La osteoporosis es una enfermedad que afecta a los huesos. Su nombre proviene del latín “huesos porosos”.

El interior de un hueso sano tiene pequeños espacios, como un panal. La osteoporosis aumenta el tamaño de estos espacios, causando que el hueso pierda fuerza y densidad. Además, la parte exterior del hueso se vuelve más débil y más delgada.

La osteoporosis puede ocurrir en personas de cualquier edad, pero es más común en adultos mayores, especialmente en mujeres. Más de 53 millones de personas en Estados Unidos tienen osteoporosis o corren un alto riesgo de desarrollarla.

Las personas con osteoporosis tienen un alto riesgo de fracturas o quebraduras en los huesos mientras realizan actividades rutinarias como pararse o caminar. Los huesos más comúnmente afectados son las costillas, las caderas, los huesos de las muñecas y la columna vertebral.

Las primeras etapas de la osteoporosis no causan síntomas ni señales de alerta. En la mayoría de los casos, las personas con osteoporosis no saben que tienen la afección hasta que tienen una fractura.

Si los síntomas aparecen, algunos de los primeros pueden incluir:

  • encías retraídas
  • debilidad para tomar cosas
  • uñas débiles y quebradizas

Si no tienes síntomas, pero tienes antecedentes familiares de osteoporosis, habla con tu médico para evaluar tu riesgo.

Sin un tratamiento adecuado, la osteoporosis puede empeorar. A medida que los huesos se vuelven más delgados y débiles, el riesgo de fractura aumenta.

Los síntomas de la osteoporosis grave pueden incluir una fractura por una caída, o incluso por un estornudo fuerte o tos. También pueden incluir dolor de espalda o cuello, o pérdida de altura.

El dolor de espalda o cuello o la pérdida de altura pueden ser causados por una fractura por compresión. Esta es una ruptura en una de las vértebras del cuello o la espalda, que es tan débil que se rompe bajo la presión normal en la columna vertebral.

Si tienes una fractura por osteoporosis, el tiempo que tarda en sanar dependerá de muchos factores. Estos incluyen dónde está la fractura, qué tan grave es, así como tu edad y antecedentes médicos.

Para entender la osteoporosis, puede ayudar que veas cómo es un hueso normal frente a uno afectado por la osteoporosis.

Normal boneHueso normal
OsteoporosisOsteoporosis

Las posibles causas de osteoporosis incluyen ciertas afecciones como el hipertiroidismo. También incluyen el uso de ciertos medicamentos.

Ejemplos de estos medicamentos incluyen corticosteroides orales o inyectados a largo plazo, como prednisona o cortisona.

La edad

El mayor factor de riesgo de osteoporosis es la edad. A lo largo de tu vida, tu cuerpo descompone el hueso viejo para que crezca un hueso nuevo.

Sin embargo, cuando tienes 30 años, tu cuerpo empieza a descomponer el hueso más rápido de lo que es capaz de reemplazarlo. Esto hace que el hueso sea menos denso y más frágil, y por lo tanto más propenso a romperse.

Menopausia

La menopausia es otro factor de riesgo primario, que ocurre en mujeres de entre 45 y 55 años. Debido al cambio en los niveles hormonales asociados con esta etapa, la menopausia puede hacer que el cuerpo de una mujer pierda hueso aún más rápidamente.

Los hombres continúan perdiendo hueso a esta edad, pero a un ritmo más lento que las mujeres. Sin embargo, en el momento en que alcanzan la edad de 65 a 70, las mujeres y los hombres suelen perder hueso a la misma velocidad.

Otros factores de riesgo para la osteoporosis incluyen:

  • ser mujer
  • ser caucásico o asiático
  • tener antecedentes familiares de osteoporosis
  • mala nutrición
  • falta de actividad física
  • fumar
  • bajo peso corporal
  • estructura de huesos pequeños

Puedes controlar algunos de estos factores de riesgo de osteoporosis, como la mala nutrición y la inactividad. Por ejemplo, puedes mejorar tu dieta y comenzar un programa de ejercicio para beneficiar tu salud ósea. Sin embargo, no puedes controlar otros factores de riesgo, como tu edad o género.

Quizá hayas escuchado hablar de la osteoporosis senil. No se trata de un tipo diferente, es simplemente osteoporosis que es causada por el envejecimiento cuando otras posibles causas secundarias se excluyen.

Como se mencionó arriba, la edad es un factor de riesgo primario de la osteoporosis. A menos que se realicen esfuerzos de prevención o tratamiento adecuados, la creciente descomposición de los huesos del cuerpo puede conducir a huesos debilitados y osteoporosis.

Según las estadísticas mundiales de la Fundación Internacional de Osteoporosis, aproximadamente una décima parte de las mujeres de 60 años tienen osteoporosis, mientras que dos quintas partes de las mujeres de 80 años tienen la enfermedad.

Para saber si tienes osteoporosis, tu médico revisará tu historial médico y te hará un examen físico. También puede realizar pruebas de sangre y orina para verificar si tienes afecciones que pueden causar pérdida ósea.

Si tu médico cree que puedes tener osteoporosis o que estás en riesgo de desarrollarla, probablemente te sugiera una prueba de densidad ósea.

Esta prueba se llama densitometría ósea, o absorciometría de rayos X de doble energía (DEXA, en inglés). Utiliza rayos X para medir la densidad de los huesos en las muñecas, las caderas o la columna vertebral. Estas son las tres áreas de mayor riesgo de osteoporosis. Esta prueba indolora puede durar de 10 a 30 minutos.

Si tus pruebas muestran que tienes osteoporosis, tu médico hablará contigo para crear un plan de tratamiento. Es probable que tu médico te recete medicamentos, así como cambios en el estilo de vida. Estos cambios pueden incluir aumentar la ingesta de calcio y vitamina D, así como hacer ejercicio apropiado.

No hay cura para la osteoporosis, pero un tratamiento adecuado puede ayudar a proteger y fortalecer los huesos. Estos tratamientos pueden ayudar a retrasar la descomposición de los huesos en tu cuerpo, y algunos tratamientos pueden estimular el crecimiento de nuevos huesos.

Los medicamentos que más comúnmente se utilizan para tratar la osteoporosis se llaman bisfosfonatos. Los bisfosfonatos se utilizan para prevenir la pérdida de masa ósea. Se pueden tomar por vía oral o de forma inyectable. Estos incluyen:

  • alendronato (Fosamax)
  • ibandronato (Boniva)
  • risedronato (Actonel)
  • ácido zoledrónico (Reclast)

Se pueden usar otros medicamentos para prevenir la pérdida ósea o estimular el crecimiento óseo. Estos incluyen:

Testosterona

En los hombres, la terapia con testosterona puede ayudar a aumentar la densidad ósea.

Terapia hormonal

Para las mujeres, el estrógeno utilizado durante y después de la menopausia puede ayudar a detener la pérdida de densidad ósea. Desafortunadamente, la terapia con estrógenos también se ha asociado con un mayor riesgo de coágulos sanguíneos, enfermedad cardíaca y ciertos tipos de cáncer.

Raloxifeno (Evista)

Este medicamento se ha encontrado que proporciona los beneficios del estrógeno sin muchos de los riesgos, aunque todavía hay un mayor riesgo de desarrollar coágulos de sangre.

Denosumab (Prolia)

Este fármaco se administra por inyección, y puede resultar aún más prometedor que los bisfosfonatos para reducir la pérdida ósea.

Teriparatida (Forteo)

Este fármaco también se administra por inyección, y estimula el crecimiento óseo.

Calcitonina de salmón (Fortical y Miacalcin)

Este fármaco se usa en aerosol nasal, y reduce la reabsorción ósea. Habla con tu médico sobre cualquier aumento del riesgo de cáncer con este medicamento.

Romosozumab (Evenity)

Este medicamento fue aprobado por la Dirección de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) en abril de 2019 para tratar a las mujeres que han pasado por la menopausia, y tienen un alto riesgo de sufrir fracturas.

El fármaco se administra en dos inyecciones debajo de la piel (en la misma sesión) una vez al mes durante 12 meses o menos. Tiene un recuadro de advertencia de la FDA (“black-box”) porque Evenity puede aumentar el riesgo de ataque cardíaco o derrame cerebral, por lo que no se recomienda para las personas con un historial de cualquiera de estas afecciones.

Debido a que los medicamentos para la osteoporosis pueden tener efectos secundarios, es posible que prefieras probar otros tratamientos en lugar de medicamentos.

Varios suplementos, como el trébol rojo, la soja y la cimicifuga negra, se pueden utilizar para ayudar a promover la salud ósea. Sin embargo, antes de usar estos suplementos, asegúrate de hablar con tu médico o farmacéutico. Esto se debe a dos razones principales:

  1. Hay pocos estudios, si los hay, que apoyen el uso de estos suplementos para tratar la osteoporosis. Como resultado, no tenemos pruebas de que funcionen.
  2. Estos suplementos pueden causar efectos secundarios, así como interactuar con los medicamentos que ya tomas. Es necesario que te asegures de saber qué efectos secundarios podrían presentarse, y si tomas algún medicamento que pueda interactuar con el suplemento.

Dicho todo esto, algunas personas reportan buenos resultados con tratamientos naturales.

Además de tu plan de tratamiento, una dieta apropiada puede ayudar a fortalecer tus huesos.

Para mantener tus huesos sanos, necesitas incluir ciertos nutrientes en tu dieta diaria. Los más importantes son el calcio y la vitamina D. Tu cuerpo necesita calcio para mantener los huesos fuertes, y necesita vitamina D para absorber el calcio.

Otros nutrientes que promueven la salud ósea incluyen proteínas, magnesio, vitamina K y zinc.

Para conocer más sobre un plan de alimentación adecuado para ti, habla con tu médico. Puede aconsejarte sobre tu dieta, o referirte a un nutricionista registrado que pueda crear una dieta o un plan de comidas para ti.

Comer bien no es lo único que puedes hacer para mantener la salud de tus huesos. El ejercicio también es muy importante, especialmente los ejercicios de levantamiento de peso.

Los ejercicios de levantamiento de peso se realizan con los pies o los brazos fijos en el suelo o en otra superficie. Algunos ejemplos son:

  • subir escaleras
  • entrenamiento de resistencia, como:
    • fortalecimiento de piernas
    • sentadillas
    • flexiones
    • entrenamiento con pesas, como trabajar con:
      • bandas de resistencia
      • mancuernas
      • máquinas para ejercicios de resistencia

Estos ejercicios ayudan porque hacen que tus músculos empujen y tiren de tus huesos. Esta acción le indica al cuerpo que forme tejido óseo nuevo, lo que fortalece los huesos.

Sin embargo, este no es el único beneficio del ejercicio. Además de sus muchos efectos positivos en el peso y la salud del corazón, el ejercicio también puede mejorar tu equilibrio y coordinación, que puede ayudar a evitar caídas.

Siempre consulta con tu médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios.

Hay muchos factores de riesgo de osteoporosis que no está en tus manos controlar. Estos incluyen ser mujer, envejecer y tener antecedentes familiares de osteoporosis. Sin embargo, hay algunos factores que sí puedes controlar.

Algunas de las mejores maneras de prevenir la osteoporosis incluyen:

  • consumir la cantidad diaria recomendada de calcio y vitamina D
  • hacer ejercicios de levantamiento de peso
  • dejar de fumar
  • para las mujeres, sopesar los pros y los contras de la terapia hormonal

Si estás en riesgo de desarrollar osteoporosis, habla con tu médico sobre la mejor manera de prevenirla.

Si tu médico te dice que tienes osteopenia, puede pensar que escuchaste mal la palabra “osteoporosis”. Sin embargo, la osteopenia es una afección diferente de la osteoporosis.

A diferencia de la osteoporosis, la osteopenia no es una enfermedad. Más bien, es el estado de tener baja densidad ósea. Con la osteopenia, tus huesos no son tan densos como de costumbre, pero no están tan debilitados como si tuvieras osteoporosis.

El principal factor de riesgo de osteopenia es la edad avanzada. La densidad ósea alcanza su punto máximo a los 35 años, y después de eso, puede disminuir a medida que envejeces.

En muchos casos, la osteopenia puede causar osteoporosis, por lo que, si tienes osteopenia, debes tomar medidas para fortalecer tus huesos.

La osteoporosis es una afección que puede tener efectos graves. Puede provocar fracturas, que pueden ser dolorosas, tardar mucho en sanar y provocar otras complicaciones.

Por ejemplo, el tratamiento para una fractura de cadera puede incluir permanecer en cama por períodos prolongados, lo que aumenta el riesgo de coágulos de sangre, neumonía y otras infecciones.

La buena noticia es que hay mucho que puedes hacer para prevenir y tratar la osteoporosis, desde comer bien y hacer ejercicio hasta tomar los medicamentos apropiados.

Si consideras que estás en riesgo de desarrollar osteoporosis, o si te han diagnosticado osteoporosis, habla con tu médico. Puede hablar contigo para elaborar un plan de prevención o tratamiento que pueda ayudar a mejorar tu salud ósea y reducir tu riesgo de complicaciones.

Lee el artículo en inglés.

Traducción al español por HolaDoctor.

Edición en español por Stella Miranda el 1 de octubre de 2021.

Versión original en inglés actualizada el 19 de agosto de 2019.

Última revisión médica en inglés realizada el 19 de agosto de 2019.