incluir medicina alternativa y complementaria. La desventaja de estos tratamientos puede ser la poca evidencia de apoyo que demuestre que son seguros o efectivos. La dosis correcta también puede ser difícil de determinar o lograr.

Según el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa (NCCIH, por sus siglas en inglés), algunos de los siguientes tratamientos pueden ser útiles para controlar las alergias estacionales, pero aún se necesita más investigación. Habla con tu médico antes de probar cualquiera de los siguientes.

  • acupuntura
  • irrigación nasal con solución salina
  • suplementos de petasita
  • miel (elige variedades orgánicas crudas)
  • probióticos

Aunque estos tratamientos alternativos se derivan de plantas y otras sustancias naturales, posiblemente pueden interactuar con medicamentos y causar reacciones. Pruébalos con precaución y consulta a tu médico antes de usarlos.

Desafortunadamente, la rinitis alérgica en sí misma no se puede prevenir. El tratamiento y el control son claves para lograr una buena calidad de vida con alergias. Algunas complicaciones que pueden surgir de la fiebre del heno incluyen:

  • incapacidad para dormir debido a los síntomas que te mantienen despierto por la noche
  • desarrollo o empeoramiento de los síntomas del asma
  • infecciones frecuentes del oído
  • sinusitis o infecciones frecuentes de los senos nasales
  • faltar a la escuela o al trabajo debido a la disminución de la productividad
  • dolores de cabeza frecuentes

Las complicaciones también pueden surgir de los efectos secundarios de los antihistamínicos. Puede producirse somnolencia con mayor frecuencia. Otros efectos secundarios incluyen dolor de cabeza, insomnio y ansiedad. En casos muy poco frecuentes, los antihistamínicos pueden causar efectos gastrointestinales, urinarios y circulatorios.

Los niños también pueden desarrollar rinitis alérgica, que generalmente aparece antes de los 10 años. Si notas que tu hijo presenta síntomas similares a los de un resfriado en la misma época cada año, probablemente tenga rinitis alérgica estacional.

Los síntomas en los niños son similares a los de los adultos. Los niños suelen presentar ojos llorosos e inyectados en sangre, lo que se denomina conjuntivitis alérgica. Si notas sibilancias o dificultad para respirar además de otros síntomas, es posible que tu hijo también haya desarrollado asma.

Si crees que tu hijo tiene alergias, consulta a tu médico. Es importante recibir el diagnóstico y el tratamiento correctos.

Si tu hijo tiene alergias estacionales importantes, limita su exposición a los alérgenos manteniéndolo en interiores cuando los recuentos de polen sean altos. También puede ser útil lavar la ropa y las sábanas con frecuencia durante la temporada de alergias, y pasar la aspiradora con regularidad.

Hay muchos tratamientos diferentes disponibles para ayudar con las alergias de tu hijo. Sin embargo, algunos medicamentos pueden causar efectos secundarios, incluso en pequeñas dosis. Siempre habla con tu médico antes de tratar a tu hijo con cualquier medicamento para la alergia OTC.

El resultado del tratamiento dependerá de tu afección. La rinitis alérgica estacional generalmente no es grave y se puede controlar bien con medicamentos. Sin embargo, es probable que las formas graves de esta afección requieran un tratamiento prolongado.

La mejor manera de prevenir los síntomas de la alergia es controlar tus alergias antes de que tu cuerpo tenga la oportunidad de responder de manera adversa a las sustancias. Considera las siguientes medidas preventivas para los alérgenos particulares a los que eres sensible:

Polen

La AAAAI recomienda comenzar con los medicamentos antes de los ataques de alergia estacional. Por ejemplo, si eres sensible al polen de los árboles en la primavera, es posible que desees comenzar a tomar antihistamínicos antes de que pueda ocurrir una reacción alérgica. Permanece en interiores durante las horas pico de polen y toma una ducha inmediatamente después de estar afuera. También es una buena idea mantener las ventanas cerradas durante la temporada de alergias y evitar secar la ropa al aire libre.

Ácaros del polvo

Para reducir la exposición a los ácaros del polvo, puedes tomar medidas para asegurarte de que tu hogar no sea un entorno propicio para el desarrollo de los ácaros del polvo. Limpia los pisos de madera con un trapeador, en lugar de barrer. Si tienes alfombra, usa una aspiradora con filtro HEPA. También es importante desempolvar las superficies duras con frecuencia y lavar la ropa de cama semanalmente con agua caliente. Usa almohadas y fundas contra alérgenos para disminuir la exposición a los ácaros del polvo mientras duermes.

Caspa de las mascotas

Idealmente, querrás limitar la exposición a cualquier animal al que seas alérgico. Si esto no es posible, asegúrate de limpiar todas las superficies con frecuencia. Lávate las manos inmediatamente después de tocar a las mascotas y asegúrate de que tus amigos peludos se mantengan alejados de tu cama. También querrás lavar tu ropa después de visitar hogares que tienen mascotas.

Lee el artículo en inglés.