Puedes contraer algunas enfermedades simplemente por respirar. Estas se denominan enfermedades transmitidas por el aire.

Las enfermedades transmitidas por el aire pueden propagarse cuando las personas con ciertas infecciones tosen, estornudan o hablan, arrojando al aire secreciones nasales y de garganta. Algunos virus o bacterias vuelan y quedan suspendidos en el aire o aterrizan sobre otras personas o superficies.

Cuando inhalas organismos patógenos transportados por el aire, estos se alojan dentro de ti. También puedes contraer gérmenes cuando tocas una superficie que los alberga y luego te tocas los ojos, la nariz o la boca.

Dado que estas enfermedades viajan por el aire, son difíciles de controlar. Sigue leyendo para obtener más información sobre los tipos comunes de enfermedades transmitidas por el aire y lo que puedes hacer para protegerte de contraerlas.

Muchas enfermedades se transmiten por el aire, incluyendo las siguientes:

Coronavirus y COVID-19

Un coronavirus de rápida propagación, el SARS-CoV-2, y la enfermedad que causa, COVID-19, han sido responsables de millones de infecciones y cientos de miles de muertes en todo el mundo en 2020. Como resultado, la información sobre coronavirus y COVID-19 cambia constantemente.

Si bien el coronavirus que causa COVID-19 generalmente no se considera transmitido por el aire, puede haber algunas situaciones en las que el virus puede actuar como una enfermedad transmitida por el aire. Estas incluyen ciertos entornos clínicos en los que las personas reciben tratamiento médico intensivo. En situaciones habituales, el SARS-CoV-2 se transmite a través de las partículas respiratorias después de que una persona tose o estornuda, pero estas gotitas son más grandes de lo que se considera transportado por el aire.

Los síntomas más comunes de COVID-19 incluyen fiebre, tos, fatiga y dificultad para respirar. Si experimentas estos síntomas, consulta a un médico de inmediato.

Resfriado común

Millones de casos de resfriado común ocurren cada año en Estados Unidos. La mayoría de los adultos tienen dos a tres resfriados cada año. Los niños tienden a contraerlos con mayor frecuencia.

El resfriado común es la principal razón de las ausencias en la escuela y el trabajo. Hay muchos virus que pueden causar un resfriado, pero generalmente es un rinovirus.

Influenza

La mayoría de nosotros tenemos alguna experiencia con la gripe. Se propaga tan fácilmente porque es contagiosa un día antes de que notes los primeros síntomas. Sigue contagiando durante otros 5 a 7 días. Si tienes un sistema inmunitario debilitado por cualquier razón, puedes propagarlo a otras personas durante más tiempo.

Hay muchas cepas de la gripe, las cuales cambian constantemente. Esto dificulta que tu cuerpo desarrolle inmunidades.

Varicela

La varicela es causada por el virus varicela-zoster. Si tienes varicela, puedes propagarla durante uno o dos días antes de que aparezca el sarpullido revelador. Toma hasta 21 días después de la exposición para que se desarrolle la enfermedad.

La mayoría de las personas contraen varicela solo una vez y luego el virus permanece inactivo. En caso de que el virus vuelva a reactivarse más adelante en la vida, se presenta una afección cutánea dolorosa llamada culebrilla (herpes zóster).

Si no has tenido varicela, puedes contraerla de alguien con culebrilla.

Paperas

Las paperas son otra enfermedad viral muy contagiosa. Puedes propagarla antes de que aparezcan los síntomas y hasta 5 días después. Las paperas solían ser bastante comunes en EE.UU., pero las tasas han disminuido en un 99 por ciento debido a la vacunación.

Desde el 1 de enero hasta el 25 de enero de 2020, se informaron a los CDC 70 casos en EE.UU. Los brotes tienden a ocurrir en entornos densamente poblados.

Sarampión

El sarampión es una enfermedad muy contagiosa, particularmente en condiciones de hacinamiento.

El virus que causa el sarampión puede permanecer activo en el aire o en superficies hasta por 2 horas. Puedes transmitirlo a otras personas hasta 4 días antes y 4 días después de que aparezca la erupción del sarampión.

La mayoría de las personas contraen el sarampión solo una vez.

El sarampión es una de las principales causas de muerte entre los niños en todo el mundo y fue responsable de 140,000 muertes en 2018. Se estima que la vacuna contra el sarampión evitó alrededor de 23 millones de muertes entre los años 2000 y 2018.

La enfermedad es menos común en EE.UU. y aparece principalmente en personas que no han sido vacunadas. Se notificaron 1,282 casos en 2019. Al 5 de marzo de 2021, no se han confirmado casos de sarampión en EE.UU.

Tos ferina (pertusis)

Esta enfermedad respiratoria causa inflamación de las vías respiratorias que resulta en una tos seca persistente. Su punto álgido de contagio es aproximadamente 2 semanas después de que comienza la tos.

En todo el mundo, hay alrededor de 24.1 millones de casos de tos ferina cada año, lo que resulta en 160,700 muertes.

En 2018, hubo 15,609 casos reportados en EE.UU.

Tuberculosis (TB)

La tuberculosis, también conocida como tisis, es una enfermedad transmitida por el aire. Es una infección bacteriana que no se propaga fácilmente. Por lo general, debes estar en contacto cercano y durante mucho tiempo con una persona que tenga la enfermedad.

Puedes contraer tuberculosis sin enfermarte ni transmitirla a otras personas.

Cerca de 1,400 millones de personas en todo el mundo tienen tuberculosis. La mayoría no está enferma. Cerca de 10 millones de personas en todo el mundo tienen tuberculosis activa.

Las personas con un sistema inmunitario debilitado tienen el mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Los síntomas pueden aparecer a los pocos días de la exposición. Para algunos, toma meses o años para activarse.

Cuando la enfermedad está activa, las bacterias se multiplican rápidamente y atacan los pulmones. Puede propagarse a través del torrente sanguíneo y los ganglios linfáticos a otros órganos, huesos o piel.

Difteria

Una vez fue una de las principales causas de enfermedad y muerte en niños, pero en la actualidad la difteria es poco común en EE.UU. Debido a la vacunación generalizada, se han notificado menos de cinco casos en la última década.

En todo el mundo, hubo alrededor de 7,100 casos de difteria en 2016, pero es posible que exista un subregistro.

La enfermedad daña tu sistema respiratorio y puede dañar tu corazón, riñones y nervios.

Las enfermedades transmitidas por el aire generalmente provocan uno o más de los siguientes síntomas:

  • inflamación de la nariz, la garganta, los senos nasales o los pulmones
  • tos
  • estornudos
  • congestión
  • secreción nasal
  • dolor de garganta
  • inflamación de glándulas
  • dolor de cabeza
  • dolores en el cuerpo
  • pérdida de apetito
  • fiebre
  • fatiga

La varicela causa un sarpullido con picazón que generalmente comienza en el pecho, la cara y la espalda antes de extenderse por el resto de tu cuerpo. En unos pocos días, notarás que se forman ampollas llenas de líquido. Las ampollas estallan y forman costras en aproximadamente una semana.

La erupción del sarampión puede tardar entre 7 y 18 días en aparecer después de haber estado expuesto. Por lo general, comienza en la cara y el cuello y luego se extiende en el transcurso de unos pocos días. Se desvanece en una semana.

Las complicaciones graves del sarampión incluyen:

  • infección de oído
  • diarrea
  • deshidratación
  • infección respiratoria grave
  • ceguera
  • hinchazón del cerebro o encefalitis

La tos ferina recibe su nombre de su síntoma principal, una tos seca grave, seguida generalmente de una toma de aire forzada.

Los síntomas de la tuberculosis varían según los órganos o sistemas del cuerpo afectados y pueden incluir toser esputo o sangre.

La difteria puede causar una marcada hinchazón en tu cuello. Esto puede dificultar la respiración y la deglución.

Es más probable que las complicaciones de las enfermedades transmitidas por aire afecten a personas muy jóvenes, adultos de edad avanzada y a aquellos con un sistema inmunitario comprometido.

Para la mayoría de las enfermedades transmitidas por el aire, necesitarás descansar bien e ingerir muchos líquidos. El tratamiento adicional depende de tu enfermedad específica.

No existe un tratamiento único para algunas enfermedades transmitidas por el aire, como la varicela. Sin embargo, los medicamentos y otros cuidados de apoyo pueden ayudar a aliviar los síntomas.

Algunos, como los de la gripe, se pueden tratar con medicamentos antivirales.

El tratamiento para los bebés con tos ferina puede incluir antibióticos y, a menudo, se necesita hospitalización.

Se cuenta con medicamentos para tratar y curar la TB, aunque algunas cepas de TB son resistentes a los medicamentos. No completar todo el curso de tratamiento puede conducir a la resistencia a los medicamentos y a que los síntomas vuelvan.

Si se detecta a tiempo, la difteria se puede tratar con éxito con antitoxinas y antibióticos.

Las enfermedades transmitidas por el aire ocurren en todo el mundo y afectan prácticamente a todas las personas.

Se propagan fácilmente en espacios reducidos, como escuelas y hogares de adultos mayores. Los brotes importantes tienden a ocurrir en condiciones de hacinamiento y en lugares donde los sistemas de higiene y saneamiento son deficientes.

La incidencia es menor en países donde las vacunas están ampliamente disponibles y son asequibles.

La mayoría de las enfermedades transmitidas por el aire siguen su curso en unas pocas semanas. Otras, como la tos ferina, pueden durar meses.

Las complicaciones graves y el tiempo de recuperación más prolongado son más probables si tienes un sistema inmunitario debilitado o si no tienes acceso a una buena atención médica. En algunos casos, las enfermedades transmitidas por el aire pueden poner en riesgo tu vida.

Aunque es imposible evitar por completo los patógenos transmitidos por el aire, hay algunas cosas que puedes hacer para reducir tus probabilidades de enfermarte:

  • Evita el contacto cercano con personas que tengan síntomas activos de enfermedad.
  • Quédate en casa cuando estés enfermo. No dejes que las personas vulnerables entren en contacto contigo.
  • Si debes estar cerca de otras personas, usa una mascarilla para evitar la propagación o la inhalación de gérmenes.
  • Cuando tosas o estornudes, cubre tu boca. Usa un pañuelo de papel o tu codo para reducir la posibilidad de transmitir gérmenes en tus manos.
  • Lávate bien las manos (al menos por 20 segundos) y con frecuencia, especialmente después de estornudar o toser.
  • Evita tocarte la cara, o a otras personas, sin haberte lavado antes las manos.

Las vacunas pueden reducir tus probabilidades de contraer algunas enfermedades transmitidas por el aire. Las vacunas también reducen el riesgo para otros en la comunidad. Las enfermedades transmitidas por el aire que disponen de vacunas incluyen:

  • Varicela
  • Difteria
  • Influenza: vacuna actualizada cada año para incluir las cepas con más probabilidades de propagarse en la próxima temporada
  • Sarampión: generalmente se combina con la vacuna para las paperas y la rubéola, y se conoce como la vacuna triple vírica
  • Paperas: vacuna triple vírica
  • TB: no suele recomendarse en EE.UU.
  • Tos convulsa (tos ferina)

En los países en desarrollo, las campañas de inmunización masiva están ayudando a reducir las tasas de transmisión de algunas de estas enfermedades transmitidas por el aire.

Lee el artículo en inglés.