Las hemorroides, también llamadas almorranas, son venas inflamadas en el ano y el recto. Los síntomas comunes pueden incluir dolor, picazón y sangrado rectal. Se pueden desarrollar dentro o fuera del ano y el recto, llamadas hemorroides internas o externas, respectivamente.

Las hemorroides son un problema extremadamente común. Aproximadamente el 75% de los estadounidenses las experimentan en algún momento. Aunque normalmente desaparecen por sí mismas en pocas semanas, pueden causar incomodidad de leve a intensa. Algunos remedios pueden hacerlas más tolerables.

El hamamelis puede reducir la picazón y el dolor, los dos síntomas principales de las hemorroides. Es un antiinflamatorio natural, así que también puede reducir la hinchazón.

Puedes comprar el hamamelis de forma líquida y aplicarlo directamente sobre las hemorroides. También puedes encontrarlo en productos como toallitas y jabones para la picazón.

El gel de aloe vera se ha utilizado históricamente para tratar las hemorroides y varias afecciones de la piel. Se piensa que tiene propiedades antiinflamatorias, las cuales pueden ayudar a reducir la irritación.

Aunque no existe suficiente evidencia clínica relacionada con la efectividad del gel de aloe vera para las hemorroides, el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrada (NCCIH, en inglés) lo clasifica como muy seguro para el uso tópico.

El gel se puede encontrar como ingrediente en otros productos, pero sobre las hemorroides solo debe utilizar gel puro de aloe vera. El gel puro de aloe vera también puede extraerse directamente del interior de las hojas de la planta.

Algunas personas son alérgicas al aloe vera, particularmente quienes sufren de alergia al ajo o a la cebolla. Verifica que no tengas una reacción alérgica frotando una porción de gel del tamaño de una moneda de diez centavos en tu antebrazo. Espera de 24 a 48 horas. Si no se presenta ninguna reacción, debe ser seguro utilizarlo.

Los baños tibios pueden ayudar a aliviar la irritación de las hemorroides. Puedes utilizar baños de asiento, utilizando un recipiente plástico que quepa dentro del sanitario o tomando un baño de cuerpo completo en la tina.

De acuerdo con Harvard Health, tomar un baño tibio durante 20 minutos después de cada evacuación intestinal será lo más efectivo. Agregar sales de Epsom a la tina te ayudará a sentir más alivio y reducir el dolor.

Ungüentos y cremas de venta libre, como Preparation H, se pueden encontrar en casi todas las farmacias y pueden brindar alivio inmediato. Algunos pueden incluso reducir la hinchazón y ayudar a que tus hemorroides sanen más rápido.

Sin embargo, si utilizas una crema con hidrocortisona, no la uses durante más de una semana.

Utilizar papel higiénico después de cada evacuación intestinal puede empeorar las hemorroides. Puedes utilizar toallitas para limpiarte, estas no causan irritación. Además, puedes encontrar toallitas con ingredientes relajantes antihemorroides, como hamamelis o aloe vera.

Asegúrate de que las toallitas que elijas no contengan alcohol, perfume u otros irritantes. Estas sustancias pueden agravar los síntomas en lugar de aliviarlos.

Aplica bolsas de hielo o compresas frías en el ano para aliviar la hinchazón durante 15 minutos, cada vez. Para hemorroides grandes y dolorosas, este puede ser un tratamiento extremadamente efectivo. Siempre aplica hielo envuelto en una toalla de tela o de papel, nunca pongas el hielo directamente sobre la piel.

De acuerdo con el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDKD, en inglés), los ablandadores de heces o los suplementos de fibra, como el psyllium, pueden reducir el estreñimiento, ablandar las heces y facilitar la evacuación rápida y sin dolor.

Muchos de estos ablandadores de heces vienen en forma de polvos, cápsulas y líquidos que puedes tomar de forma oral entre una y tres veces al día.

Cambiar la ropa ajustada de poliéster por ropa de algodón ultra transpirable (especialmente la ropa interior) puede ayudarte a mantener la zona del ano limpia y seca. Esto puede disminuir potencialmente los síntomas. Evita utilizar detergentes perfumados o suavizantes de telas para reducir la irritación.

Los cambios en el estilo de vida y en la dieta son las mejores maneras para prevenir las hemorroides. Mantenerte físicamente activo y comer saludablemente puede ayudarte a evacuar regularmente.

Comer muchos alimentos ricos en fibra (especialmente de plantas) y beber mucha agua ayuda a mantener en movimiento el proceso digestivo correctamente y evitar el estreñimiento. Hacer ejercicio de forma regular y evitar permanecer sentado durante largos períodos puede ayudarte a evitar las hemorroides.

La forma más efectiva de evitar el estreñimiento es ir al baño apenas sientas la necesidad. Retrasar la evacuación intestinal hace que los intestinos reabsorban el agua de las heces. Esto hace que las heces se vuelvan duras, cuando finalmente, vayas al sanitario.

Las hemorroides son normalmente fáciles de tratar y desaparecen solas. En muy pocos casos, una hemorroide podría causar complicaciones.

La pérdida de sangre crónica a causa de las hemorroides puede causar anemia, que es la falta de glóbulos rojos. Las hemorroides internas también pueden sufrir una interrupción del flujo sanguíneo, resultando en hemorroides estranguladas, lo cual puede causar dolor extremo.

Si los tratamientos caseros no han sido efectivos después de más de dos semanas, haz una cita con tu médico. El especialista puede diagnosticar y tratar las hemorroides. Pueden darte una receta para cremas, ungüentos y supositorios medicados.

Si estos no funcionan, puede recomendarte tratamientos como ligadura con bandas elásticas o una cirugía para extirpar las hemorroides. También debes hacer una cita con tu médico de inmediato si notas sangrado rectal por primera vez o si este aumenta.

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