La mayoría de las personas tienen una temperatura corporal de aproximadamente 98.6 °F (37 °C). Cualquier grado por encima de esto se considera fiebre. Con frecuencia, las fiebres son señal de que tu cuerpo está luchando contra algún tipo de infección bacteriana o viral. Una fiebre viral es cualquier fiebre causada por una enfermedad viral subyacente.

Una variedad de infecciones virales pueden afectar a los humanos, desde el resfriado común hasta la gripe. Una fiebre baja es un síntoma de muchas infecciones virales. Sin embargo, algunas infecciones virales, como la fiebre por dengue, pueden causar fiebre más alta.

Lee para conocer más sobre las fiebres virales, incluso los síntomas comunes y las opciones de tratamiento.

Las fiebres virales pueden variar en temperatura desde 99 °F hasta más de 103 °F (39 °C), dependiendo del virus subyacente.

Si tienes una fiebre viral, podrías tener algunos de estos síntomas generales:

  • escalofríos
  • sudoración
  • deshidratación
  • dolor de cabeza
  • malestares y dolores musculares
  • sensación de debilidad
  • pérdida del apetito

Usualmente, estos síntomas solo duran algunos días.

Una fiebre viral es causada por una infección con un virus. Los virus son agentes infecciosos muy pequeños. Estos infectan y se multiplican dentro de las células de tu cuerpo. Una fiebre es la manera en la que tu cuerpo lucha contra un virus. Muchos virus son sensibles a los cambios de temperatura, así que un aumento repentino en la temperatura de tu cuerpo te hace menos favorable a los virus.

Existen muchas formas en las que puedes infectarte con un virus, incluso:

  • Inhalación. Si alguien con una infección viral estornuda o tose cerca de ti, puedes respirar las gotas que contienen el virus. Ejemplos de infecciones virales por inhalación incluyen la gripe o resfriado común.
  • Ingestión. Los alimentos y bebidas pueden estar contaminados con estos virus. Si los comes, puedes desarrollar una infección. Ejemplos de infecciones virales por ingestión incluyen el norovirus y los enterovirus.
  • Picaduras. Los insectos y otros animales pueden transportar virus. Si te pican, puedes desarrollar una infección. Ejemplos de infecciones virales causadas por las picaduras incluyen fiebre por dengue y rabia.
  • Fluidos corporales. Intercambiar fluidos corporales con alguien que tiene una infección viral puede transferir la enfermedad. Ejemplos de este tipo de infección viral incluyen hepatitis B y VIH.

Las infecciones tanto virales como bacterianas con frecuencia causan síntomas similares. Para diagnosticar una fiebre viral, un médico suele empezar por descartar una infección bacteriana. También lo puede hacer al considerar tus síntomas e historial médico, al igual que tomar muestras para probar si hay bacterias.

Si tienes dolor de garganta, por ejemplo, podría utilizar un hisopo en tu garganta para descartar la bacteria que causa faringitis estreptocócica. Si la muestra es negativa, posiblemente tengas una infección viral.

También puede tomar una muestra de sangre u otro fluido corporal para verificar ciertos marcadores que podrían indicar una infección viral, como el recuento de glóbulos blancos.

En la mayoría de los casos, las fiebres virales no requieren ningún tratamiento específico. Contrario a las infecciones bacterianas, estas no responden a los antibióticos.

En su lugar, el tratamiento usualmente se enfoca en aliviar tus síntomas. Los métodos de tratamiento común incluyen:

  • tomar antifebriles de venta libre, como acetaminofeno o ibuprofeno, para reducir la fiebre y sus síntomas
  • descansar lo más que puedas
  • tomar suficientes líquidos para estar hidratado y reabastecer los líquidos perdidos cuando sudas
  • tomar medicamentos antivirales, como fosfato de oseltamivir (Tamiflu), cuando sea necesario
  • tomar un baño tibio para bajar la temperatura de tu cuerpo

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En muchos casos, una fiebre viral no es algo de qué preocuparse. Pero si tienes fiebre que llega a los 103 °F (39 °C) o más, es mejor llamar a un médico. También deberías llamar a un médico si tienes un bebé con una temperatura rectal de 100.4 °F (38 °C) o más. Conoce más sobre cómo controlar la fiebre en los bebés.

Si tienes fiebre, monitorea los siguientes síntomas, todos indican necesidad de tratamiento médico:

  • dolor de cabeza severo
  • dificultad para respirar
  • dolor de pecho
  • dolores abdominales
  • vómitos frecuentes
  • un sarpullido, especialmente si empeora rápidamente
  • rigidez en el cuello, especialmente si tienes dolor cuando te inclinas hacia adelante
  • confusión
  • convulsiones o ataques epilépticos

Una fiebre viral se refiere a cualquier fiebre que resulta de una infección viral, como el resfriado o fiebre por dengue. Aunque la mayoría de las fiebres virales se resuelven solas en uno o dos días, algunas son más graves y requieren tratamiento médico. Si tu temperatura es de 103 °F (39 °C) o más, es momento de llamar a un médico. De lo contrario, prueba descansar lo más que puedas e hidratarte.

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