La diabetes es una enfermedad crónica que ha alcanzado proporciones epidémicas entre adultos y niños en todo el mundo.

La diabetes no controlada tiene muchas consecuencias graves, incluyendo enfermedades cardíacas, enfermedades renales, ceguera y otras complicaciones.

La prediabetes también se ha vinculado a estas afecciones.

Es importante destacar que comer ciertos alimentos puede elevar los niveles de azúcar e insulina en sangre y favorecer la inflamación, lo que puede aumentar el riesgo de enfermedad.

En este artículo analizamos 11 alimentos y bebidas que las personas con diabetes o prediabetes deben evitar.

Los carbohidratos, las proteínas y las grasas son los macronutrientes que proporcionan energía al cuerpo.

Entre ellos, los carbohidratos tienen el mayor efecto sobre el azúcar en la sangre por lejos. Esto se debe a que se descomponen en azúcar o glucosa y se absorben en el torrente sanguíneo.

Los carbohidratos incluyen almidones, azúcar y fibra. Sin embargo, la fibra no se digiere y en su lugar el cuerpo la absorbe de la misma manera que a otros carbohidratos, por lo que no aumenta el azúcar en sangre.

Restar fibra del total de carbohidratos en una porción de alimento te dará su contenido de carbohidratos netos o digeribles. Por ejemplo, si una taza de vegetales mixtos contiene 10 gramos de carbohidratos y 4 gramos de fibra, su recuento neto de carbohidratos es de 6 gramos.

Cuando las personas con diabetes consumen demasiados carbohidratos a la vez, sus niveles de azúcar en sangre pueden elevarse a niveles peligrosamente altos.

Con el tiempo, los niveles altos pueden dañar los nervios y los vasos sanguíneos del cuerpo, lo que puede sentar las bases para el desarrollo de enfermedades cardíacas, renales y otras afecciones graves.

Mantener una ingesta baja de carbohidratos puede ayudar a prevenir picos de azúcar en sangre y reducir en gran medida el riesgo de complicaciones de la diabetes.

Por lo tanto, es importante evitar los alimentos y bebidas que se enumeran abajo.

Las bebidas azucaradas son la peor opción de bebida para alguien con diabetes.

En primer lugar, son muy altas en carbohidratos, una lata de 12 onzas (354 ml) de refresco de cola aporta 38.5 gramos.

La misma cantidad de té helado y limonada endulzados contienen casi 45 gramos de carbohidratos exclusivamente de azúcar.

Además, estas bebidas están cargadas de fructosa, que está fuertemente vinculada a la resistencia a la insulina y a la diabetes. De hecho, estudios sugieren que el consumo de bebidas azucaradas puede aumentar el riesgo de enfermedades relacionadas con la diabetes como la enfermedad del hígado graso.

Es más, los niveles altos de fructosa en las bebidas azucaradas pueden conducir a cambios metabólicos que favorecen la grasa abdominal y los niveles potencialmente dañinos de colesterol y triglicéridos.

En estudios separados en adultos con sobrepeso y obesidad, el consumir 25 por ciento de calorías de bebidas altas en fructosa en una dieta para mantener el peso llevó a un aumento de la resistencia a la insulina y la grasa abdominal, menor tasa metabólica y peores marcadores de salud cardíaca.

Para ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre y prevenir el riesgo de enfermedad, consume agua, agua mineral o té helado sin azúcar en lugar de bebidas azucaradas.

Resumen

Las gaseosas y las bebidas dulces son altas en carbohidratos, que aumentan el azúcar en sangre. Además, su alto contenido de fructosa se ha relacionado con la resistencia a la insulina y un mayor riesgo de obesidad, hígado graso y otras enfermedades.

Las grasas trans artificiales son extremadamente poco saludables.

Se crean añadiendo hidrógeno a ácidos grasos insaturados para hacerlos más estables.

Las grasas trans se encuentran en margarinas, mantequilla de maní, productos untables, sustitutos de crema y cenas congeladas. Además, los fabricantes de alimentos suelen añadirlas a galletas, muffins y otros productos horneados para ayudar a ampliar la vida útil de un producto.

Si bien las grasas trans no elevan directamente los niveles de azúcar en sangre, se han relacionado con el aumento de la inflamación, la resistencia a la insulina y la grasa abdominal, así como los niveles más bajos de colesterol HDL (bueno) y deterioro de la función arterial.

Aunque se necesita más investigación para comprender mejor la relación entre las grasas trans y la resistencia a la insulina, los vínculos mencionados antes son especialmente preocupantes para las personas con diabetes, ya que tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

La mayoría de los países han prohibido las grasas trans artificiales, y en 2018 la Dirección de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) prohibió el uso de aceite parcialmente hidrogenado — la principal fuente de grasas trans artificiales en el abastecimiento de alimentos — en la mayoría de los alimentos procesados.

Esto no significa que todos los alimentos en Estados Unidos están ahora libres de grasas trans artificiales. Los fabricantes no están obligados a incluir las grasas trans en las etiquetas de información nutricional si un producto contiene menos de 0.5 gramos de grasas trans por porción.

Es mejor evitar cualquier producto que contenga las palabras “parcialmente hidrogenado” en su lista de ingredientes.

Resumen

Las grasas trans son grasas insaturadas que han sido alteradas químicamente para aumentar su estabilidad. Se han relacionado con inflamación, resistencia a la insulina, aumento de la grasa abdominal y enfermedades cardíacas.

El pan blanco, el arroz y la pasta son alimentos procesados altos en carbohidratos.

El consumo de pan, bagels y otros alimentos de harina refinada ha demostrado que aumenta significativamente los niveles de azúcar en la sangre en personas con diabetes tipo 1 y tipo 2.

Esta respuesta no es exclusiva de los productos elaborados con harina blanca refinada. En un estudio, también se demostró que las pastas sin gluten elevan el azúcar en la sangre, siendo los tipos a base de arroz los que tienen el mayor efecto.

Otro estudio encontró que los alimentos altos en carbohidratos no solo elevaron el azúcar en la sangre, sino que también disminuyeron la función cerebral en personas con diabetes tipo 2 y déficits mentales.

Estos alimentos procesados contienen poca fibra. La fibra ayuda a disminuir la absorción de azúcar en el torrente sanguíneo.

En otras investigaciones, se demostró que la sustitución de estos alimentos bajos en fibra por alimentos altos en fibra reduce significativamente los niveles de azúcar en sangre en personas con diabetes. Además, las personas con diabetes experimentaron reducciones de sus niveles de colesterol.

El mayor consumo de fibra también mejoró la microbiota intestinal, lo que puede haber conducido a una mejor resistencia a la insulina.

Resumen

El pan blanco, la pasta y el arroz son ricos en carbohidratos, pero bajos en fibra. Esta combinación puede resultar en niveles altos de azúcar en sangre. Alternativamente, elegir alimentos integrales ricos en fibra puede ayudar a reducir la respuesta del azúcar en sangre.

El yogur natural puede ser una buena opción para las personas con diabetes. Sin embargo, las variedades con sabor a fruta son otra historia.

Los yogures con sabor suelen estar hechos de leche descremada o baja en grasa y cargados de carbohidratos y azúcar.

De hecho, una porción de 1 taza (245 gramos) de yogur con sabor a fruta puede contener casi 31 gramos de azúcar, lo que significa que casi el 61 por ciento de sus calorías provienen del azúcar.

Muchas personas consideran que el yogur congelado es una alternativa saludable al helado. Sin embargo, puede contener tanto o incluso más azúcar que el helado.En lugar de elegir yogures con alto contenido de azúcar que pueden aumentar el nivel de azúcar en sangre y la insulina, opta por un yogur de leche entera que no contenga azúcar y que pueda ser beneficioso para el control de tu peso y la salud intestinal, pero que también sacie tu apetito.

Resumen

Los yogures con sabor a fruta suelen ser bajos en grasa, pero altos en azúcar, lo que puede llevar a niveles más altos de azúcar en la sangre e insulina. El yogur de leche entera es una mejor opción para el control de la diabetes y la salud en general.

Comer cereales puede ser una de las peores maneras de empezar el día si tienes diabetes.

A pesar de las propiedades sobre la salud en sus cajas, la mayoría de los cereales son altamente procesados y contienen muchos más carbohidratos de lo que muchas personas pudieran creer.

Además, proporcionan muy poca proteína, un nutriente que puede ayudarte a sentirte lleno y satisfecho mientras mantienes estables tus niveles de azúcar en la sangre durante el día.

Incluso algunos cereales “saludables” para el desayuno no son buenas opciones para aquellos con diabetes.

Por ejemplo, solo una porción de 1/2 taza (unos 56 gramos) de granola contiene 44 gramos de carbohidratos, mientras que el cereal Grape Nuts contienen 47 gramos. Es más, cada uno proporciona no más de 7 gramos de proteína por porción.

Para mantener el azúcar en la sangre y el hambre bajo control, omite la mayoría de los cereales y elige un desayuno bajo en carbohidratos a base de proteínas en su lugar.

Resumen

Muchos cereales de desayuno son altos en carbohidratos, pero bajos en proteínas. Un desayuno alto en proteínas y bajo en carbohidratos es la mejor opción para las personas con diabetes y para saciar el apetito.

El café se ha vinculado a varios beneficios para la salud, incluyendo un menor riesgo de diabetes.

Sin embargo, las bebidas con sabor a café deben considerarse un postre líquido en lugar de una bebida saludable.

Los estudios han demostrado que tu cerebro no procesa alimentos líquidos y sólidos del mismo modo. Cuando bebes calorías, no compensas comiendo menos más tarde, lo que potencialmente lleva al aumento de peso.

Las bebidas con sabor a café también están cargadas de carbohidratos.

Por ejemplo, un frappuccino de caramelo de 16 onzas (473 mL) de Starbucks contiene 57 gramos de carbohidratos, y el mismo tamaño del blonde vanilla latte contiene 30 gramos de carbohidratos.

Para mantener el azúcar en la sangre bajo control y evitar el aumento de peso, elige café solo o espresso con una cucharada de crema espesa, o mitad café, mitad crema.

Resumen

Las bebidas con sabor a café son muy altas en carbohidratos líquidos, que pueden elevar los niveles de azúcar en sangre y no sacian tu apetito.

Las personas con diabetes a menudo tratan de minimizar su consumo de azúcar blanca de mesa, así como golosinas como dulces, galletas y pastel.

Sin embargo, otras formas de azúcar también pueden causar picos de azúcar en la sangre. Estos incluyen el azúcar morena y los azúcares “naturales” como la miel, el néctar de agave y el jarabe de arce.

Si bien estos edulcorantes no son altamente procesados, contienen al menos tantos carbohidratos como el azúcar blanca. De hecho, la mayoría contienen aún más.

A continuación, se muestran los niveles de carbohidratos de una porción de 1 cucharada de edulcorantes populares:

  • azúcar blanca: 12.6 gramos
  • miel: 17.3 gramos
  • néctar de agave: 16 gramos
  • miel de maple: 13.4 gramos

En un estudio, las personas con prediabetes experimentaron aumentos similares de azúcar en la sangre, insulina y marcadores inflamatorios, independientemente de si consumieron 1.7 onzas (50 gramos) de azúcar blanco o de miel.

Tu mejor estrategia es evitar todas las formas de azúcar y utilizar edulcorantes bajos en carbohidratos naturales en su lugar.

Resumen

La miel, el néctar de agave y el jarabe de arce no están tan procesados como el azúcar blanca de mesa, pero pueden tener efectos similares en el azúcar en sangre, la insulina y los marcadores inflamatorios.

La fruta es una gran fuente de varias vitaminas y minerales importantes, incluyendo la vitamina C y el potasio.

Cuando la fruta se deshidrata, el proceso resulta en una pérdida de agua que conduce a concentraciones aún más altas de estos nutrientes.

Desafortunadamente, su contenido de azúcar también se vuelve más concentrado.

Una taza (151 gramos) de uvas contiene 27.3 gramos de carbohidratos, incluyendo 1.4 gramos de fibra. Por el contrario, 1 taza (145 gramos) de pasas contiene 115 gramos de carbohidratos, 5.4 de los cuales provienen de la fibra.

Por lo tanto, las pasas contienen cuatro veces más carbohidratos que las uvas. Otros tipos de frutos secos son igualmente más altos en carbohidratos que sus contrapartes frescas.

Si tienes diabetes, no tienes que renunciar a la fruta por completo. Consumir frutas bajas en azúcar, como bayas frescas o una pequeña manzana, puede proporcionar beneficios para la salud mientras mantienes tu azúcar en sangre en el rango deseado.

Resumen

Las frutas secas tienen más concentración de azúcar y pueden contener cuatro veces más carbohidratos que las frutas frescas. Evita las frutas secas y elige frutas bajas en azúcar para un control óptimo del azúcar en la sangre.

Los pretzels, las galletas saladas y otros alimentos empaquetados no son buenas opciones de bocadillos.

Normalmente se preparan con harina refinada y proporcionan pocos nutrientes, aunque tienen muchos carbohidratos de digestión rápida que pueden aumentar rápidamente el azúcar en sangre.

Estos son los conteos de carbohidratos para una porción de 1 onza (28 gramos) de algunos bocadillos populares:

  • galletas saladas: 20.7 gramos de carbohidratos, incluidos 0.78 gramos de fibra
  • pretzels: 22.5 gramos de carbohidratos, incluidos 0.95 gramos de fibra
  • galletas Graham: 21.7 gramos de carbohidratos, incluidos 0.95 gramos de fibra

De hecho, algunos de estos alimentos pueden contener incluso más carbohidratos que los que aparecen en su etiqueta nutricional. Un estudio encontró que los bocadillos aportan un 7.7 por ciento más de carbohidratos, en promedio, que los detallados en la etiqueta.

Si tienes hambre entre comidas, es mejor comer nueces o algunos vegetales bajos en carbohidratos con una onza de queso.

Resumen

Los bocadillos empaquetados son típicamente alimentos altamente procesados hechos de harina refinada, que pueden elevar rápidamente tus niveles de azúcar en la sangre.

Aunque el jugo de fruta a menudo se considera una bebida saludable, sus efectos sobre el azúcar en la sangre son similares a los de las gaseosas y otras bebidas azucaradas.

Esto es igual para el jugo de fruta 100 por ciento sin azúcar, así como los tipos que contienen azúcar añadido. En algunos casos, el jugo de fruta es aún más alto en azúcar y carbohidratos que la soda.

Por ejemplo, 8 onzas (250 ml) de soda y jugo de manzana contienen 22 y 24 gramos de azúcar, respectivamente. Una porción equivalente de jugo de uva aporta 35 gramos de azúcar.

Al igual que las bebidas azucaradas, el jugo de fruta está cargado de fructosa. La fructosa impulsa la resistencia a la insulina, la obesidad y las enfermedades cardíacas.

Una alternativa mucho mejor es disfrutar del agua con una rodaja de limón, que proporciona menos de 1 gramo de carbohidratos y prácticamente no tiene calorías.

Resumen

Los jugos de frutas contienen al menos tanta azúcar como las gaseosas. Su alto contenido en fructosa puede empeorar la resistencia a la insulina, favorecer el aumento de peso y aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas.

Las papas fritas son un alimento que quizás quieras evitar, especialmente si tienes diabetes.

Las papas son relativamente altas en carbohidratos. Una papa mediana contiene 34.8 gramos de carbohidratos, 2.4 de los cuales provienen de la fibra.

Sin embargo, una vez peladas y fritas en aceite vegetal, las papas pueden hacer más que aumentar tu azúcar en sangre.

Se ha demostrado que los alimentos que se sumergen en aceite para freírlos producen grandes cantidades de compuestos tóxicos, como productos finales de glicación avanzada (AGE, en inglés) y aldehídos. Estos compuestos pueden promover la inflamación y aumentar el riesgo de enfermedad.

De hecho, varios estudios han relacionado el consumo frecuente de papas fritas y otros alimentos fritos con enfermedades cardíacas y cáncer.

Si no quieres evitar las papas por completo, comer una porción pequeña de palitos de camote es tu mejor opción.

Resumen

Además de tener un alto contenido de carbohidratos que aumentan los niveles de azúcar en la sangre, las papas fritas se fríen en aceites poco saludables que pueden promover la inflamación y aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas y cáncer.

Saber qué alimentos evitar cuando tienes diabetes a veces puede parecer difícil. Sin embargo, seguir algunas pautas puede hacer más fácil lograrlo.

Tus objetivos principales deben incluir mantenerte alejado de grasas poco saludables, azúcares líquidos, granos procesados y otros alimentos que contienen carbohidratos refinados.

Evitar los alimentos que aumentan los niveles de azúcar en la sangre y favorecen la resistencia a la insulina puede ayudar a mantenerte saludable y reducir el riesgo de futuras complicaciones de la diabetes.

Lee el artículo en inglés.

Edición en español por Stella Miranda el 3 de junio de 2021.

Versión original actualizada el 24 de septiembre de 2020.

Última revisión médica realizada el 23 de septiembre de 2020.