Una enfermedad autoinmune es una afección en la que el sistema inmunitario ataca equivocadamente al cuerpo.

El sistema inmunitario normalmente protege contra gérmenes como bacterias y virus. Cuando detecta a estos invasores extranjeros, envía un ejército de células combatientes para atacarlos.

Normalmente, el sistema inmunitario puede diferenciar entre células extrañas y sus propias células.

En una enfermedad autoinmune, el sistema inmunitario toma ciertas partes del cuerpo, como las articulaciones o la piel, como algo extraño. Libera proteínas llamadas autoanticuerpos que atacan las células sanas.

Algunas enfermedades autoinmunes afectan un solo órgano. La diabetes tipo 1 daña el páncreas. Otras enfermedades, como el lupus eritematoso sistémico (LES), afectan a todo el cuerpo.

Los médicos no saben exactamente qué causa que el sistema inmunitario se comporte de esta manera. Sin embargo, algunas personas tienen mayor probabilidad de desarrollar una enfermedad autoinmune que otras.

Según un estudio de 2014, las mujeres tienen el doble de probabilidad de contraer enfermedades autoinmunes en comparación con los hombres: 6.4 por ciento de mujeres comparado con 2.7 por ciento de hombres. La enfermedad comienza durante la edad fértil de la mujer (entre los 15 y los 44 años).

Algunas enfermedades autoinmunes son más comunes en ciertos grupos étnicos. Por ejemplo, el lupus afecta a más personas afroamericanas e hispanas que a caucásicas.

Ciertas enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple y el lupus, son hereditarias. No todos los miembros de la familia tendrán la misma enfermedad necesariamente, pero heredarán la predisposición a una enfermedad autoinmune.

Debido a que la incidencia de enfermedades autoinmunes está aumentando, los investigadores sospechan que también podrían estar involucrados factores ambientales como las infecciones y la exposición a químicos o solventes.

Se sospecha que la “dieta occidental” es otro factor de riesgo de desarrollar una enfermedad autoinmune. Se cree que comer alimentos con alto contenido de grasa, azúcar y muy procesados está relacionado con inflamación, que podría desencadenar una respuesta inmunitaria. Sin embargo, esto no se ha comprobado.

Un estudio de 2015 se centró en otra teoría llamada hipótesis de higiene. Debido a las vacunas y los antisépticos, los niños de hoy no están expuestos a tantos gérmenes como en el pasado. La falta de exposición podría hacer que el sistema inmunitario sea propenso a reaccionar de forma exagerada a sustancias inofensivas.

Hay más de 80 enfermedades autoinmunes. Estas son algunas de las más comunes.

1. Diabetes tipo 1

El páncreas produce la hormona insulina, que ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre. En la diabetes mellitus tipo 1, el sistema inmunitario ataca y destruye las células productoras de insulina en el páncreas.

Los niveles altos de azúcar en la sangre resultantes pueden provocar daños en los vasos sanguíneos, así como en órganos como el corazón, los riñones, los ojos y los nervios.

2. Artritis reumatoide (AR)

La artritis reumatoide (AR) hace que el sistema inmunitario ataque las articulaciones. Este ataque causa enrojecimiento, calor, dolor y rigidez en las articulaciones.

A diferencia de la osteoartritis, que comúnmente afecta a las personas a medida que envejecen, la AR puede comenzar a los 30 años o antes.

3. Psoriasis/artritis psoriásica

Las células de la piel normalmente crecen y luego se desprenden cuando dejan de ser necesarias. La psoriasis hace que las células de la piel se multipliquen demasiado rápido. Las células adicionales se acumulan y forman parches rojos inflamados, comúnmente con escamas de placa color blanco plateado en la piel.

Hasta el 30 por ciento de las personas con psoriasis también desarrollan hinchazón, rigidez y dolor en las articulaciones. Esta forma de la enfermedad se llama artritis psoriásica.

4. Esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple (EM) daña la vaina de mielina, la capa protectora que rodea las células nerviosas, en el sistema nervioso central. El daño a la vaina de mielina reduce la velocidad de transmisión de mensajes entre el cerebro y la médula espinal hacia y desde el resto del cuerpo.

Este daño puede provocar síntomas como entumecimiento, debilidad, problemas de equilibrio y dificultad para caminar. La enfermedad se presenta en varias formas que evolucionan a diferentes ritmos. Según un estudio de 2012, alrededor del 50 por ciento de las personas con EM necesitan ayuda para caminar dentro de un período de 15 años después de la aparición de la enfermedad.

5. Lupus eritematoso sistémico (lupus)

Los médicos en el siglo XIX describieron por primera vez el lupus como una enfermedad de la piel debido a la erupción que suele producir, pero la forma sistémica de la afección, que es la más común, afecta a muchos órganos, incluyendo las articulaciones, los riñones, el cerebro y el corazón.

El dolor en las articulaciones, la fatiga y las erupciones son algunos de los síntomas más comunes.

6. Enfermedad inflamatoria intestinal

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es un término que se usa para describir las afecciones que causan inflamación en el revestimiento de la pared intestinal. Cada tipo de EII afecta una parte diferente del tracto gastrointestinal (GI).

  • La enfermedad de Crohn puede inflamar cualquier parte del GI, desde la boca hasta el ano.
  • La colitis ulcerosa afecta solo el revestimiento del intestino grueso (colon) y el recto.

7. Enfermedad de Addison

Esta enfermedad afecta las glándulas suprarrenales, que producen las hormonas cortisol y aldosterona, así como las hormonas andrógenas. La falta de cortisol puede afectar la forma en que el cuerpo usa y almacena los carbohidratos y el azúcar (glucosa). La deficiencia de aldosterona provocará la pérdida de sodio y un exceso de potasio en el torrente sanguíneo.

Los síntomas incluyen debilidad, fatiga, pérdida de peso y niveles bajos de azúcar en sangre.

8. Enfermedad de Graves

Esta enfermedad ataca la glándula tiroides en el cuello, haciendo que produzca demasiadas hormonas. Las hormonas tiroideas controlan el uso de energía del cuerpo, conocido como metabolismo.

El exceso de estas hormonas acelera las actividades del cuerpo, causando síntomas como nerviosismo, latidos cardíacos acelerados, intolerancia al calor y pérdida de peso.

Los ojos saltones, llamados exoftalmos, son un síntoma posible de esta enfermedad. Puede ocurrir como parte de lo que se llama oftalmopatía de Graves, que ocurre en alrededor del 30 por ciento de las personas que tienen la enfermedad de Graves, según un estudio de 1993.

9. Síndrome de Sjögren

Esta enfermedad ataca las glándulas que lubrican los ojos y la boca. Los síntomas característicos del síndrome de Sjögren son ojos secos y boca seca, pero también pueden afectar las articulaciones o la piel.

10. Tiroiditis de Hashimoto

En la tiroiditis de Hashimoto, la producción de hormona tiroidea se reduce hasta convertirse en una deficiencia. Los síntomas incluyen aumento de peso, sensibilidad al frío, fatiga, caída del cabello e inflamación de la tiroides (bocio).

11. Miastenia gravis

Esta enfermedad afecta los impulsos nerviosos que ayudan al cerebro a controlar los músculos. Cuando la comunicación de los nervios a los músculos se ve afectada, los músculos no se contraen debido a la ineficacia de las señales.

El síntoma más común es debilidad muscular que empeora con la actividad y mejora con el descanso. A menudo, afecta los músculos que controlan los movimientos oculares, la apertura de los párpados, la deglución y los movimientos faciales.

12. Vasculitis autoinmune

La vasculitis autoinmune ocurre cuando el sistema inmunitario ataca los vasos sanguíneos. La inflamación resultante achica las arterias y venas, haciendo que fluya menos sangre a través de ellas.

13. Anemia perniciosa

Esta enfermedad causa la deficiencia de una proteína producida por las células del revestimiento del estómago, conocida como factor intrínseco, que es necesaria para que el intestino delgado absorba la vitamina B-12 de los alimentos. Cuando hay una deficiencia de esta vitamina, se desarrolla anemia y la capacidad del cuerpo para sintetizar ADN correctamente se ve afectada.

La anemia perniciosa es más común en los adultos mayores. Según un estudio de 2012, afecta al 0.1 por ciento de las personas en general, pero a casi el 2 por ciento de las personas mayores de 60 años.

14. Enfermedad celíaca

Las personas con enfermedad celíaca no pueden comer alimentos que contengan gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, el centeno y otros productos de cereales. Cuando el gluten está en el intestino delgado, el sistema inmunitario ataca esta parte del tracto gastrointestinal y causa inflamación.

Un estudio de 2015 señaló que la enfermedad celíaca afecta aproximadamente al 1 por ciento de las personas en Estados Unidos. Un mayor número de personas ha informado ser sensibles al gluten, que no es una enfermedad autoinmune, pero puede tener síntomas similares como diarrea y dolor abdominal.

Los primeros síntomas de muchas enfermedades autoinmunes son muy similares, entre ellos:

  • fatiga
  • dolor muscular
  • hinchazón y enrojecimiento
  • fiebre baja
  • dificultad para concentrarse
  • entumecimiento u hormigueo en las manos o pies
  • pérdida de cabello
  • erupciones cutáneas

Cada enfermedad también puede tener sus propios síntomas. Por ejemplo, la diabetes tipo 1 provoca sed extrema, pérdida de peso y fatiga. La EII causa dolor de estómago, hinchazón y diarrea.

En el caso de enfermedades autoinmunes como la psoriasis o la AR, los síntomas pueden aparecer y desaparecer. Un período de síntomas se llama brote. Un período en el que los síntomas desaparecen se llama remisión.

Consulta a un médico si tienes síntomas de una enfermedad autoinmune. Es posible que necesites ver a un especialista, según el tipo de enfermedad que tengas.

  • Los reumatólogos tratan enfermedades de las articulaciones, como la artritis reumatoide, así como otras enfermedades autoinmunes como el síndrome de Sjögren y el LES.
  • Los gastroenterólogos tratan enfermedades del tracto gastrointestinal, como la enfermedad celíaca y de Crohn.
  • Los endocrinólogos tratan afecciones de las glándulas, incluyendo la enfermedad de Graves, la tiroiditis de Hashimoto y la enfermedad de Addison.
  • Los dermatólogos tratan afecciones de la piel, como la psoriasis.

No hay una prueba única para diagnosticar la mayoría de las enfermedades autoinmunes. Tu médico utilizará una combinación de pruebas y un análisis de tus síntomas, así como un examen físico, para hacer el diagnóstico.

La prueba de anticuerpos antinucleares (ANA) suele ser una de las primeras pruebas que utilizan los médicos cuando los síntomas sugieren una enfermedad autoinmune. Una prueba positiva significa que podrías tener una de estas enfermedades, pero no lo confirmará con seguridad ni te podrá decir exactamente cuál enfermedad tienes.

Otras pruebas detectan autoanticuerpos específicos que se producen en ciertas enfermedades autoinmunes. Tu médico también podría realizar pruebas no específicas para detectar la inflamación que estas enfermedades producen en el cuerpo.

Los tratamientos no pueden curar las enfermedades autoinmunes, pero pueden controlar la respuesta inmune hiperactiva y reducir la inflamación o al menos reducir el dolor y la inflamación. Los medicamentos que se usan para tratar estas afecciones incluyen:

  • medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), como ibuprofeno (Motrin, Advil) y naproxeno (Naprosyn)
  • medicamentos inmunosupresores

También hay tratamientos para aliviar síntomas como dolor, hinchazón, fatiga y erupciones cutáneas.

Llevar una dieta bien balanceada y hacer ejercicio con regularidad también puede ayudarte a sentirte mejor.

Existen más de 80 enfermedades autoinmunes diferentes. A menudo, tienen los mismos síntomas, y por eso es difícil diagnosticarlas.

Las enfermedades autoinmunes son más comunes en las mujeres y en muchos casos son hereditarias.

Los análisis de sangre que detectan autoanticuerpos pueden ayudar a los médicos a diagnosticar estas enfermedades. Los tratamientos incluyen medicamentos para calmar la respuesta inmune hiperactiva y reducir la inflamación en el cuerpo.

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