Es normal que una mujer adulta tenga un ciclo menstrual que oscila de 24 a 38 días, y para las adolescentes es normal que tengan un ciclo que dura 38 días o más. Sin embargo, cada mujer es diferente y el ciclo de cada persona puede variar de mes a mes.

Durante algunos meses, tu ciclo puede durar más o menos días que el mes anterior, o puede empezar más temprano o más tarde que otras veces. Algunas veces, incluso puedes tener dos períodos en un solo mes.

Si tus ciclos suelen ser cortos, podrías tener tu período al principio y al final del mes sin tener motivos para preocuparte.

Sin embargo, si experimentas sangrado fuera de tu ciclo menstrual normal y sospechas que tienes un segundo período, lo primero que deberías hacer es determinar si estás manchando o tienes sangrado menstrual:

  • Si tienes sangrado menstrual, también conocido como tu período, estarás cambiando tu toalla sanitaria o tampón cada pocas horas. La sangre puede ser de color rojo oscuro, rojo, café o rosado.
  • Si solo estás manchando, no tendrás suficiente sangrado para llenar una toalla sanitaria o tampón. La sangre del manchado usualmente es rojo oscuro o café.

Después de haber determinado si tienes manchado o sangrado menstrual, puedes empezar a explorar lo que puede causar el incremento de tu sangrado.

El incremento de tu sangrado lo puede ocasionar un ciclo menstrual más corto o un problema médico que ocasiona sangrado vaginal.

Causas de un ciclo más corto

Si tu ciclo se hace más corto repentinamente, podría deberse a cualquiera de los siguientes:

  • anovulación (falta de ovulación)
  • hipertiroidismo
  • hipotiroidismo
  • inicio de la menopausia
  • pubertad
  • fibromas o quistes uterinos
  • estrés
  • pérdida o incremento excesivo de peso
  • anticonceptivo
  • enfermedad

Trastornos que causan sangrado adicional

Si usualmente tienes un ciclo regular, un cambio en tu ciclo —como tener repentinamente dos períodos en un mes — podría indicar un trastorno médico. Algunas condiciones médicas causan sangrado que puede confundirse con un período:

  • El embarazo puede ocasionar manchado. El manchado durante el embarazo puede ser normal, pero deberías indicarle a tu médico sobre cualquier sangrado durante el embarazo.
  • Las infecciones de transmisión sexual pueden causar flujo y sangrado.
  • El aborto espontáneo puede causar fuerte sangrado. Si sospechas que estás embarazada y empiezas a tener un sangrado similar a un período, llama a tu médico.

Si tienes historial familiar de fibromas, quistes o inicio temprano de la menopausia, estás en mayor riesgo de tener dos períodos en un mes.

Deberías hacer una cita con tu médico si:

  • experimentas dolor en tu abdomen bajo que no desaparece después de un par de días
  • tienes períodos fuertes
  • manchas o sangras entre períodos, lo cual muchas veces se confunde con tener dos períodos en un mes
  • experimentas dolor durante las relaciones sexuales
  • tienes más cólicos menstruales de lo normal
  • observas coágulos oscuros durante tus períodos

Una consecuencia de tener sangrado más frecuente es la anemia, la cual aparece debido a la falta de hierro en tu sangre. Tu médico puede verificar tus niveles de hierro mientras que realizan otras pruebas para determinar la causa de tu sangrado anormal.

Los síntomas de la anemia pueden incluir:

  • fatiga
  • dolor de cabeza
  • debilidad
  • mareos
  • dificultad para respirar
  • ritmo cardíaco irregular

Tu tratamiento dependerá de la causa subyacente de tu sangrado frecuente. Si naturalmente tienes ciclos más cortos o si recientemente empezaste a menstruar, no necesitarás tratamiento. Si tienes anemia, tu médico puede recomendarte suplementos de hierro.

Un posible tratamiento para los períodos que ocurren con mucha frecuencia es el anticonceptivo hormonal. Este tipo de anticonceptivo puede ayudar a regular tus períodos y ayudar a resolver los problemas de la anemia ocasionados por un fuerte sangrado.

A continuación, encontrarás tratamientos para otras causas posibles de sangrado frecuente.

Hipotiroidismo

Si tienes hipotiroidismo, significa que tienes una glándula tiroides poco activa. Tu cuerpo no puede producir suficiente hormona tiroidea. Tu médico te recetará una terapia de reemplazo de la hormona tiroidea que puedas tomar oralmente.

Hipertiroidismo

Si tienes hipertiroidismo, significa que tienes una glándula tiroides muy activa. Tu cuerpo produce demasiada hormona tiroidea. Para esta condición se encuentran disponibles varios tratamientos. Tu médico sugerirá la que considere que sea mejor para ti.

Menopausia

Si estás empezando la menopausia, tu médico puede recetarte terapia hormonal y terapia de reemplazo de estrógenos. Estos tratamientos pueden ayudar a regular tus períodos hasta que desaparezcan lentamente a medida que progresa la menopausia.

Fibromas y quistes

Tu médico puede recomendarte unas cuantas opciones diferentes de tratamiento si tienes fibromas o quistes uterinos. Estos pueden incluir:

  • Dispositivo intrauterino (DIU). Un DIU es un tipo de anticonceptivo y puede ayudar a aliviar períodos fuertes. Sin embargo, no reducirá los fibromas.
  • Cirugía por ultrasonido guiada por RMI. Este procedimiento se realiza mientras estás dentro de un escáner de RMI. Se considera no invasiva y los médicos pueden usarla para extirpar fibromas o quistes. Este procedimiento solo se realiza en clínicas especializadas.
  • Embolización arterial uterina. Este es un procedimiento mínimamente invasivo que bloquea el suministro de sangre al útero. Esto hace que los fibromas se deterioren y contraigan.
  • Miomectomía. Existen diferentes tipos de miomectomía, que es un procedimiento quirúrgico para extirpar los fibromas. En una miomectomía histeroscópica, se extirpa el fibroma a través del cuello uterino. No se requieren incisiones. En una miomectomía laparoscópica, se realizan pequeñas incisiones en tu abdomen para extirpar los fibromas. Una miomectomía abdominal es un procedimiento quirúrgico abdominal abierto.
  • Histerectomía. Una histerectomía es un procedimiento quirúrgico para extirpar el útero.
  • Agonistas liberadores de la hormona gonadotropina. Estos son medicamentos que pueden ayudar a tratar los fibromas. Estos bloquean el estrógeno y la progesterona, y te ponen en un estado postmenopáusico temporal. Esto evita que los fibromas crezcan y puede hacer que se contraigan. Tu médico puede usar este tratamiento para ayudar a prepararte para la cirugía.

Estrés

Los cambios en el estilo de vida pueden impactar significativamente tu nivel de estrés, lo que a su vez puede afectar tu ciclo menstrual. Para ayudarte a aliviar el estrés, prueba hacer ejercicio frecuentemente, practica la meditación o participa en una terapia de conversación.

Si te sientes estresado porque tienes demasiados compromisos, pide ayuda. Encontrar el momento para relajarte es importante para tu salud, así que no te sientas mal por decir que no a proyectos o responsabilidades adicionales.

Pérdida o incremento excesivo de peso

Habla con tu médico sobre las posibles razones por las que tuviste un cambio tan dramático en tu peso. Él te ayudará a controlar tu peso.

Reacción al control de natalidad

El anticonceptivo hormonal introduce hormonas en tu cuerpo. Esto puede afectar tu ciclo menstrual. Es posible que necesites probar unos cuantos tipos diferentes de anticonceptivo para encontrar el que funcione para ti. También se necesitan algunos meses para que tu cuerpo se ajuste a un nuevo anticonceptivo.

Habla con tu médico sobre qué deberías esperar cuando empieces un nuevo método de control de natalidad.

Los cambios a tu ciclo menstrual pueden indicar un problema de salud, así que siempre es importante discutir el sangrado anormal con tu médico. Es muy probable que tu médico te haga muchas preguntas sobre tus síntomas.

Al prepararte para tu cita, puedes ayudar a tu médico a encontrar el tratamiento correcto lo más pronto posible. Aquí hay algunas preguntas que te puede hacer tu médico:

  • ¿Cuán prolongados son tus ciclos? ¿Es normal para ti?
  • Si un ciclo más corto no es normal para ti, ¿cuándo empezaron los cambios en tu sangrado?
  • ¿Cuánto tiempo dura el sangrado?
  • ¿De qué color es la sangre?
  • ¿Cuán fuerte es el sangrado? ¿Cuán rápido debes cambiar una toalla sanitaria?
  • ¿Contiene coágulos? Si es así, ¿de qué tamaño son?
  • ¿Tienes algún otro síntoma?

Para calcular la longitud de tu ciclo, empieza contando desde el primer día tu sangrado. Este será el día uno. Tu ciclo terminará el primer día en que empieces nuevamente el sangrado. Muchas aplicaciones están disponibles en los teléfonos inteligentes para ayudarte a dar seguimiento a tu ciclo.

Si tienes historial de sangrado irregular, dar seguimiento a tus ciclos con una aplicación puede ayudarte a identificar un problema con más rapidez. También puede ser más fácil que compartas la información de tu ciclo con tu médico.

Si consideras que tienes dos períodos cada mes, habla con tu médico. Él puede ayudarte a balancear tus niveles de hormonas y regular tu sangrado.

Es posible que necesites probar unas cuantas opciones diferentes, pero con tratamiento, puedes incrementar el tiempo de tu ciclo menstrual. Esto puede ayudarte a que vuelvas a tener un período al mes.

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