Así como las personas a menudo tienen la nariz congestionada, pueden tener los oídos congestionados por varias razones. Los oídos pueden obstruirse por:

  • mucho cerumen en la trompa de Eustaquio
  • agua dentro del oído
  • un cambio de altitud (puedes presentar síntomas al momento de volar)
  • infección de los senos paranasales
  • infección del oído medio
  • alergias

Tanto adultos como niños pueden presentar congestión en los oídos. Los niños pueden verse más afectados, especialmente debido a los resfriados comunes.

Hay muchas formas de abordar el problema de los oídos obstruidos. Algunas incluyen medicamentos, pero otras se pueden hacer con cosas que probablemente ya tengas en casa.

En algunos casos específicos, puede que necesites ir al médico para verificar que no requieras un medicamento recetado.

Aquí te damos algunos consejos para desobstruir tus oídos. Primero, necesitas determinar si el problema está en el oído medio, detrás del tímpano o en el oído externo, específicamente en el canal auditivo, donde el cerumen puede acumularse.

La maniobra de Valsalva

La maniobra de Valsalva es mejor conocida por ser un “destapador de oídos” y ayudar a abrir las trompas de Eustaquio.

Una manera fácil de llevarla a cabo es taparse la nariz y luego soplar mientras mantienes los labios cerrados (esto hinchará tus mejillas). Es importante no sonarse muy fuerte la nariz, porque puede causar problemas en el tímpano.

Este procedimiento solamente es beneficioso cuando hay cambios de presión, como cambio de altitud. Esto no corregirá la condición de exceso de líquido en el oído interno.

Aerosol nasal o descongestionantes orales

Los aerosoles nasales y descongestionantes orales pueden ser especialmente beneficiosos cuando tomas un vuelo o si tienes una congestión nasal o de los senos paranasales. A menudo, son más efectivos como tratamiento de prevención.

Aceite mineral

Prueba poniendo gotas de aceite mineral, de oliva o de bebé en el oído obstruido.

Calienta de dos a tres cucharadas del aceite de tu elección, pero cuida que no esté muy caliente. Pruébalo en tu mano o muñeca para asegurarte de que esté a una temperatura segura y no irrite tu piel.

Luego, usa un cuentagotas para colocarte de una a dos gotas en el oído. Mantén la cabeza inclinada durante 10 a 15 segundos. Repite el procedimiento un par de veces al día máximo por 5 días, hasta que la obstrucción mejore.

Peróxido de hidrógeno o peróxido de carbamida ótico

También puedes aplicarte gotas de peróxido de hidrógeno o de peróxido de carbamida ótico en el oído. Primero, combina el peróxido con agua tibia en un tazón. Luego, aplícalo siguiendo los mismos pasos que explicamos con el aceite.

Probablemente sentirás efervescencia; deja que pase la sensación y mantén la cabeza en ángulo hasta que se detenga.

Gotas para los oídos de venta libre

Puedes adquirir gotas para los oídos en línea o en tu farmacia local. Úsalas según las indicaciones en el empaque.

Irrigación de oído

Irrigar tu oído te puede ayudar después de que hayas avanzado un poco con la obstrucción. Lo puedes hacer en casa.

Cuando el cerumen está suave, la irrigación puede ayudar a enjuagarlo. Para más información, lee sobre irrigación del oído aquí. Si estás listo, compra en línea para empezar.

Compresas tibias o vapor

Prueba poniendo una compresa tibia sobre tu oído o tomando un baño caliente. Un baño caliente puede ayudar a que el vapor entre en tu canal auditivo. Solo asegúrate de permanecer, al menos, de 5 a 10 minutos.

Es importante recordar que el oído es una parte del cuerpo extremadamente sensible. La mayoría de otorrinolaringólogos no suelen recomendar a los pacientes que limpien regularmente sus oídos.

Si lo haces, es importante que sea con cuidado y dando toques ligeros. Introducir un hisopo de algodón y girarlo todas las noches puede parecer una buena manera de tratar o prevenir la acumulación de cerumen, pero esa costumbre puede causar problemas a esta delicada parte de tu cuerpo.

Cuando te limpies el oído, asegúrate de hacerlo suavemente y no introducir los dedos. Al lavar el oído, solo usa un paño húmedo y tibio por la parte exterior.

Hay muchas maneras de tratar en casa los problemas de oídos obstruidos, pero a veces acudir a un especialista puede ayudar a acelerar el proceso de recuperación, o por lo menos a iniciarlo de forma más efectiva.

Por ejemplo, las infecciones de los senos paranasales y las del oído medio se tratan de mejor manera con una receta médica. Considera tus otros síntomas cuando pienses en si ir o no al médico.

Si estás experimentando alguno de los siguientes síntomas, contacta a un especialista:

  • pérdida de audición
  • mareos
  • dolor de oído
  • un zumbido
  • secreción

Estas señales no necesariamente significan que es algo grave. Pero pueden ayudar a que tu médico determine el procedimiento correcto a seguir.

La buena noticia es que un oído obstruido, aunque es incómodo, suele ser muy fácil de manejar por ti mismo. Algunos casos pueden necesitar algo de intervención médica.

Un oído obstruido puede ser una distracción y una molestia, así que es comprensible querer que se vaya lo más rápido posible. El tiempo que tardará en desaparecer puede variar dependiendo de cuál sea la causa y qué tan rápido decidas tratarlo.

Los oídos que están obstruidos por agua o por presión de aire pueden mejorar rápidamente. Las infecciones y las acumulaciones de cerumen pueden tardar hasta una semana en desaparecer.

En algunas circunstancias, especialmente con una infección de los senos paranasales difícil de tratar, puede llevar más de una semana. Recibir un tratamiento eficaz te ayudará a apresurar el tiempo de recuperación.

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