El potasio es un mineral esencial que interviene en muchas funciones en el cuerpo. Ayuda a regular las contracciones musculares, mantener una función nerviosa saludable y regular el equilibrio de líquidos.

Sin embargo, una encuesta nacional encontró que aproximadamente el 98 por ciento de las personas en Estados Unidos no cumplen con la ingesta de potasio recomendada. Es probable que la dieta occidental sea la culpable, ya que favorece los alimentos procesados sobre los alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, frijoles y nueces.

Ahora bien, una dieta baja en potasio rara vez es la causa de la deficiencia de potasio o hipocalemia.

La deficiencia se caracteriza por un nivel de potasio en la sangre por debajo de 3.5 mmol por litro.

En su lugar, ocurre cuando el cuerpo pierde repentinamente mucho líquido. Las causas comunes incluyen vómitos crónicos, diarrea, sudoración excesiva y pérdida de sangre.

Aquí te presentamos 8 señales y síntomas de la deficiencia de potasio.

Las primeras señales de deficiencia de potasio suelen ser la debilidad y la fatiga.

Hay varias formas en que esta deficiencia mineral puede causar debilidad y fatiga.

Primero, el potasio ayuda a regular las contracciones musculares. Cuando los niveles de potasio en la sangre son bajos, los músculos producen contracciones más débiles.

La deficiencia de este mineral también puede afectar la forma en que el cuerpo usa los nutrientes, lo que provoca la fatiga.

Por ejemplo, alguna evidencia muestra que la deficiencia podría afectar la producción de insulina, lo que produce niveles altos de azúcar en la sangre.

Los calambres musculares son contracciones repentinas e incontroladas de los músculos.

Pueden producirse cuando los niveles de potasio en la sangre son bajos.

El potasio dentro de las células musculares ayuda a transmitir señales del cerebro que estimulan las contracciones. También ayuda a poner fin a estas contracciones saliendo de las células musculares.

Cuando los niveles de potasio en la sangre son bajos, el cerebro no puede transmitir estas señales de manera tan efectiva. El resultado son contracciones más prolongadas, como calambres musculares.

Los problemas digestivos tienen muchas causas, una de ellas puede ser la deficiencia de potasio.

El potasio ayuda a transmitir señales del cerebro a los músculos ubicados en el sistema digestivo. Estas señales estimulan las contracciones que ayudan al sistema digestivo a revolver y propulsar los alimentos para que puedan ser digeridos.

Cuando los niveles de potasio en la sangre son bajos, el cerebro no puede transmitir señales de manera tan efectiva.

De esta manera, las contracciones en el sistema digestivo pueden debilitarse y ralentizar el movimiento de los alimentos. Esto podría causar problemas digestivos como inflamación y estreñimiento.

Además, algunos estudios han sugerido que una deficiencia grave puede causar que el intestino se paralice por completo.

Sin embargo, otros estudios encontraron que el vínculo entre la deficiencia de potasio y un intestino paralizado no está del todo claro.

¿Alguna vez has notado que tu corazón de repente late más fuerte, más rápido o se salta un latido?

Esta sensación se conoce como palpitación del corazón y comúnmente se relaciona con el estrés o la ansiedad. Sin embargo, las palpitaciones del corazón también pueden ser una señal de deficiencia de potasio.

Esto se debe a que el flujo de potasio dentro y fuera de las células cardíacas ayuda a regular los latidos del corazón. Los niveles bajos de potasio en la sangre pueden alterar este flujo, lo que resulta en palpitaciones del corazón.

Además, las palpitaciones del corazón pueden ser una señal de arritmia o ritmo cardíaco irregular, que también están relacionados con la deficiencia de potasio. A diferencia de las palpitaciones, la arritmia se ha relacionado con afecciones cardíacas graves.

Los dolores musculares y la rigidez también pueden ser una señal de una deficiencia grave de potasio.

Estos síntomas podrían indicar una rápida degradación muscular, también conocida como rabdomiólisis.

Los niveles de potasio en la sangre ayudan a regular el flujo de sangre a los músculos. Cuando los niveles son demasiado bajos, los vasos sanguíneos pueden contraerse y restringir el flujo de sangre a los músculos.

Esto significa que las células musculares reciben menos oxígeno, lo que puede hacer que se rompan y goteen. Esto provoca rabdomiólisis, además de síntomas como rigidez muscular y molestias.

Las personas con deficiencia de potasio pueden experimentar hormigueo y entumecimiento persistentes.

Esto se conoce como parestesia y suele ocurrir en las manos, brazos, piernas y pies.

El potasio es importante para una correcta función del sistema nervioso. Los niveles bajos de potasio en la sangre pueden debilitar las señales nerviosas, lo que puede provocar hormigueo y entumecimiento.

Si bien experimentar estos síntomas ocasionalmente es inofensivo, el hormigueo y el entumecimiento persistentes pueden ser una señal de una afección subyacente. Si experimentas parestesia persistente, es mejor consultar a tu médico.

Una deficiencia grave de potasio puede causar dificultades para respirar. Esto se debe a que el potasio ayuda a transmitir señales que estimulan la contracción y expansión de los pulmones.

Si los niveles de potasio en la sangre son muy bajos, es posible que tus pulmones no se expandan y contraigan adecuadamente. Esto hace que falte el aliento.

Además, el bajo nivel de potasio en la sangre puede dificultar la respiración, ya que puede hacer que el corazón lata de forma anormal. Esto significa que se bombea menos sangre desde el corazón al resto del cuerpo.

La sangre transporta oxígeno al cuerpo, por lo que un flujo de sangre alterado puede causar dificultad para respirar.

Además, una deficiencia grave de potasio puede detener el funcionamiento de los pulmones, lo cual pone en riesgo la vida.

La deficiencia de potasio también se ha relacionado con cambios de humor y fatiga mental.

Los niveles bajos de potasio en la sangre pueden interrumpir las señales que ayudan a mantener una función cerebral óptima.

Por ejemplo, un estudio encontró que el 20 por ciento de los pacientes con trastornos mentales tenían una deficiencia de potasio.

Dicho esto, la evidencia en el área de la deficiencia de potasio y el estado de ánimo es limitada. Hace falta investigar más antes de hacer cualquier recomendación.

La mejor manera de aumentar el consumo de potasio es comer más alimentos ricos en potasio como frutas, verduras, frijoles y nueces.

Las autoridades sanitarias de los Estados Unidos han establecido la ingesta diaria recomendada (IDR) de potasio en 4.700 mg.

A continuación, te presentamos una lista de alimentos que son excelentes fuentes de potasio, junto con el porcentaje de IDR que se encuentra en una porción de 100 gramos (26):

  • Hojas de remolacha cocidas: 26 por ciento de la IDR
  • Ñame horneado: 19 por ciento de la IDR
  • Frijoles blancos cocidos: 18 por ciento de la IDR
  • Almejas cocidas: 18 por ciento de la IDR
  • Papas blancas horneadas: 16 por ciento de la IDR
  • Batatas (camote) horneadas: 14 por ciento de la IDR
  • Aguacate: 14 por ciento de la IDR
  • Frijoles pintos cocidos: 12 por ciento de la IDR
  • Plátanos (bananas): 10 por ciento de la IDR

No se recomienda el uso de suplementos de potasio de venta libre.

En Estados Unidos, las autoridades alimentarias limitan el potasio en los suplementos de venta libre a solo 99 mg. En comparación, una banana mediana contiene 422 mg de potasio.

Es posible que este límite sea bajo porque los estudios han demostrado que los suplementos de potasio en dosis altas pueden dañar el intestino o provocar un ritmo cardíaco anormal, lo cual pone en riesgo la vida.

Tomar demasiado potasio puede causar que se acumulen cantidades excesivas en la sangre, una enfermedad conocida como hipercalemia. La hipercalemia puede causar arritmia o un ritmo cardíaco anormal, que pueden causar afecciones cardíacas graves.

Dicho esto, está bien tomar un suplemento de potasio en dosis más altas si el médico lo receta.

Muy pocas personas cumplen con la ingesta de potasio recomendada.

Sin embargo, una ingesta baja de potasio rara vez es la causa de la deficiencia. La deficiencia generalmente ocurre cuando el cuerpo pierde mucho líquido.

Las señales y síntomas comunes de la deficiencia de potasio incluyen debilidad y fatiga, calambres musculares, dolores musculares y rigidez, hormigueo y entumecimiento, palpitaciones del corazón, dificultades para respirar, síntomas digestivos y cambios de humor.

Si crees que tienes deficiencia, asegúrate de visitar a tu médico, ya que la deficiencia de potasio puede tener graves consecuencias para la salud.

Afortunadamente, puedes aumentar tus niveles de potasio en sangre simplemente consumiendo más alimentos ricos en potasio como remolacha, ñame, frijoles blancos, almejas, papas blancas, batatas (camote), aguacate, frijoles pintos y plátanos (bananas).