La infección aguda por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es la etapa inicial del virus, y dura hasta que el cuerpo haya creado anticuerpos contra el virus.

La infección aguda por VIH se desarrolla entre dos y cuatro semanas después de que alguien contrae el VIH. También se conoce como infección primaria por VIH o síndrome retroviral agudo. Durante esta etapa inicial, el virus se multiplica a un ritmo rápido.

Contrario a otros virus, que el sistema inmunitario del cuerpo normalmente puede combatir, no puede eliminar el VIH.

Durante mucho tiempo, el virus ataca y destruye las células inmunes, dejando al sistema inmunitario incapaz de combatir otras enfermedades e infecciones. Cuando esto sucede, puede conducir a una etapa avanzada del VIH, conocida como SIDA o VIH en etapa 3.

Es posible contraer el VIH de una persona con una infección aguda por VIH debido a la alta tasa de replicación viral durante este tiempo.

Sin embargo, la mayoría de las personas con infección aguda por VIH ni siquiera saben que han contraído el virus.

Esto se debe a que los síntomas iniciales se resuelven solos o pueden confundirse con los de otra enfermedad como la gripe. Las pruebas estándar de anticuerpos contra el VIH no siempre pueden detectar esta etapa del VIH.

Los síntomas de la infección aguda por VIH son similares a los de la gripe y otras enfermedades virales, por lo que las personas podrían no sospechar que han contraído el VIH.

De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) estiman que de los casi 1.2 millones de personas que viven con VIH en Estados Unidos, alrededor del 14 por ciento no sabe que tiene el virus. Hacerse la prueba es la única manera de saberlo.

Los síntomas de la infección aguda por VIH pueden incluir:

  • erupción cutánea
  • fiebre
  • escalofríos
  • dolor de cabeza
  • fatiga
  • dolor de garganta
  • sudores nocturnos
  • pérdida de apetito
  • úlceras que aparecen en la boca, el esófago o en los genitales
  • ganglios linfáticos inflamados
  • dolores musculares
  • diarrea

Probablemente no todos los síntomas se presenten, y muchas personas con infección aguda por VIH no tengan ningún síntoma.

Sin embargo, si una persona experimenta síntomas, pueden durar unos días o hasta cuatro semanas, y luego desaparecen incluso sin tratamiento.

La infección aguda por VIH ocurre de dos a cuatro semanas después de la exposición inicial al virus. El VIH se transmite por:

  • transfusiones de sangre contaminada, principalmente antes de 1985
  • compartir jeringas o agujas con alguien que vive con VIH
  • contacto con sangre, semen, fluidos vaginales o secreciones anales contaminados con VIH
  • embarazo o lactancia si la madre tiene VIH

El VIH no se transmite a través del contacto físico casual, como abrazarse, besarse, tomarse de la mano o compartir cubiertos.

La saliva no transmite el VIH.

El VIH puede afectar a personas de cualquier edad, sexo, raza u orientación sexual. Sin embargo, los factores de comportamiento pueden poner a ciertos grupos en mayor riesgo de contraer VIH. Estos incluyen:

  • personas que comparten agujas y jeringas
  • hombres que tienen sexo con hombres

Si un médico sospecha que una persona tiene VIH, realizará una serie de pruebas para detectar el virus.

Una prueba estándar de detección del VIH no necesariamente detectará la infección aguda por VIH.

Prueba de anticuerpos

Muchas pruebas de detección del VIH buscan anticuerpos contra el VIH en lugar del propio virus. Los anticuerpos son proteínas que reconocen y destruyen sustancias dañinas, como virus y bacterias.

La presencia de ciertos anticuerpos generalmente indica una infección en curso. Sin embargo, puede tomar varias semanas después de una transmisión inicial para que aparezcan los anticuerpos del VIH.

Si los resultados de la prueba de anticuerpos de una persona son negativos, pero el proveedor de salud cree que puede tener VIH, también se le puede realizar una prueba de carga viral.

El proveedor también puede pedir que se repita la prueba de anticuerpos unas semanas después para determinar si se han desarrollado anticuerpos.

Otras pruebas

Algunas pruebas que pueden detectar señales de infección aguda por VIH son:

  • prueba de carga viral del ARN del VIH
  • prueba de sangre del antígeno p24
  • pruebas combinadas de antígeno y anticuerpos del VIH (también llamadas pruebas de cuarta generación)

El análisis de sangre del antígeno p24 detecta el antígeno p24, una proteína que solo se encuentra en personas con VIH. Un antígeno es una sustancia extraña que causa una respuesta inmunitaria en el cuerpo.

La prueba de cuarta generación es la prueba más sensible, pero no siempre detecta infecciones en las primeras dos semanas.

Las personas que se hagan una prueba de sangre de cuarta generación o un análisis de antígeno p24 también deberán confirmar su estatus serológico con una prueba de carga viral.

Cualquier persona que haya estado expuesta al VIH y pueda estar experimentando una infección aguda por VIH debe hacerse la prueba de inmediato.

Si el proveedor de salud sabe que alguien ha tenido una posible exposición reciente al VIH, utilizará una de las pruebas capaces de detectar la infección aguda por VIH.

El tratamiento adecuado es crucial para las personas diagnosticadas con VIH.

Los médicos y los científicos están de acuerdo en que el tratamiento temprano con medicamentos antirretrovirales debe ser utilizado por todas las personas VIH positivas que estén listas para empezar a tomar una medicación diaria.

El tratamiento temprano puede minimizar los efectos del virus en el sistema inmunitario.

Los medicamentos antirretrovirales modernos generalmente se toleran muy bien, pero siempre existe la posibilidad de efectos secundarios.

Si una persona piensa que está experimentando un efecto secundario o una reacción alérgica a su medicamento, debe comunicarse inmediatamente con su médico.

Además del tratamiento médico, los proveedores de salud también pueden sugerir ciertos ajustes en el estilo de vida, incluyendo:

  • seguir una dieta saludable y equilibrada para ayudar a fortalecer el sistema inmunitario
  • practicar sexo con preservativos u otros métodos de barrera para ayudar a disminuir el riesgo de transmitir el VIH a otras personas y contraer infecciones de transmisión sexual (ITS)
  • reducir el estrés, que también puede debilitar el sistema inmunitario
  • evitar la exposición a personas con infecciones y virus, ya que el sistema inmunitario de las personas con VIH puede tener más dificultades para responder a la enfermedad
  • hacer ejercicio de forma regular
  • mantenerse activo y tener pasatiempos
  • reducir o evitar el alcohol y las drogas inyectables
  • usar agujas limpias al inyectarse drogas
  • dejar de fumar

No hay cura para el VIH, pero el tratamiento permite que las personas con VIH vivan una vida larga y saludable. El pronóstico es mejor para las personas que comienzan el tratamiento antes de que el VIH haya dañado su sistema inmunitario.

El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado ayudan a prevenir el avance del VIH a SIDA.

El éxito del tratamiento mejora tanto la esperanza de vida como la calidad de vida de las personas que viven con VIH. En la mayoría de los casos, el VIH se considera una afección crónica y se puede manejar a largo plazo.

El tratamiento también puede ayudar a las personas que viven con VIH a alcanzar una carga viral indetectable, que es cuando el VIH no se puede transmitir a sus parejas sexuales.

La infección aguda por VIH se puede prevenir evitando la exposición a la sangre, el semen, las secreciones anales y el líquido vaginal de una persona que vive con VIH.

Las siguientes son algunas formas de reducir el riesgo de contraer VIH:

  • Reducir la exposición antes, durante y después del sexo. Se cuenta con una variedad de métodos de prevención, incluyendo preservativos (masculinos o femeninos), profilaxis previa a la exposición (PrEP), tratamiento como prevención (TasP) y profilaxis posterior a la exposición (PEP).
  • Evitar compartir agujas. Nunca compartas o reutilices agujas al inyectarte drogas o hacerte un tatuaje. Muchas ciudades tienen programas de intercambio de agujas que proporcionan agujas estériles.
  • Tomar precauciones al manejar sangre. Si manejas sangre, usa guantes de látex y otras barreras.
  • Hacerse la prueba de VIH y otras ITS. Hacerse la prueba es la única manera en que una persona puede saber si tiene VIH u otra ITS. Los que den positivo pueden buscar un tratamiento que eventualmente elimine su riesgo de transmitir el VIH a sus parejas sexuales. El hecho de someterse a pruebas y recibir tratamiento para las ITS reduce el riesgo de transmitirlas a una pareja sexual. Los CDC recomiendan al menos pruebas anuales para las personas que se inyectan drogas o que tienen relaciones sexuales sin preservativo u otro método de barrera.

Recibir un diagnóstico de VIH puede ser emocionalmente devastador para algunas personas, por lo que es importante encontrar una fuerte red de apoyo para ayudar a lidiar con el estrés y la ansiedad resultantes.

Hay muchas organizaciones y personas dedicadas a apoyar a las personas que viven con VIH, así como muchas comunidades locales y en línea que pueden ofrecer apoyo.

Hablar con un consejero o unirse a un grupo de apoyo permite a las personas con VIH discutir sus preocupaciones con otras personas que pueden saber por lo que están pasando.

En el sitio web de la Administración de Recursos y Servicios de Salud se pueden encontrar líneas telefónicas de emergencia por estado para grupos de VIH.

Lee el artículo en inglés.

Edición en español por Stella Miranda el 11 de junio de 2021.

Versión original actualizada el 1 de diciembre de 2020.

Última revisión médica realizada el 1 de diciembre de 2020.