Un bulto en el cuello también se conoce como masa en el cuello. Los bultos o masas del cuello pueden ser grandes y visibles, o pueden ser muy pequeños. La mayoría de los bultos en el cuello no son dañinos. La mayoría también son benignos o no cancerosos. Pero un bulto en el cuello también puede ser una señal de una afección grave, como una infección o un crecimiento canceroso.

Si tienes un bulto en el cuello, es necesario que tu médico lo evalúe de inmediato. Consulta a tu médico enseguida si tienes una masa inexplicable en el cuello.

Muchas afecciones pueden causar bultos en el cuello. Aquí te presentamos una lista de 19 causas.

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Mononucleosis infecciosa

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Imagen por: James Heilman, MD (trabajo propio) [CC BY-SA 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) o GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], vía Wikimedia Commons
  • La mononucleosis infecciosa suele ser causada por el virus de Epstein-Barr (VEB).
  • Ocurre principalmente en estudiantes de secundaria y universitarios.
  • Los síntomas incluyen fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos, dolor de garganta, dolor de cabeza, fatiga, sudores nocturnos y dolores corporales.
  • Los síntomas podrían durar hasta 2 meses.

Lee el artículo completo sobre la mononucleosis infecciosa.


Nódulos tiroideos

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Imagen por: Nevit Dilmen [CC BY-SA 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) o GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], de Wikimedia Commons
  • Estos son bultos sólidos o llenos de líquido que se forman dentro de la tiroides.
  • Se clasifican como fríos, tibios o calientes, dependiendo de si producen hormonas tiroideas o no.
  • Los nódulos tiroideos suelen ser inofensivos, pero podrían ser una señal de enfermedad como cáncer o disfunción autoinmune.
  • Los síntomas posibles incluyen glándula tiroides hinchada o protuberante, tos, voz ronca, dolor en la garganta o el cuello, dificultad para tragar o respirar.
  • Los síntomas pueden indicar una tiroides hiperactiva (hipertiroidismo) o una tiroides hipoactiva (hipotiroidismo).

Lee el artículo completo sobre los nódulos tiroideos.


Quistes branquiógenos

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Imagen por: BigBill58 (trabajo propio) [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], vía Wikimedia Commons
  • El quiste branquiógeno es un tipo de defecto de nacimiento en el que se desarrolla un bulto en uno o ambos lados del cuello o debajo de la clavícula de un niño.
  • Se presenta durante el desarrollo embrionario cuando los tejidos en el cuello y la clavícula, o la hendidura branquial, no se desarrollan normalmente.
  • En la mayoría de los casos, un quiste branquiógeno no es peligroso, pero podría causar irritación o infección de la piel y, en casos poco comunes, cáncer.
  • Las señales incluyen un hoyuelo, bulto o papiloma cutáneo en el cuello de su hijo, o en la parte superior de su hombro.
  • Otras señales incluyen drenaje de líquido del cuello de su hijo e hinchazón o sensibilidad que suele presentarse con una infección de las vías respiratorias superiores.

Lee el artículo completo sobre quistes branquiógenos.

Bocio

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Imagen por: Dr. J.S.Bhandari, India (trabajo propio) [CC BY-SA 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) o GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], vía Wikimedia Commons
  • El bocio es un crecimiento anormal de la glándula tiroides.
  • Puede ser benigno o estar asociado con aumentos o disminuciones de la hormona tiroidea.
  • El bocio puede ser nodular o difuso.
  • El crecimiento podría causar dificultad para tragar o respirar, tos, ronquera o mareos cuando se levanta el brazo por encima de la cabeza.

Lee el artículo completo sobre el bocio.


Amigdalitis

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Imagen por: Michaelbladon en Wikipedia en inglés (transferido de en.wikipedia a Commons). [Dominio público], vía Wikimedia Commons
  • Esta es una infección viral o bacteriana de los ganglios linfáticos en las amígdalas.
  • Los síntomas incluyen dolor de garganta, dificultad para tragar, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, mal aliento.
  • Las amígdalas también pueden estar inflamadas o sensibles, y pueden aparecer manchas blancas o amarillas.

Lee el artículo completo sobre la amigdalitis.


Enfermedad de Hodgkin

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Imagen por: JHeuser/Wikimedia
  • El síntoma más común es la inflamación indolora de los ganglios linfáticos.
  • La enfermedad de Hodgkin puede causar sudores nocturnos, picazón en la piel o fiebre inexplicable.
  • Otros síntomas son fatiga, pérdida de peso involuntaria o tos persistente.

Lee el artículo completo sobre la enfermedad de Hodgkin.


Linfomas no hodgkinianos

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Imagen por: Jensflorian [CC BY-SA 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) o GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], de Wikimedia Commons
  • El linfoma no hodgkiniano es un grupo diverso de cánceres que se desarrolla en los glóbulos blancos.
  • Los clásicos síntomas B incluyen fiebre, sudores nocturnos y pérdida de peso involuntaria.
  • Otros posibles síntomas incluyen ganglios linfáticos inflamados e indoloros, agrandamiento del hígado, agrandamiento del bazo, erupción cutánea, picazón, fatiga e hinchazón abdominal.

Lee el artículo completo sobre el linfoma no hodgkiniano.


Cáncer de tiroides

  • Este cáncer se origina cuando las células normales de la tiroides se vuelven anormales y comienzan a crecer sin control.
  • Es la forma más común de cáncer endocrino con múltiples subtipos.
  • Los síntomas incluyen bulto en la garganta, tos, voz ronca, dolor en la garganta o el cuello, dificultad para tragar, inflamación de los ganglios linfáticos en el cuello, inflamación de la glándula tiroides.

Lee el artículo completo sobre el cáncer de tiroides.


Ganglios linfáticos inflamados

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Imagen por: James Heilman, MD (trabajo propio) [CC BY-SA 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) o GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], vía Wikimedia Commons
  • Los ganglios linfáticos se inflaman en respuesta a enfermedades, infecciones, medicamentos y estrés, o, menos frecuentemente, cáncer y enfermedades autoinmunes.
  • Los ganglios inflamados pueden ser sensibles o indoloros y encontrarse en más de un lugar del cuerpo.
  • Son pequeños bultos firmes en forma de frijol que aparecen en las axilas, debajo de la mandíbula, a los lados del cuello, en la ingle o encima de la clavícula.
  • Se considera que los ganglios linfáticos están inflamados cuando son más grandes de entre 1 cm a 2 cm.

Lee el artículo completo sobre la inflamación de los ganglios linfáticos.

Lipoma

  • Es suave al tacto y se mueve fácilmente al empujarse con el dedo.
  • Pequeño, se desarrolla debajo de la piel y luce pálido o incoloro.
  • Por lo general, está ubicado en el cuello, espalda u hombros.
  • Duele únicamente si empieza a crecer dentro de los nervios.

Lee el artículo completo sobre el lipoma.


Paperas

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Imagen por: Afrodriguezg (trabajo propio) [CC BY-SA 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], vía Wikimedia Commons
  • Las paperas son una enfermedad extremadamente contagiosa causada por el virus de las paperas. Se propaga por la saliva, las secreciones nasales y el contacto cercano con personas infectadas.
  • Es común desarrollar fiebre, fatiga, dolores corporales, dolor de cabeza y pérdida de apetito.
  • La inflamación de las glándulas salivales (parótidas) causa inflamación, presión y dolor en las mejillas.
  • Las complicaciones de la infección incluyen inflamación de los testículos (orquitis), inflamación de los ovarios, meningitis, encefalitis, pancreatitis y pérdida auditiva permanente.
  • La vacuna protege contra la infección y las complicaciones de las paperas.

Lee el artículo completo sobre las paperas.

Faringitis bacteriana

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Imagen por: en:User:RescueFF [Dominio público], vía Wikimedia Commons
  • La faringitis bacteriana es una inflamación en la parte posterior de la garganta causada por una infección bacteriana o viral.
  • Causa dolor de garganta, sequedad o picazón acompañada de otros síntomas como fiebre, escalofríos, dolores corporales, congestión nasal, inflamación de los ganglios linfáticos, dolor de cabeza, tos, fatiga o náusea.
  • La duración de los síntomas depende de la causa de la infección.

Lee el artículo completo sobre la faringitis bacteriana.


Cáncer de garganta

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Imagen por: James Heilman, MD [CC BY-SA 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], de Wikimedia Commons
  • Esto abarca el cáncer de la laringe, las cuerdas vocales y otras partes de la garganta, como las amígdalas y la orofaringe.
  • Puede presentarse en forma de carcinoma de células escamosas o adenocarcinoma.
  • Los síntomas incluyen cambios en la voz, dificultad para tragar, pérdida de peso, dolor de garganta, tos, ganglios linfáticos inflamados y sibilancias.
  • Es más común en personas con antecedentes de tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, deficiencia de vitamina A, exposición al asbesto, VPH oral y mala higiene dental.

Lee el artículo completo sobre el cáncer de garganta.


Queratosis actínica

  • Por lo general, de menos de 2 cm, o aproximadamente del tamaño del borrador de un lápiz.
  • Parche de piel gruesa, escamosa o con costra.
  • Aparece en partes del cuerpo que se suelen exponer al sol (manos, brazos, cara, cuero cabelludo y cuello).
  • Generalmente de color rosa, pero puede tener una base color marrón, canela o gris.

Lee el artículo completo sobre queratosis actínica.


Carcinoma de células basales

  • Áreas elevadas, firmes y pálidas que pueden parecerse a una cicatriz.
  • Áreas con forma de cúpula, rosas o rojas, brillantes y perladas que pueden tener un centro hundido, como un cráter.
  • Vasos sanguíneos visibles en el crecimiento.
  • Sangrado fácil o herida supurante que no parece sanar, o sana y luego reaparece.

Lee el artículo completo sobre el carcinoma de células basales.


Carcinoma de células escamosas

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Squamous Cell Carcinoma Squamous cell carcinoma of the skin is invasive and can spread locally or to other parts of the body.
  • A menudo, ocurre en áreas expuestas a la radiación UV, como la cara, las orejas y el dorso de las manos.
  • Un parche escamoso y rojizo de la piel que se convierte en una protuberancia elevada que continúa creciendo.
  • Crecimiento que sangra fácilmente y no sana, o sana y luego reaparece.

Lee el artículo completo sobre el carcinoma de células escamosas.


Melanoma

  • La forma más grave de cáncer de piel, más común en personas de piel clara.
  • Un lunar en cualquier parte del cuerpo con bordes de forma irregular, asimétrica y de diversos colores.
  • Un lunar que cambia de color o aumenta de tamaño con el tiempo.
  • Por lo general, es más grande que el borrador de un lápiz.

Lee el artículo completo sobre el melanoma.


Rubéola

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Atribución de imagen: [Dominio público], vía Wikimedia Commons
  • Esta infección viral también se conoce como rubéola (sarampión alemán).
  • Una erupción rosada o roja que comienza en la cara y luego se extiende hacia el resto del cuerpo.
  • Algunos síntomas son fiebre leve, ganglios linfáticos inflamados y sensibles, secreción o congestión nasal, dolor de cabeza, dolor muscular, ojos inflamados o rojos.
  • La rubéola es una afección grave en mujeres embarazadas, ya que puede causar síndrome de rubéola congénita en el feto.
  • Las vacunas infantiles regulares previenen la rubéola.

Lee el artículo completo sobre la rubéola.


Fiebre por arañazo de gato

  • Esta enfermedad se contrae por las mordeduras y arañazos de los gatos infectados con la bacteria Bartonella henselae.
  • En el sitio de la mordedura o arañazo aparece una protuberancia o ampolla.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos cerca de la picadura o el arañazo. Algunos de sus síntomas son fiebre leve, fatiga, dolor de cabeza y dolor corporal.

Lea el artículo completo sobre la fiebre por arañazo de gato.

Un bulto en el cuello puede ser duro o blando y sensible o no al tacto. Los bultos pueden ubicarse dentro o debajo de la piel, como en un quiste sebáceo, acné quístico o lipoma. Un lipoma es un crecimiento benigno de grasa. Un bulto también podría provenir de tejidos y órganos dentro del cuello.

El lugar de origen del bulto nos puede ayudar a determinar qué es. Debido a que hay muchos músculos, tejidos y órganos cerca del cuello, son muchos los lugares donde se pueden originar bultos en el cuello, incluyendo:

  • ganglios linfáticos
  • glándula tiroides
  • glándulas paratiroides, que son cuatro glándulas pequeñas ubicadas detrás de la glándula tiroides
  • nervios laríngeos recurrentes, que permiten el movimiento de las cuerdas vocales
  • músculos del cuello
  • tráquea
  • laringe
  • vértebras cervicales
  • sistema nervioso parasimpático y sistema nervioso simpático
  • el plexo braquial, que es una serie de nervios que irrigan las extremidades superiores y el músculo trapecio
  • glándulas salivales
  • diversas arterias y venas

Un ganglio linfático agrandado es la causa más común de un bulto en el cuello. Los ganglios linfáticos contienen células que ayudan al cuerpo a combatir infecciones y atacan células malignas o cáncer. Cuando te enfermas, los ganglios linfáticos pueden agrandarse para ayudar a combatir la infección. Otras causas comunes de ganglios linfáticos agrandados incluyen:

  • infección de oído
  • infecciones de los senos nasales
  • amigdalitis
  • faringitis estreptocócica
  • infecciones dentales
  • infecciones bacterianas del cuero cabelludo

Hay otras enfermedades que pueden causar un bulto en el cuello:

  • enfermedades autoinmunes, cáncer y otros trastornos de la glándula tiroides, como el bocio (causado por deficiencia de yodo), que pueden causar el agrandamiento de parte o la totalidad de la glándula tiroides
  • virus, como las paperas que pueden agrandar las glándulas salivales
  • lesiones o tortícolis que pueden desarrollar un bulto en los músculos del cuello

Cáncer

La mayoría de los bultos en el cuello son benignos, pero el cáncer puede causarlos. En adultos, la posibilidad de que un bulto en el cuello sea canceroso aumenta después de los 50 años, según la Clínica Cleveland. Ciertos hábitos de estilo de vida, como fumar y beber, también pueden tener un impacto.

Según la Sociedad Americana del Cáncer (ACS, en inglés), el uso prolongado de tabaco y alcohol son los dos factores de mayor riesgo para el cáncer de boca y garganta. Otro factor de riesgo común para el cáncer de cuello, garganta y boca es una infección por el virus del papiloma humano (VPH). Esta infección se suele transmitir sexualmente y es muy común. La ACS afirma que actualmente se encuentran señales de una infección por VPH en dos tercios de todos los cánceres de garganta.

Los cánceres que aparecen como un bulto en el cuello pueden incluir:

  • cáncer de tiroides
  • cánceres de los tejidos de la cabeza y el cuello
  • linfoma de Hodgkin
  • linfomas no hodgkinianos
  • leucemia
  • otros tipos de cáncer, incluyendo cáncer de pulmón, garganta y seno
  • formas de cáncer de piel, como queratosis actínica, carcinoma de células basales, carcinoma de células escamosas y melanoma

Virus

Cuando pensamos en un virus, comúnmente pensamos en el resfriado común y la gripe. Sin embargo, hay muchos otros virus que pueden infectar a los humanos, muchos de los cuales pueden causar un bulto en el cuello. Estos incluyen:

  • VIH
  • herpes simple
  • mononucleosis infecciosa o mono
  • rubéola
  • faringitis viral

Bacterias

Una infección bacteriana puede causar problemas en el cuello y la garganta, provocando inflamación y un bulto en el cuello. Estas incluyen:

  • infección por micobacterias atípicas, un tipo de bacteria más común en personas con sistemas inmunitarios comprometidos y enfermedad pulmonar
  • fiebre por arañazo de gato
  • absceso periamigdalino, que es un absceso en o cerca de las amígdalas
  • faringitis estreptocócica
  • amigdalitis
  • tuberculosis
  • faringitis bacteriana

Muchas de estas infecciones pueden tratarse con antibióticos recetados.

Otras posibles causas

Los bultos en el cuello también pueden ser causados por lipomas, que se desarrollan debajo de la piel. También pueden ser causados ​​por un quiste branquiógeno o nódulos tiroideos.

Hay otras causas menos comunes de bultos en el cuello. Las reacciones alérgicas a medicamentos y alimentos pueden causar bultos en el cuello. Un cálculo en el conducto salival, que puede bloquear la saliva, también puede causar un bulto en el cuello.

Debido a que un bulto en el cuello puede ser causado por una variedad de afecciones y enfermedades, puede haber muchos otros síntomas relacionados. Algunas personas no tendrán síntomas. Otras tendrán síntomas relacionados con la afección que causa el bulto en el cuello.

Si un bulto en tu cuello es causado por una infección y tus ganglios linfáticos están agrandados, también podrías tener dolor de garganta, dificultad para tragar o dolor en el oído. Si el bulto en tu cuello bloquea las vías respiratorias, es posible que también tengas problemas para respirar o una voz ronca cuando hablas.

A veces, las personas que tienen bultos en el cuello causados por cáncer presentan cambios en la piel alrededor del área. También pueden tener sangre o flema en la saliva.

Es probable que tu médico te pregunte acerca de tu historial de salud, incluyendo detalles sobre tus hábitos de estilo de vida y tus síntomas. Tu médico querrá saber cuánto tiempo has fumado o bebido y cuánto fumas o bebes diariamente. También querrán saber cuándo comenzaron tus síntomas y qué tan graves son. A esto le seguirá un examen físico.

Durante este examen, tu médico examinará cuidadosamente tu:

  • cuero cabelludo
  • oídos
  • ojos
  • nariz
  • boca
  • garganta
  • cuello

También buscará cambios anormales en tu piel y otros síntomas relacionados.

El diagnóstico se basará en tus síntomas, antecedentes y los resultados del examen físico. En algunos casos, tu médico podría derivarte a un especialista en oído, nariz y garganta (ENT, en inglés) para una evaluación detallada de esas partes del cuerpo y tus senos paranasales.

El especialista en ENT podría realizarte una nasolaringoscopia. Durante este procedimiento, utilizarán un instrumento con luz para ver áreas de tus oídos, nariz y garganta que de otra manera no podrían verse. Esta evaluación no requiere anestesia general, por lo que estarás despierto durante el procedimiento.

Tu médico y cualquier especialista podrían realizar una variedad de pruebas para determinar la causa del bulto en tu cuello. Se puede realizar un hemograma completo (CSC) para evaluar tu estado general de salud y proporcionar información sobre una serie de posibles afecciones. Por ejemplo, tu recuento de glóbulos blancos (GB) puede ser alto si tienes una infección.

Estos son otros posibles exámenes:

  • radiografías sinusales
  • radiografía de tórax, que le permite a tu médico determinar si hay un problema en los pulmones, la tráquea o los ganglios linfáticos del tórax
  • ultrasonido del cuello, que es una prueba no invasiva que usa ondas sonoras para evaluar los bultos en el cuello
  • RM de la cabeza y el cuello, que produce imágenes detalladas de las estructuras en la cabeza y el cuello

El tipo de tratamiento para un bulto en el cuello depende de la causa subyacente. Los bultos causados por infecciones bacterianas se tratan con antibióticos. Las opciones de tratamiento para el cáncer de cabeza y cuello incluyen cirugía, radiación y quimioterapia.

La detección temprana es fundamental para el tratamiento exitoso de la causa subyacente de un bulto en el cuello. Según la Academia Americana de Otorrinolaringología – Cirugía de cabeza y cuello, la mayoría de los cánceres de cabeza y cuello pueden desaparecer con pocos efectos secundarios si se detectan temprano.

Los bultos en el cuello pueden presentarse en cualquier persona, y no siempre son señales de un problema grave de salud. Sin embargo, si tienes un bulto en el cuello, es importante consultar a tu médico para estar seguro. Al igual que con todas las enfermedades, es mejor obtener un diagnóstico y tratamiento lo antes posible, especialmente si el bulto en tu cuello es causado por algo grave.

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