Seguro, el ejercicio es una forma maravillosa de aliviar el estrés y mejorar tu sueño. Como también lo es disfrutar un poco de tiempo contigo y tu cuerpo.

La masturbación es una manera segura y natural para sentirte bien, descubrir qué te excita y liberar la tensión sexual acumulada. De hecho, hacerlo tiene infinidad de beneficios para la salud y absolutamente ninguna desventaja; además, ¡es divertido!

Sigue leyendo para conocer más sobre la masturbación cuando tienes vagina, cómo puedes empezar y qué puedes hacer para realmente lograr la excitación.

A continuación, encontrarás una lista de los tipos más comunes de masturbación y la forma como se sienten usualmente. Sin embargo, recuerda: esto varía según la persona.

Tipo de orgasmoTipo de masturbación
en el clítorisLa mayoría de las personas utilizan sus dedos para jugar con su clítoris, pero los vibradores y otros juguetes también dan placer cuando estás sola. Cuando tengas un orgasmo, tendrás una sensación de hormigueo en tu piel y en tu cerebro.
vaginalPuedes usar tus dedos o un juguete sexual para penetrar tu vagina cuando estés sola. Tendrás un gran orgasmo en lo más profundo de tu cuerpo y las paredes de tu vagina vibrarán.
analPuedes usar tus dedos o un juguete sexual para el juego anal (el juguete es mejor para una penetración más profunda). Justo antes de tu orgasmo, puedes sentir una intensa necesidad de orinar; solo que las contracciones son alrededor de tu esfínter anal.
combinadoEsta es una preferencia personal. Puedes usar ambas manos para jugar con tu vagina y tu clítoris o una combinación de un juguete sexual y tus dedos. Cuando estimulas tu clítoris y la vagina al mismo tiempo, especialmente en el punto G, sentirás un orgasmo explosivo que puede dejarte convulsionando o hasta llevarte a la eyaculación.
zonas erógenasPuedes frotar, pellizcar, apretar o presionar tus pezones, entrepiernas, orejas, cuello y otras partes de tu cuerpo cuando estés sola. Estas áreas, conocidas como zonas erógenas, pueden ocasionar sensaciones placenteras en todo tu cuerpo cuando juegas con él.

La masturbación no tiene que conducir al orgasmo. Sin embargo, si tienes deseo y quieres ese golpe de endorfina, existen unas cuantas cosas que puedes hacer para ayudar a tu cuerpo a lograr esa gran sensación:

Ponte en ambiente. El entorno a veces puede hacer una gran diferencia en si tendrás o no una buena sensación de estar sola. Piensa en apagar las luces, encender algunas velas y escuchar música relajante para sentirte en ambiente.

Agrega algún lubricante. Cuando estás excitada, tu cuerpo se lubrica solo, lo que hace la masturbación una experiencia mucho más ligera y placentera. Sin embargo, algunas veces, puede ser que la lubricación natural no sea suficiente (¡o puede que no suceda en absoluto!). Así que conserva un tubo de lubricante a mano para incrementar tu placer. Compra un lubricante ahora.

Deja tu imaginación volar. Puede suceder sin advertencia, pero puedes excitarte simplemente al pensar en la persona sexi que conociste la semana pasada. Deja que tu mente fantasee con personas o situaciones que envíen cosquilleos a tu espalda.

Tómate tu tiempo. No tienes que apresurar la masturbación. Juega con las técnicas y tómate tu tiempo para disfrutar todas las sensaciones que tengas en tu cuerpo.

Explora las zonas erógenas. Jugar con tus zonas erógenas (piensa en tus pezones, orejas o entrepierna), puede encender la chispa del placer en todo tu cuerpo.

Dale un descanso a tus juguetes sexuales. Los vibradores y consoladores son muy divertidos para jugar, pero no son los únicos juguetes sexuales disponibles. Por ejemplo, a algunas personas les gusta estimularse el clítoris usando una ducha o regadera manual o frotar su vulva contra la almohada.

Considera el erotismo o la pornografía. Es divertido dejar que tu mente divague, pero no siempre tienes que usar tu imaginación. Si deseas encender el fuego, lee un libro erótico o mira un video sexi.

El clítoris es un órgano del tamaño de una perla, con frecuencia está cubierto por una membrana, se encuentra en la parte superior de tu vulva en donde se unen los labios interiores.

Tu clítoris está envuelto en miles de terminaciones nerviosas, lo que lo hace la parte más sensible de tus genitales. Por eso es que muchas personas con una vagina experimentan orgasmos al estimular su clítoris.

Orgasmo del clítoris

  • Masajea el área carnosa en la parte superior de tu hueso púbico, luego mueve tus dedos a lo largo de los labios exteriores e interiores de tu vulva.
  • Empieza frotando o acariciando tu clítoris por la membrana o glande. También puedes formar una "V" con tus dedos índice y medio, y deslizarlos hacia arriba y abajo en los lados del eje del clítoris. Encuentra un ritmo que te haga sentir bien.
  • Mueve tus dedos más rápido y con más fuerza una vez tu clítoris se humedezca o después de haber aplicado lubricante. Intensifica la sensación al aplicar presión fuerte hasta que logres el orgasmo.
  • Usar un vibrador es una forma maravillosa de estimular tu clítoris sin tener que esforzar tus dedos. Solo mueve tu juguete sexual hacia arriba y abajo del área hasta que lo logres.

A pesar de los mitos comunes, la mayoría de las personas con una vagina tienen dificultad para llegar al clímax con la estimulación vaginal. ¡Aunque eso no significa que no pueda ser divertido!

Penetrar tu vagina con tus dedos o un juguete sexual puede darte inmenso placer, aun si no tienes un orgasmo.

Si deseas ver las estrellas, experimenta con la estimulación de tu punto G, un punto de placer en tu pared vaginal, con presión consistente y fuerte (¡hacerlo también te llevará a la eyaculación!).

Orgasmo vaginal

  • Primero, aplica masaje a tu abertura vaginal, luego inserta lentamente tus dedos (o un juguete sexual) en tu vagina. Asegúrate de que tu vagina esté húmeda o que hayas aplicado suficiente lubricante para evitar la fricción.
  • Empieza a mover tus dedos o tu juguete en forma circular, hacia adentro y afuera, acariciando o haciendo una combinación de ambos movimientos. Es mejor usar un movimiento hacia adelante y hacia atrás, como si dijeras "ven a mí", para estimular tu punto G.
  • Incrementa la velocidad y presión a medida que empiecen a generarse las buenas vibraciones. Puedes llegar a sentir un orgasmo explosivo, pero no te preocupes si no es así. No todos pueden estimularse con la penetración vaginal.

¿Quién dice que los orgasmos anales son solo para personas con pene? Todavía puedes excitarte con el juego anal al estimular indirectamente el punto G a través de la pared que se comparte entre el recto y la vagina.

Sin embargo, recuerda: Debes, debes, debes usar lubricante, ya que tu ano no se lubrica solo naturalmente.

Orgasmo anal

  • Empieza con aplicar masaje fuera y dentro de tu abertura anal, luego lenta y suavemente inserta tu dedo o un juguete sexual en tu ano.
  • Cambia entre el movimiento circular y hacia adentro y afuera a medida que penetres tu ano. Ve más rápido a medida que empiece generarse placer hasta que estés lista para terminar.
  • ¡Experimenta con juguetes! Los vibradores, tapones, bolas anales y masajeadores pueden intensificar tu orgasmo muchas veces. Encuentra juegos sexuales anales aquí.

Muchas personas reportan los orgasmos trascendentales cuando estimulan la vagina y el clítoris al mismo tiempo.

La masturbación combinada intensifica las sensaciones de placer al estimular todas las partes sensibles de tus genitales. Toca y frota tus zonas erógenas mientras te masturbas para tener una experiencia ardiente y total en tu cuerpo.

Combinación de orgasmo

  • Puedes usar ambas manos o una combinación de los dedos y juguetes sexuales para la estimulación del clítoris y vagina durante una sesión individual.
  • ¡Sé salvaje! Utiliza ritmos paralelos u opuestos cuando juegues con tu clítoris y vagina al mismo tiempo. Incluso considera cambiar el ritmo entre los dos (considera dedos rápidos, penetración lenta).
  • ¡Experimenta! Cuando se trata de estimular tus zonas erógenas, juega con varios toques (considera frotar, estirar o pellizcar) y los juguetes sexuales (ten en cuenta las plumas o vibradores para dedos) para descubrir qué te hace sentir bien.

¡La masturbación no tiene que ser aburrida! Puedes usar diferentes posiciones para iniciar tu sesión individual en la escala del placer. A continuación, encontrarás solo algunas para que pruebes:

Para el clítoris, prueba recostarte boca arriba

Sí, recostarte boca arriba puede parecer anticuado, pero cuando se trata de estimular tu clítoris, ninguna posición es mejor.

Mientras estás boca arriba, con una almohada bajo tu cabeza, separa tus piernas y dobla las rodillas. Empieza a frotar tu clítoris. Puedes ir lento o rápido, fuerte o suave; lo que te haga sentir bien.

Para la vagina, prueba colocarte en cuclillas

Si esperas un orgasmo explosivo, la posición en cuclillas es la que debes probar. Colocarte en cuclillas facilita que localices tu punto G, el que está aproximadamente a 2 o 3 pulgadas dentro de tu canal vaginal.

Colócate en cuclillas con tus talones cerca o en contacto con la parte trasera de tus muslos. Luego, empieza a deslizar tus dedos o un juguete en tu vagina, moviéndote más adentro a medida que avances.

Mezcla con diversos movimientos, desde caricias y hacer círculo hasta moverte hacia adentro y afuera.

Para la masturbación anal, prueba el estilo de perrito boca abajo

Cuando se trata de juegos anales, el estilo de perrito boca abajo te coloca en posición para tener más placer. La posición te da el espacio que necesitas para insertar tus dedos o un juguete en tu parte de atrás con una mano mientras te frotas con la otra.

Inserta los cuatro dedos, luego coloca tu cara hacia abajo en tu cama o piso para que tu espalda esté más elevada en el aire. Coloca un brazo alrededor de tu espalda para llegar a tu ano mientras colocas tu otro brazo debajo de tu cuerpo, para que puedas tocar tu clítoris.

Para la combinación de masturbación y zonas erógenas, prueba el amante imaginario

Piensa en el supuesto amante de una chica solitaria.

Coloca tu consolador o vibrador favorito sobre tu cama y baja hasta que encuentres la sensación que deseas, ya sea penetración, frotar el clítoris o ambas.

Es posible que necesites usar tus manos para estabilizar tu juguete. Usa tu juguete tan rápido o lento como desees. Al mismo tiempo, frota tu clítoris o juega con tus pezones al final de esta sesión individual.

¿Quieres ser salvaje? Prueba de reflejo

El reflejo es una forma maravillosa y excitante de descubrir tu cuerpo.

Siéntate frente a un espejo de cuerpo completo con un tubo grande de lubricante. Coloca lubricante sobre todo tu cuerpo, tus pechos, estómago, entrepiernas y vulva, empieza a deslizar tus manos sobre estas zonas erógenas.

Pellizca, aprieta, jala, presiona... haz lo que sea que te haga sentir bien y pon atención a lo que realmente te excita o molesta.

Una sesión individual sexi no tiene que excluir los juegos preliminares. En lugar de ir directamente a tocarte, ¿por qué no empezar lentamente y hacer vibrar tus otros sentidos?

Si sigues instrucciones al pie de la letra

Las historias eróticas no solo son entretenidas cuando las lees, también te dejan descubrir tu lado sensual y sexual.

La literatura erótica te estimula a que fantasees y descubras los placeres sexuales de manera segura y divertida.

Si eres más visual

No debe sorprenderte que algunas personas disfrutan ver pornografía y, ¿por qué no podrían hacerlo? Ver pornografía puede incrementar tu libido, aliviar el estrés y permitirte explorar tus perversiones sexuales de manera segura.

Si prefieres escuchar

Escuchar sonidos sexis puede ser tan excitante, si no más, como leer erotismo o ver pornografía. El audio deja a tu imaginación volar salvajemente a medida que te pierdes en los detalles de la historia.

La masturbación es una forma divertida, sexi y segura de explorar tus deseos y conocer qué es lo que te excita. Además, el auto placer tiene tantos beneficios para la salud (¡Reduce el estrés! ¡Mejora el sueño! ¡Te libera sexualmente!) que no hay razón para no dártelo todos los días.

Si eres nueva en estos juegos solitarios, también está BIEN. No existe una manera correcta o incorrecta para masturbarse, así que tómate tu tiempo para descubrir tu cuerpo.

En conclusión: Haz lo que sea que te haga sentir bien; ¡y disfruta cada uno de los minutos!

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