El VIH debilita el sistema inmunitario y dificulta la capacidad del cuerpo para combatir enfermedades. Sin tratamiento, el VIH podría desarrollarse hasta la etapa 3 del VIH o SIDA.

La epidemia de SIDA comenzó en Estados Unidos en la década de los ochenta. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 35 millones de personas han muerto por esta afección.

Actualmente no se cuenta con una cura para el VIH, pero muchos estudios clínicos se dedican a investigar una. Los tratamientos antirretrovirales actuales permiten a las personas que viven con el VIH llevar una vida normal.

Se han hecho grandes avances hacia la prevención y el tratamiento del VIH, gracias a:

  • científicos
  • funcionarios de salud pública
  • agencias gubernamentales
  • organizaciones comunitarias
  • activistas del VIH
  • compañías farmacéuticas

El desarrollo de una vacuna contra el VIH salvaría millones de vidas. Sin embargo, los investigadores aún no han descubierto una vacuna eficaz contra el virus.

En 2009, un estudio publicado en el Journal of Virology encontró que una vacuna experimental previno alrededor del 31% de los nuevos casos. Otras investigaciones se detuvieron debido a riesgos peligrosos.

A principios de 2013, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas detuvo un ensayo clínico en el que se probaban inyecciones de la vacuna HVTN 505. Los datos del ensayo indicaron que la vacuna no prevenía la transmisión del virus ni reducía la cantidad de VIH en la sangre.

En todo el mundo se desarrollan actualmente investigaciones sobre vacunas. Cada año hay nuevos descubrimientos.

En 2019, los investigadores de la Universidad de Pittsburgh anunciaron que habían desarrollado un tratamiento prometedor que les permitía:

  1. diseñar ciertas células del sistema inmunitario para reactivar el VIH en células que contienen VIH inactivo o latente
  2. usar otro conjunto de células del sistema inmunitario diseñadas para atacar y eliminar células con VIH reactivado

Sus hallazgos podrían proporcionar la base para una vacuna contra el VIH. Los ensayos clínicos ya están en desarrollo.

Si bien aún no existe una vacuna contra el VIH, hay otras formas de protección contra la transmisión.

El VIH se transmite a través del intercambio de fluidos corporales. Esto puede suceder de varias maneras, que incluyen:

  • Contacto sexual. Durante el contacto sexual, el VIH se puede transmitir a través del intercambio de ciertos fluidos, que incluyen sangre, semen o secreciones anales y vaginales. Tener otras infecciones de transmisión sexual (ITS) puede aumentar el riesgo de transmisión del VIH durante las relaciones sexuales.
  • Agujas y jeringas compartidas. Las agujas y jeringas que usó una persona con VIH pueden contener el virus, incluso si no hay sangre visible en ellas.
  • Embarazo, parto y lactancia. Las madres con VIH pueden transmitir el virus a su bebé antes y después del nacimiento. En los casos en que se usan medicamentos contra el VIH, esto es extremadamente raro.

Tomar ciertas precauciones puede proteger a una persona de contraer el VIH:

  • Hacerse la prueba del VIH. Preguntar a las parejas sexuales sobre su estado antes de tener relaciones sexuales.
  • Hacerse la prueba y recibir tratamiento para las ITS. Pedir a las parejas sexuales que hagan lo mismo.
  • Cuando tengas relaciones sexuales orales, vaginales y anales, siempre usa un método de barrera como los condones (y úsalo correctamente).
  • Si te inyectas drogas, asegúrate de usar una aguja nueva y esterilizada que nadie más haya usado.

La profilaxis previa a la exposición (PrEP, en inglés) es un medicamento diario que utilizan personas sin VIH para reducir sus posibilidades de contraerlo, si se exponen. Es altamente efectivo para prevenir la transmisión del VIH en aquellos que conocen sus factores de riesgo. Las poblaciones en riesgo incluyen:

  • hombres que tienen sexo con hombres, si han tenido sexo anal sin usar condón o han tenido una ITS en los últimos seis meses;
  • hombres o mujeres que no suelen usar un método de barrera como los condones y tienen parejas con un mayor riesgo de contraer el VIH o no saben que lo tienen;
  • cualquier persona que haya compartido agujas o usado drogas inyectadas en los últimos seis meses;
  • mujeres que consideran concebir con parejas VIH positivas.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), la PrEP puede reducir el riesgo de VIH hasta en 92% en personas que saben que tienen factores de riesgo. Para que la PrEP sea efectiva, debe tomarse diariamente y de manera constante.

La profilaxis posterior a la exposición (PEP, en inglés) es una combinación de medicamentos antirretrovirales de emergencia. Se usa después de que alguien ha estado expuesto al VIH. Los proveedores de atención médica pueden recomendar usar PEP en las siguientes situaciones:

  • una persona piensa que pudo haber estado expuesta al VIH durante las relaciones sexuales (por ejemplo, el condón se rompió o no se usó condón);
  • una persona compartió agujas al inyectarse drogas;
  • una persona ha sido agredida sexualmente.

La PEP solo se debe usar como método de prevención de emergencia. Debe iniciarse dentro de las 72 horas posteriores a la posible exposición al VIH. Idealmente, la PEP se inicia lo más próximo posible al tiempo de exposición.

La PEP generalmente implica cumplir la terapia antirretroviral durante un mes.

Diagnosticar el VIH y el SIDA es un paso fundamental para prevenir la transmisión del virus. Según ONUSIDA, una división de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cerca del 25% de las personas seropositivas en todo el mundo desconocen su estado.

Hay varias pruebas de sangre que los proveedores de atención médica pueden usar para detectar el VIH. Las autoevaluaciones del VIH permiten a las personas analizar su saliva o sangre en un entorno privado y tener el resultado en 20 minutos o menos.

Gracias a los avances en la ciencia, el VIH se considera una enfermedad crónica manejable. El tratamiento antirretroviral permite que las personas que viven con el VIH puedan mantenerse sanas. También reduce su riesgo de transmitir el virus a otros.

Según ONUSIDA, cerca del 59% de todas las personas con VIH reciben algún tipo de tratamiento.

Los medicamentos que se utilizan para tratar el VIH hacen dos cosas:

  • Reducen la carga viral. La carga viral es una medida de la cantidad de ARN del VIH en la sangre. El objetivo de la terapia antirretroviral contra el VIH es reducir el virus a un nivel indetectable.
  • Permite que el cuerpo restaure su conteo de células CD4 a la normalidad. Las células CD4 son responsables de proteger el cuerpo contra los patógenos que pueden causar el VIH.

Existen varios tipos de medicamentos contra el VIH:

  • Los inhibidores no-nucleósidos de la transcriptasa inversa (INNTI) desactivan una proteína que el VIH usa para hacer copias de su material genético en las células.
  • Los inhibidores nucleósidos de la transcriptasa inversa (INTI) proveen bloques de construcción defectuosos al VIH para que no pueda hacer copias de su material genético en las células.
  • Los inhibidores de la proteasa desactivan una enzima que el VIH necesita para hacer copias funcionales de sí mismo.
  • Los inhibidores de entrada o fusión evitan que el VIH ingrese a las células CD4.
  • Los inhibidores de la integrasa evitan la actividad de la integrasa. Sin esta enzima, el VIH no puede insertarse en el ADN de la célula CD4.

Los medicamentos contra el VIH a menudo se toman en combinaciones específicas para prevenir que se desarrolle resistencia a los fármacos. Los medicamentos contra el VIH deben tomarse de forma constante para ser efectivos.

Una persona VIH positiva debe hablar con su proveedor de atención médica antes de considerar cambiar los medicamentos para reducir los efectos secundarios o si el tratamiento no funciona.

Las investigaciones han demostrado que lograr y mantener una carga viral indetectable por medio de la terapia antirretroviral elimina efectivamente el riesgo de transmitir el VIH a una pareja sexual.

Los principales estudios no han encontrado casos de transmisión del virus de un compañero VIH positivo persistentemente reprimido (su carga viral es indetectable) a un compañero VIH negativo.

Estos estudios dieron seguimiento a miles de parejas de estado mixto durante varios años. Se encontraron miles de casos de sexo sin condones.

Sabiendo que I = NT, (indetectable = no transmisible) se hace mayor hincapié en el "tratamiento como prevención (TasP, en inglés)". ONUSIDA tiene un objetivo "90-90-90" para poner fin a la epidemia de SIDA. Para 2020, este plan pretende abordar:

  • 90% de todas las personas que viven con el VIH conocerá su estado
  • 90% de todas las personas diagnosticadas con VIH tomará medicamentos antirretrovirales
  • 90% de todas las personas que recibirá terapia antirretroviral estará suprimido viralmente

Los investigadores trabajan arduamente en busca de nuevos medicamentos y tratamientos para el VIH. Su propósito es encontrar terapias que extiendan y mejoren la calidad de vida de las personas con esta afección. Además, esperan desarrollar una vacuna y descubrir una cura para el VIH.

Aquí te damos una breve revisión de varias vías de investigación importantes.

Inyecciones mensuales

Se espera que una inyección mensual de VIH esté disponible a principios de 2020. Esta combina dos fármacos: el inhibidor de la integrasa Cabotegravir y el NNRTI llamado rilpivirina (Edurant).

Los estudios clínicos encontraron que la inyección mensual era tan efectiva para suprimir el VIH como el régimen diario típico de tres medicamentos orales.

El objetivo son los reservorios del VIH

Parte de lo que hace que sea difícil descubrir una cura para el VIH es que al sistema inmunitario se le dificulta atacar los reservorios de células con el virus. El sistema inmunitario generalmente no puede reconocer las células con VIH o eliminar las células que reproducen el virus de manera activa.

La terapia antirretroviral no elimina los reservorios del VIH. Los investigadores exploran dos tipos diferentes de curas para el VIH, que potencialmente destruirían los reservorios del VIH:

  • Cura funcional. Este tipo de cura controlaría la replicación del VIH en ausencia de terapia antirretroviral.
  • Cura esterilizante. Este tipo de cura eliminaría por completo el virus que es capaz de replicarse.

Romper el virus del VIH

Los investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign han estado utilizando simulaciones computarizadas para estudiar la cápside del VIH. La cápside es un contenedor del material genético del virus. Lo protege al virus para que el sistema inmunitario no pueda destruirlo.

Comprender la composición de la cápside y cómo interactúa con su entorno puede ayudar a los investigadores a encontrar una manera de abrirla.

Al romper la cápside, se podría liberar el material genético del VIH en el cuerpo, donde el sistema inmunitario puede destruirlo. Es una frontera prometedora en el tratamiento y la cura del VIH.

‘Cura funcional’

Timothy Ray Brown, estadounidense que vivió en Berlín, recibió un diagnóstico de VIH en 1995 y un diagnóstico de leucemia en 2006. Él es una de las dos personas que en ocasiones se denominan "el paciente de Berlín".

En 2007, Brown recibió un trasplante de células madre para tratar la leucemia y suspendió la terapia antirretroviral. Desde que se realizó ese procedimiento, el VIH ya no se detectó en él.

Los estudios de múltiples partes de su cuerpo en la Universidad de California, San Francisco, han demostrado que no tiene VIH. Se considera que está "efectivamente curado", según un estudio publicado en PLOS Pathogens. Es la primera persona en curarse del VIH.

En marzo de 2019, se hizo pública la investigación de otros dos hombres que habían sido diagnosticados tanto de VIH como de cáncer. Al igual que Brown, ambos hombres recibieron trasplantes de células madre para tratar su cáncer. Ambos también interrumpieron la terapia antirretroviral después de recibir sus trasplantes.

En el momento en que se presentó la investigación, "el paciente de Londres" había podido permanecer en remisión del VIH durante 18 meses y contando.

"El paciente de Dusseldorf" había podido permanecer en remisión del VIH durante tres meses y medio y contando.

Los investigadores apenas entendían el VIH hace 30 años, y mucho menos sabían cómo tratarlo o curarlo. A lo largo de las décadas, los avances en tecnología y capacidades médicas han venido produciendo tratamientos más avanzados contra el VIH.

Hoy en día, los tratamientos antirretrovirales exitosos pueden detener la progresión del VIH y disminuir la carga viral de una persona a niveles indetectables. Tener una carga viral indetectable no solo mejora la salud de una persona con VIH, también elimina el riesgo de que transmita el VIH a una pareja sexual.

La terapia farmacológica dirigida, además, puede evitar que las personas embarazadas con VIH transmitan el virus a sus hijos.

Cada año, cientos de ensayos clínicos apuntan a encontrar tratamientos aún mejores para el VIH con la esperanza de algún día encontrar una cura. Esos nuevos tratamientos vienen acompañados de mejores métodos para prevenir la transmisión del VIH.

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