La flema es esa sustancia espesa y pegajosa que está al fondo de tu garganta cuando te enfermas. Al menos, es cuando la mayoría de personas reparan en ella. Pero, ¿sabías que tienes esta mucosidad todo el tiempo?

Las membranas mucosas forman flema para proteger y apoyar tu sistema respiratorio. Estas membranas cubren tu:

  • boca
  • nariz
  • garganta
  • senos nasales
  • pulmones

La mucosidad es pegajosa para poder atrapar el polvo, los alérgenos y los virus. Cuando estás saludable, la mucosidad es más delgada y se nota menos. Cuando estás enfermo o expuesto a demasiadas partículas, la flema puede ser pegajosa y se nota más ya que atrapa estas sustancias extrañas.

La flema es una parte saludable de tu sistema respiratorio, pero si te hace sentir incómodo, puedes tratar de hacerla más soluble o eliminarla de tu cuerpo.

Continúa leyendo para conocer algunos remedios naturales y medicamentos de venta libre y cuándo es posible que necesites consultar con tu médico.

Humedecer el aire alrededor tuyo puede ayudar a mantener la mucosidad acuosa. Quizás hayas escuchado que el vapor puede eliminar la flema y la congestión. En realidad no existe mucha evidencia para apoyar esta idea e incluso puede causar quemaduras.

En lugar de vapor caliente, puedes usar un humidificador de vapor frío. Puedes dejar el humidificador prendido todo el día sin correr riesgos. Solo debes asegurarte de cambiar el agua todos los días y limpiar tu humidificador de acuerdo con las instrucciones.

Tomar suficientes líquidos, especialmente los tibios, puede ayudar a que fluya la mucosidad. El agua puede aflojar tu congestión al ayudar a que se mueva la mucosidad.

Prueba tomar cualquier cosa, desde jugos hasta caldos claros o sopa de pollo. Otras buenas opciones de líquidos incluyen té descafeinado y jugo de fruta o agua de limón tibios.

Prueba consumir alimentos y bebidas que contengan limón, jengibre y ajo. Existe evidencia anecdótica de que esto puede ayudar a tratar el resfriado, tos y exceso de mucosidad. Los alimentos condimentados que contienen capsaicina, como la cayena o los chiles, también pueden ayudar a despejar temporalmente los senos nasales y ayudar a eliminar la mucosa.

Existe evidencia científica de que los siguientes alimentos y suplementos pueden prevenir o tratar las enfermedades respiratorias virales:

  • raíz de regaliz
  • jengibre
  • bayas
  • equinácea
  • granada
  • té de guayaba
  • zinc oral

Se requieren más estudios, pero la mayoría de las personas pueden agregar estos ingredientes a su dieta de forma segura. Si estás tomando cualquier medicamento con receta, pregunta a tu médico antes de agregar cualquier ingrediente nuevo a tu dieta (algunos pueden afectar la eficacia de tus medicamentos).

Hacer gárgaras con agua tibia con sal puede ayudar a eliminar la flema que se encuentra en el fondo de tu garganta. Incluso, puede matar gérmenes y aliviar tu dolor de garganta. Sigue estos pasos:

  • Mezcla una taza de agua con 1/2 a 3/4 de cucharada de sal. El agua tibia funciona mejor porque disuelve la sal más rápido. También es buena idea usar agua filtrada o embotellada que no contiene cloro irritante.
  • Toma un poco de la mezcla e inclina levemente tu cabeza hacia atrás.
  • Deja que la mezcla llegue a tu garganta sin tomarla.
  • Sopla aire suavemente desde tus pulmones para hacer gárgaras durante 30 a 60 segundos y luego escupe el agua.
  • Repite si es necesario.

El aceite esencial de eucalipto puede sacar la mucosidad de tu pecho. Funciona al ayudar a aflojar la mucosidad para que puedas toserla hacia afuera con más facilidad. Además, si tienes una tos molesta, el eucalipto puede aliviarla. Puedes inhalar el vapor usando un difusor o un bálsamo que contenga este ingrediente.

Y recuerda: Habla con tu médico antes de usar aceites esenciales en niños.

También existen medicamentos de venta libre que puedes usar. Por ejemplo, los descongestionantes pueden reducir la mucosidad que fluye de tu nariz. Esta mucosidad no se considera flema, pero puede causar congestión en el pecho. Los descongestionantes funcionan al reducir la inflamación en tu nariz y abrir tus vías respiratorias.

Puedes encontrar descongestionantes orales en las siguientes formas:

  • tabletas o cápsulas
  • líquidos o jarabes
  • polvos con sabor

También existen muchos aerosoles nasales descongestionantes en el mercado.

Puedes probar productos como guaifenesina (Mucinex) que ayudan a diluir la mucosidad para que no se quede en el fondo de tu garganta o de tu pecho. Este tipo de medicamento es llamado expectorante, lo cual significa que ayuda a expulsar la mucosidad al hacerla más delgada y aflojarla. Este tratamiento de venta libre usualmente dura 12 horas, pero sigue las instrucciones del empaque para saber con qué frecuencia tomarlo. Existen versiones infantiles para niños de 4 años de edad o mayores.

Los ungüentos para el pecho, como Vicks VapoRub, contienen aceite de eucalipto para aliviar la tos y ayudar a deshacerse de la mucosidad. Puedes frotarlo en tu pecho y cuello hasta tres veces al día. Los niños más pequeños no deberían utilizar la fórmula tradicional de Vicks, pero la compañía fabrica una versión apta para bebés. No deberías calentar este producto ya que podrías quemarte.

Si tienes ciertas afecciones o infecciones, tu médico podría recetarte medicamentos para tratar la causa de tus síntomas. Existen medicamentos específicos que pueden ayudar a diluir la mucosidad si tienes una afección pulmonar crónica como fibrosis quística.

La solución salina hipertónica es un tratamiento que se inhala a través de un nebulizador. Funciona al aumentar la cantidad de sal en tus vías respiratorias. Viene en diferentes concentraciones y se puede usar en personas de 6 años de edad y mayores.

Este tratamiento solo proporciona alivio temporal y puede causar algunos efectos secundarios, como tos, dolor de garganta o una sensación de presión en el pecho.

Dornase-Alfa (Pulmozyme) es un medicamento para diluir la mucosidad que se usa frecuentemente en personas con fibrosis quística. Lo inhalas a través de un nebulizador. También es adecuado para personas de 6 años de edad y más.

Puedes perder tu voz o desarrollar una erupción mientras utilizas este medicamento. Otros efectos secundarios incluyen:

  • molestia en la garganta
  • fiebre
  • mareos
  • secreción nasal

Tener flema excesiva o espesa de vez en cuando no es motivo de preocupación. Muchos la observan en la mañana ya que se acumula y se seca durante la noche. Durante el día suele fluir con más facilidad. También puedes notar más la flema si estás enfermo, tienes alergias estacionales o si estás deshidratado.

Si la flema molesta aparece regularmente, es una buena idea hacer una cita con tu médico. Existen varias afecciones médicas que pueden hacer que se acumule flema, incluyendo:

  • reflujo gástrico
  • alergias
  • asma
  • fibrosis quística, aunque esta enfermedad usualmente se diagnostica en etapas tempranas de la vida
  • bronquitis crónica
  • otras enfermedades pulmonares

Comunícate con tu médico si tu flema ha estado molestándote durante un mes o más. Informa a tu médico si tienes otros síntomas, como:

  • toser sangre
  • dolor de pecho
  • dificultad para respirar
  • sibilancias

Es importante recordar que el cuerpo produce mucosidad todo el tiempo. Tener algo de flema no es necesariamente un problema. Cuando observas exceso de mucosidad, usualmente es una reacción a una enfermedad. Una vez que estés bien nuevamente, la cantidad de flema debería volver a la normalidad.

Comunícate con tu médico si:

  • te preocupa la cantidad de flema que tienes
  • la cantidad de flema ha aumentado dramáticamente
  • tienes otros síntomas que te preocupan

Lee el artículo en inglés.